jueves, marzo 26, 2015

“IAN CURTIS: EN CUERPO Y ALMA. CANCIONERO DE JOY DIVISION”.

Desde el año 1999 difundiendo la cultura literaria más selecta (Clásica, Medieval, Romanticismo, Decadentismo, Simbolismo, Surrealismo, Ciencia-Ficción, Misterio y Terror, Esoterismo, Mística, Religión, Filosofía, Poesía, Historia, Ciencia, Arte, Sociología, Tecnología, Empresa…) a través de la REVISTA CULTURAL ATIS&NYD (1999 - 2002), SHADOW’S GARDEN WEBZINE (2004 - 2005) y LUX ATENEA WEBZINE (desde 2006 hasta la actualidad).


Quiero dar las gracias a la editorial MALPASO por su cortesía con LUX ATENEA WEBZINE al enviarme este promocional.

Publicado por:   MALPASO EDICIONES, S.L.
ISBN:  84-15996-45-3
Edición:  Febrero 2015 (primera edición)
Páginas:  240

LUX ATENEA WEBZINE conmemora el 35º aniversario de la muerte del mítico artista británico IAN CURTIS (1956 - 1980). Siempre en el recuerdo.

“Ian Curtis era un lector voraz.

Ian Curtis había crecido cerca de los libros.”


Una de las cualidades culturales que más destacan en esta ilustre obra es que logra estimular dos pasiones en el lector: su pasión por la música y su pasión por la lectura. Además, escuchar los excelsos álbumes de Joy Division mientras leía este extraordinario libro se ha convertido en una experiencia inolvidable como analista literario y musical en Lux Atenea Webzine, agradeciendo la cortesía que ha tenido la editorial MALPASO EDICIONES con este medio de información cultural underground al enviar este lujoso promocional. Publicado oficialmente el pasado mes de febrero, el augusto libro “Ian Curtis: En Cuerpo y Alma” presenta una impecable edición bilingüe con e-book incluido, atesorando en estas 240 páginas de culto a la mítica figura de Ian Curtis (1956 - 1980), inexorablemente unida al mítico grupo Joy Division. Un extraordinario y relevante valor histórico dentro del mundo musical al haber quedado impresas en sus hojas para la posteridad, este impresionante legado documental y artístico formado por borradores y letras de versiones alternativas para sus temas, canciones inéditas, correspondencia, reseñas y entrevistas, carteles y portadas, diseños, rarezas… hasta formar un completo archivo sobre su obra como nunca antes haya visto en un libro. Por este motivo, en cuanto el bibliófilo lector de Lux Atenea Webzine tenga en sus manos un ejemplar de esta lujosa edición y lo hojee, su compra será inmediata ante la grandeza de esta obra literaria desde el punto de vista cultural, y por el meticuloso trabajo de organización realizado durante su clasificación y análisis, conformando este monumento literario a la figura inmortal del músico y compositor Ian Curtis cuyo 35º aniversario de su muerte conmemoramos y recordamos en este año 2015.


“Con su música y sus palabras, Joy Division dibujaba el mapa de un Manchester deprimido, de un paisaje degradado y siniestro, pero también extrañamente futurista.”

Durante la lectura y análisis de esta magna edición literaria se produjo en mí una sensación muy especial, absolutamente empática, al volver a escuchar por enésima vez los temas de Joy Division en sus álbumes originales que guardo en mi colección discográfica privada. Momentos emotivos al ver en estas páginas las imágenes de las hojas de papel con las letras de estas canciones escritas de su puño y letra, transformando la audición de su reverenciado legado musical en una ruptura absoluta del tiempo. A lo largo de estas décadas, diversas sensaciones he experimentado hasta el momento con la música de Joy Division. He escuchado infinidad de veces sus álbumes, sus singles, incluso a través de la inigualable calidad sonora que ofrecen sus ediciones discográficas en vinilo (que guardo como oro en paño y que solamente vuelvo a escuchar en ocasiones tan especiales), pero nada ha sido comparable a leer el excelso libro “Ian Curtis: En Cuerpo y Alma” mientras su voz y su mensaje volvían a renacer desde el giradiscos. Ian Curtis se suicidó, y algunos siguen creyendo que ese hecho lo llevó directamente a ingresar en el Templo de los Mitos Musicales muertos a una edad temprana, con el halo de eternidad que ello conlleva. Pero, personalmente, siempre he creído (y sigo creyendo) que esa perspectiva lleva a un análisis demasiado simplista e irrespetuoso ya que Ian Curtis fue mucho más allá en el trasfondo de su obra, sobre todo a través de su visión personal de la vida dentro de una perspectiva existencial pesimista y cruda donde el individuo siempre se ve superado por las circunstancias en su lado más amargo. Esa filosofía personal de siniestra belleza existencial con cuya obscura y lúgubre tinta escribió cada una de sus composiciones y letras, son las que verdaderamente le han hecho perdurar hasta esta segunda década del siglo XXI incluso entre las generaciones más jóvenes. Su suicidio fue la inevitable apoteosis final de un artista al que le resultaba cada vez más difícil adaptarse a la sociedad moderna de su época. Tampoco creo que una sociedad tradicional le hubiera satisfecho porque en las obras musicales de Ian Curtis se destila esa profunda y sincera misantropía respecto a la auténtica cara del ser humano en este mundo, sobre todo al quedar señalado el conjunto de la sociedad y más concretamente al hablar de las terribles formas de comportamiento y duras actitudes que muestran una gran parte de la ciudadanía al tratar con personas de alma sensible e individuos con destellos interiores de inocencia en sus acciones, aunque éstas puedan llegar a ser en un momento equivocadas o erróneas. Ese cuidado interior de la pureza y de la inocencia se percibe incluso en su propio estilo de letra y en su forma de escribir. En el libro “Ian Curtis: En Cuerpo y Alma”, los grafólogos y los psicólogos que deseen analizar y estudiar en profundidad la personalidad de este artista, se encontrarán con una obra ahora mismo insustituible en cuanto a su valor documental. Si a ello le unimos un espíritu crítico consigo mismo muy pronunciado, que sale a la luz inmediatamente con la forma en la que Ian Curtis corrige sus errores al escribir la letra de una canción, la unión de insatisfacción personal, de inadaptación social, de desconfianza y timidez a la hora de relacionarse con otras personas, y de poseer en su interior un juez firme e inmisericorde con sus equivocaciones (inevitables a lo largo de la vida para tener experiencia en esta vida), el trágico final de este inteligente, creativo e innovador artista era inevitable salvo que se produjese un cambio positivo y radical en su destino que lo recondujera por otra senda existencial.


“Los arreglos son engañosamente sencillos y ligeros, pero los sentimientos no.”

Personalmente creo que son las intensas sensaciones internas que aparecen en el interior del individuo moderno (y ahora posmoderno en este siglo XXI) al escuchar sus canciones, lo que convierten a los temas de Joy Division en himnos musicales que identifica y siente como revelación de su desapego social, de su vacío existencial, y de su aislamiento emocional y sentimental, generando y reactivando su propia soledad por la ausencia de vínculo e identidad alguna con la dinámica familiar, social, laboral… que termina afectando incluso al plano de comunicación que establece en la amistad con otras personas. Ese factor emocional es lo que ha convertido a Ian Curtis y Joy Division en una realidad artística vigente, y en una experiencia musical latente que sigue transmitiendo sensaciones intensas hoy día enraizadas con nuestra realidad. Y si hablamos del amor, sobre todo cuando los tragos de hiel son constantes tras encontrar esa pasión que se creía perdida, en clave Joy Division el ideal se vuelve fugaz y luego inalcanzable en esta visión dramática y dura del amor al que también se suman otros factores que convierten al legado musical de Ian Curtis en el testimonio de la vida humana transformada en un auténtico calvario. Así de directas se presentan las experiencias y las confesiones de Ian Curtis sobre esta vida que impregnan sus canciones, transmitiéndose siempre de forma sincera, honesta, y emocionalmente dura, alejándose completamente de cualquier maquillaje artístico, lírico o melódico de edulcorada sensiblería. Una experiencia cotidiana igual de amarga como la hiel que, día a día, muchas personas han de tragar en su vida. Ya han pasado varias décadas desde que las canciones de Joy Division vieran la luz pública pero, en este siglo XXI posmoderno, nuevos seguidores del obscuro arte musical de Ian Curtis continúan sumándose a esta congregación de personas desencantadas con la vida. Ian Curtis sí que se atrevió a hablar en sus canciones de esa trágica ruptura emocional que algunas personas han de sufrir en esta vida al descubrir que entre lo que le dijeron y enseñaron que era el ser humano, y lo que en realidad es, lo bueno siempre se torna en su lado más siniestro y demoníaco. Vida e infierno descritos con toda crudeza emocional y sentimental en canciones que ya son eternas al igual que sus álbumes, auténticas semillas artísticas del inminente post-punk y del dark rock más tenebroso. Por ese motivo, y por méritos propios, este libro dedicado a Ian Curtis se ha erigido como la más ilustre y excelsa edición literaria que se haya publicado en España. “Ian Curtis: En Cuerpo y Alma”, joya literaria y biográfica para melómanos que sienten profundamente la obscura esencia musical de este artista inmortal. ¡¡¡Disfrútenlo!!!

“Otra gente se ha sentido así, no estoy solo.”

ENLACE / LINK: MALPASO WEBSTORE

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Lux_Atman

Artículo Nº:  2.015

En Lux Atenea Webzine solamente escribo y publico reseñas sobre ediciones originales que he comprado, o recibido como promocional.


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