martes, septiembre 02, 2014

“REPENSAR LA VIDA Y LA MUERTE. EL DERRUMBE DE NUESTRA ÉTICA TRADICIONAL”, PETER SINGER.

En Lux Atenea Webzine solamente escribo y publico reseñas sobre ediciones originales que he comprado, o recibido como promocional.


Publicado por:   EDICIONES PAIDÓS IBÉRICA, S.A.
ISBN:  84-493-0414-8
Edición:  1997
Páginas:  220

“Los jueces han dado el valeroso paso de reconocer que, para que merezca la pena seguir viviendo, es esencial, como mínimo, tener consciencia.”

Hay estudios científicos publicados en libros de lo más reveladores que, anticipándose al futuro, sus resultados finales terminan perdurando a lo largo de décadas debido a la profundidad, a la consistencia y a la solidez de sus conclusiones. Personalmente, una de estas ilustres obras científicas ha sido “Repensar la Vida y la Muerte” de Peter Singer, profesor de Filosofía en universidades de prestigio internacional (Oxford, California, Nueva York,…) y autor de la excelsa obra “Animal Liberation” que le ha erigido como uno de los más destacados científicos en Bioética. Desde finales de la década de los noventa, época en la que compré este libro, se ha convertido en uno de los libros que más me ha abierto los ojos respecto a los profundos e inexorables cambios sociales que estamos viviendo en este siglo XXI en lo que se ha venido a denominar de forma un tanto global como posmodernidad. Un choque entre la Ciencia y la ética tradicional que no ha hecho más que acentuarse desde la publicación de esta primera edición en 1997 hasta nuestros días, y cuyos efectos sociales están llevando a cambiar las leyes en diferentes naciones para poder satisfacer las demandas y los conflictos en sus sociedades que esta rápida e intensa evolución científica está provocando. Los lectores de Lux Atenea Webzine que deseen tener una visión clara del sentido y de la magnitud que está alcanzando este choque donde la Ciencia se ha convertido en un elemento cuestionado por lo tradicional, pero que al final siempre acaba saliendo victorioso debido a sus indiscutibles beneficios, nada mejor que la lectura de esta interesante obra escrita por tan ilustre y talentoso autor. 

“La idea de vida no se concibe por separado de la idea de una persona viva.”

Con varias relecturas ya en mi haber (la última este mismo verano, de ahí que haya escrito esta reseña), “Repensar la Vida y la Muerte” es una obra que presenta y simplifica de forma didáctica esos casos médicos donde la ética tradicional ha quedado completamente superada por las capacidades de los avances científicos y médicos que la investigación y la tecnología han traído consigo. En sus páginas, agrupadas en capítulos fundamentados temáticamente en una serie de casos, la realidad médica versus ética tradicional se convierten en excepciones que, con el paso del tiempo, se han terminado transformando en algo cotidiano en las sociedades más avanzadas del mundo. “Repensar la Vida y la Muerte” es un libro controvertido en sí ya que su temática toca las creencias y la escala de valores del propio lector, por lo que sus conclusiones no siempre serán de su agrado dependiendo del grado de integración en la ética tradicional, o de la aceptación y asimilación de esa otra visión más científica donde la vida humana es mantenida a través de medios técnicos al ser la absoluta prioridad para los médicos. Casos reales como el de las mujeres embarazadas que han sufrido graves accidentes quedando en estado de coma irreversible, han llevado a la sociedad moderna y posmoderna a replantearse y a chocar con la propia esencia de la ética tradicional a la hora de dar prioridad a la vida del feto (visión médica), o a dejar que la naturaleza siga su curso al margen de la tecnología médica aunque ello tuviera como consecuencia la pérdida de la vida de la madre y de su hijo.

“En Estados Unidos, en 1994 calculaba que había entre 10.000 y 25.000 adultos, así como entre 4.000 y 10.000 niños, en estado vegetativo persistente.”

Este choque entre Ciencia y ética tradicional ha llegado incluso a los tribunales, provocando una gran controversia entre los propios jueces. En algunos casos, sus resoluciones han provocado el cambio de algunas leyes para poder adaptarlas a una realidad social y médica que chocaba frontalmente con las leyes anteriores basadas en la ética tradicional. Al igual que el caso anterior que he puesto como ejemplo, otros casos se presentan en estas páginas como el de aquellas personas que, en estado de coma irreversible, permanecen postrados en camas hospitalarias a lo largo de los años al quedar cubiertas sus necesidades gracias al uso de avanzadas máquinas manejadas por el personal médico que lo alimenta y cuida, demorándose la muerte del paciente a lo largo de los años con el sufrimiento que ello provoca en familiares y personas allegadas. Una situación difícil que se complica aún más debido a los efectos económicos, jurídicos y médicos que ello trae consigo. Por un lado, a nivel económico se destinan recursos a una persona sin recuperación posible cuando se podían utilizar esos mismos recursos en otros individuos en situación grave pero con mayores probabilidades de recuperación. Por otro, cuando familiares del paciente llegan a poner demandas al hospital para que lo desconecten, los médicos se encuentran con leyes con las que se les puede acusar de haber matado conscientemente a una persona, por lo que el cambio de las leyes ha de ser realizado antes de que este personal pueda llegar a realizar esa desconexión ya que la prioridad para un médico es mantener vivo a su paciente. Una posición perfectamente comprensible ya que el sentido más profundo de la ética hipocrática en la que está basada la acción de un médico es la vida humana, y no la muerte. De esta forma, las leyes y la realidad médica finalmente han quedado enlazadas de forma permanente en la sociedad moderna y posmoderna, y los futuros avances científicos que supongan la apertura de nuevas controversias estoy seguro que también provocarán cambios en las propias leyes como paso previo para legalizar la futura acción de los médicos dentro de ese ámbito futuro.

“Las personas cuyo cerebro en su totalidad está muerto dejarán de respirar después de que les retiren el respirador y morirán pronto. Las personas en estado vegetativo persistente, por el contrario, pueden seguir respirando sin asistencia médica.”

En esta segunda década del siglo XXI, a nadie le debería provocar duda alguna el hecho del triunfo de la Ciencia sobre la ética tradicional. Con la llegada de la revolución industrial y los cambios sociales que esta produjo, la sociedad moderna ha acabado sustituyendo a la sociedad tradicional a pesar de las corrientes sociales y políticas surgidas dentro de esta modernidad para mantener ciertas raíces con la tradición (sobre todo dentro del nacionalismo). Pero la ética  tradicional está íntimamente ligada a la religión, al igual que la moralidad, pero la modernidad implícitamente lleva a la decadencia a las corrientes religiosas debido a la creciente supremacía de la Ciencia al poner en entredicho muchas de las leyes y de los dogmas religiosos en los que se basa la ética tradicional. El lenguaje religioso (espiritual) y el lenguaje científico (empírico) son incompatibles, por lo que el entendimiento es muy difícil sobre todo en corrientes religiosas dogmáticas, cerradas y excluyentes. Y si ya la modernidad dejó a la ética tradicional en decadencia, la posmodernidad creciente que estamos viviendo en este siglo XXI deja no solamente obsoleta a la propia modernidad, sino que la propia ética y la propia moralidad quedan reducidas a una presencia social marginal en pro del progreso humano a través de la Ciencia y de la tecnología. Gracias a estas últimas, la evolución humana está experimentando una rápida transformación como nunca haya conocido la Humanidad a lo largo de toda su existencia, y esta Ciencia y tecnología son en las que están embarcadas las sociedades más avanzadas del mundo. Por lo tanto, si la ética tradicional queda debilitada ante el progreso científico aplicado al mundo de la medicina, en qué situación estará esta ética cuando en las próximas décadas la manipulación genética y el transhumanismo se conviertan en una realidad social cotidiana, por poner dos ejemplos claros de unos avances científicos que están empezando a despertar su influencia en nuestra sociedad actual. Y esto es sólo el principio. “Repensar la Vida y la Muerte”, la Ciencia, la vida y la ética presentes en cada página de este ensayo. ¡¡¡Disfrútenlo!!!

“Una vez que la desafiamos, la ética tradicional se desmorona. Debilitada por el declive de la autoridad religiosa y el auge de una mayor comprensión de los orígenes y la naturaleza de nuestra especie, esta ética se está viendo ahora anulada por los cambios en la tecnología médica, a los que sus inflexibles censuras simplemente no pueden hacer frente.”

Lux_Atman

Artículo Nº:  1.824
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