lunes, septiembre 08, 2014

“LA CARNE Y EL DEMONIO” (the flesh and the fiends).

En Lux Atenea Webzine solamente escribo y publico reseñas sobre ediciones originales que he comprado, o recibido como promocional.


Director: JOHN GILLING
Guión: JOHN GILLING y LEON GRIFFITHS
Actores principales:  PETER CUSHING (Dr. Robert Knox), JUNE LAVERICK (Martha Knox), DONALD PLEASENCE (William Hare), GEORGE ROSE (William Burke), JOHN CAIRNEY (Christopher Jackson), BILLIE WHITELAW (Mary Patterson), RENEE HOUSTON (Helen Burke), DERMOT WALSH (Dr. Geoffrey Mitchell), MELVYN HAYES (Jamie)
País:  REINO UNIDO Año:  1959 Productora: TRIAD PRODUCTIONS LTD. Duración aprox.: 94 minutos
Publicado en España por:  CINEMA INTERNATIONAL MEDIA, S.L. AÑO: 2013 Formato: DVD

CONTENIDO:
-    Película “La Carne y el Demonio”

Este largometraje no es una película de terror más. Es cine británico de culto. Rodada por el director John Gilling (1912 - 1984) en el insustituible y cautivador celuloide en blanco y negro, “La Carne y el Demonio” es una película que, por su lúgubre y escabrosa temática, me ha hecho recordar el inolvidable relato corto "Los Ladrones de Cadáveres" incluido en el libro "El Diablillo de la Botella y otros relatos" de Robert Louis Stevenson (reseñado en Lux Atenea Webzine). Cuando, a principios del siglo XIX en Reino Unido, los médicos y científicos empiezan a necesitar cadáveres para sus investigaciones, se crea un lucrativo negocio encargado de abastecerles de cadáveres. Durante los siguientes años, la necesidad de cubrir esa demanda llevará a los conocidos como “ladrones de cadáveres” a multiplicar sus acciones y a extender una psicosis entre la ciudadanía debido al considerable incremento de robos de cuerpos de fallecidos de sus propias tumbas que se empieza a detectar en los cementerios de todo el país. A tal extremo llegará esta psicosis y el miedo de la gente a que roben el cuerpo de su familiar muerto que, incluso, llegarán a poner jaulas con fuertes barrotes en las tumbas para que los ladrones de cadáveres no se los puedan llevar. Por lo tanto, cuando vean en persona o en fotografía una de estas tumbas con jaula, piensen que ésta no se instaló porque el fallecido fuera un vampiro como a algunos fantasiosos expertos he llegado a escuchar decir (o incluso leer) en medios de información, sino que realmente se construían para que no fuera robado el cuerpo del fallecido por los ladrones de cadáveres de la época. Pero cuando la demanda llega a ser tal que los precios que se pagan son desorbitantes, algunas personas dedicadas a este macabro comercio no dudaron en llegar al asesinato de personas para poder satisfacer esa demanda, contando siempre con la complicidad de los compradores que no solían preguntar nunca el origen de ese cuerpo entregado (aunque me imagino que estos compradores posiblemente acabarían conociendo la verdad sobre la muerte del fallecido en cuanto tuvieran conocimientos médicos o forenses, y observaran y analizaran el cadáver). Una historia de terror y misterio en la que está basada la trama de este largometraje de culto dentro de este género cinematográfico, y que los cinéfilos lectores de Lux Atenea Webzine podrán visualizar en cuanto adquieran esta edición en DVD de la película, publicada por Cinema International Media en 2013. Sin duda alguna, “La Carne y el Demonio” es una clara muestra del mejor cine británico de horror con ese arte y ese estilo inconfundible que fue característico a la hora de rodar tan magnas y siniestras escenas.

“La emoción es un lastre que frena al intelecto.”

La trama de “La Carne y el Demonio” está basada en los hechos reales ocurridos en la ciudad de Edimburgo en el año 1828, lugar donde el doctor Robert Knox llegó a comprar para sus investigaciones médicas los cadáveres de personas que habían asesinado William Burke y William Hare para hacer este tipo de negocios. Una historia que comienza con la tenebrosa e impactante escena de la llegada de los ladrones de cadáveres al cementerio donde, tras dirigirse a una tumba, proceden a excavarla para sacar al fallecido. La fuerza visual de la imponente cruz siendo testigo del robo del cuerpo envía con intensa nitidez al espectador ese vandálico y repudiable acto de sacrilegio en una tumba con el único móvil del beneficio económico. Un contraste absoluto entre la visión sagrada del mundo de los muertos y el impulso materialista donde todo es válido con tal de ganar dinero. A continuación, todo se cubrirá de aparente normalidad con la llegada de Martha Knox (personaje interpretado por la actriz June Laverick) a la Academia de Anatomía del doctor Knox en Edimburgo y su encuentro con el doctor Geoffrey Mitchell (interpretado por el actor Dermot Walsh). Tras presenciar el discurso del doctor Robert Knox (interpretado por el mítico actor Peter Cushing) ante sus alumnos, tío y sobrina se encuentran tras su larga temporada vivida en la ciudad de París, pero Martha desconoce algunos terribles secretos que allí se ocultan. La trama poco a poco irá desarrollándose en torno a estos dos ladrones con William Hare (interpretado por el actor Donald Pleasence) como desalmado cerebro que no deja pasar una ocasión para conseguir dinero, y William Burke (interpretado por el actor George Rose) como ayudante un tanto limitado intelectualmente, Sus ansias de conseguir dinero fácil les llevará a cometer un asesinato tras otro, y ese sangriento círculo vicioso de muerte, dinero y cuerpos humanos para la investigación empezará a implicar al propio doctor Knox al encubrir la actividad de estos dos asesinos en una trama que se cerrará con un espectacular e inquietante final. Una historia de horror transformada en algo creíble a los ojos del espectador gracias al magnífico nivel de interpretación mostrado tanto por sus actores principales como por los secundarios, creando la empatía y la ambientación perfecta para alcanzar esta credibilidad artística que fundamenta la esencia del cine como espectáculo inigualable.

“- Ese hombre está haciendo el trabajo del demonio.
-     Sí, lo hace brillantemente.”


Visualizar atentamente esta película es una experiencia difícil de olvidar. La tenebrosa belleza de sus imágenes, rodadas en blanco y negro con el formato panorámico del sistema Dylascope, crea una ambientación tan obscuramente especial en sus escenas más siniestras que fascinará a nuestros cinéfilos lectores, sobre todo con esta impresionante banda sonora de estilo clásico compuesta con maestría por Stanley Black. Un largometraje inolvidable dentro del mejor cine británico de horror que les impresionará con escenas e imágenes como al contemplar esas fugaces y densas brumas presentes en el cementerio cuando estos dos ladrones están tirando de las cadenas para sacar un muerto de su tumba; la siniestra visión del sirviente llevando el esqueleto cuando llega la sobrina del doctor Knox, Martha, a la Academia de Anatomía; la cara de desprecio del doctor Knox cuando, delante de su sobrina, su alumno Christopher Jackson (interpretado por el actor John Cairney) le anuncia la llegada de un nuevo cadáver para diseccionar; el gran contraste existente entre las lujosas y luminosas escenas relacionadas con la vida cotidiana del doctor Knox en su faceta pública y familiar respecto a las obscuras, claustrofóbicas, sombrías y decadentes secuencias directamente relacionadas con el turbulento mundo en el que se mueven estos dos ladrones; el ambiente libertino y voluptuoso que se vive en la taberna The Merry Duke; el debate entre la Ciencia y la religión en relación a los cadáveres y al alma que mantienen en una de las escenas más importantes de esta película, filosófica y conceptualmente hablando; el profundo shock psicológico que aparece en pantalla cada vez que sumergen un cadáver en salmuera; las sucias y angostas calles que presenta el barrio donde se mueven estos dos ladrones; sus terribles caras cuando asesinan a la anciana Aggie; la espeluznante imagen del cadáver de Mary Patterson (interpretada por la actriz Billie Whitelaw) tapado con la sábana y la simbólica figura del esqueleto detrás; la tensión y la desesperación que transmite la brutal escena protagonizada por Jamie (interpretado por el actor Melvyn Hayes) y los dos ladrones de cadáveres; la impresionante escena de los ciudadanos con antorchas reclamando justicia, una de las mejores secuencias rodadas en este largometraje; la flemática actitud del doctor Knox ante sus alumnos en un aula prácticamente vacía, y con las protestas de la gente como sonido de fondo, como solamente un actor de la categoría de Peter Cushing es capaz de interpretar; el cruel destino que le espera a William Hare cuando es puesto en libertad; o la sencilla y reveladora escena del doctor Knox y la niña que le hace ver y comprender en un instante la auténtica realidad de sus actos. Una vez visualizada esta extraordinaria obra cinematográfica, no duden que el juicio moral y ético de su final siempre quedará en manos de cada espectador en función de sus valores personales. Tradición y religión versus Ciencia y laicismo. “La Carne y el Demonio”, una de las mejores películas sobre la tétrica temática de los ladrones de cadáveres del siglo XIX y el turbio negocio que el mundo de la Ciencia creó con su demanda. ¡¡¡Disfrútenlo!!!

“Los milagros, caballeros, son una apología para los ignorantes y un refugio para los tontos. Ustedes, los médicos, son los modernos realizadores de los milagros. Para los hombres primitivos, el cuerpo humano era un milagro. Para  nosotros es una estructura de unos 260 huesos acompañados de vasos sanguíneos, nervios, órganos y tejidos. Una estructura compleja, cierto. Pero, para nosotros, ya no es un milagro.”

Lux_Atman

Artículo Nº:  1.831
.

No hay comentarios: