miércoles, agosto 13, 2014

“EL TESTAMENTO DEL DOCTOR CORDELIER” (Le testament du Docteur Cordelier) JEAN RENOIR.

En Lux Atenea Webzine solamente escribo y publico reseñas sobre ediciones originales que he comprado, o recibido como promocional.


Director: JEAN RENOIR
Guión: JEAN RENOIR, basado en la novela de Robert Louis Stevenson “El extraño caso del Doctor Jekyll y Mister Hide”
Actores principales:  JEAN-LOUIS BARRAULT (Dr. Cordelier / Sr. Opale), TEDDY BILIS (señor Joly, notario), SYLVIANE MARGOLLÉ (Jeune fille), JEAN TOPART (el mayordomo Désiré), MICHEL VITOLD (Dr. Séverin), MICHELINE GARY (Marguerite), JACQUES DANOVILLE (comisario Lardaut)
País:  FRANCIA Año:  1959 Productora: PATHÉ Duración aprox.: 92 minutos
Publicado en España por:  CINECOM AÑO: 2013 Formato: DVD

CONTENIDO:
-    Película “El Testamento del Doctor Cordelier”

Hablar de Jean Renoir (1894 - 1979) es hablar de uno de los mayores genios artísticos que ha dado el cine francés más prestigioso e innovador. Una labor en la que destacaría tanto como actor, como director y guionista en una visión del Séptimo Arte muy avanzada a su tiempo y que serviría posteriormente a otros grandes directores europeos y estadounidenses como referencia a la hora de rodar sus obras, reverenciando y admirando sus películas por su innovación artística y su capacidad para transmitir de emociones al espectador. Jean Renoir ha visto su nombre grabado con letras doradas en el altar del Templo del Cine por méritos propios en una época difícil y complicada para un director cinematográfico a la hora de rodar largometrajes de esta intensidad y con este trasfondo humano. Un periodo histórico convulso y trágico en Europa que no impidió que Jean Renoir pudiera ver realizados sus sueños a pesar de las grandes dificultades a las que tuvo que enfrentarse, junto a una crítica cinematográfica de la época incapaz de apreciar y de juzgar sus obras con criterio y con sensibilidad artística. Pero el tiempo siempre pone a cada uno en su lugar. Tras una larga y fructífera carrera cinematográfica en su haber, “El Testamento del Doctor Cordelier” fue una de las últimas películas que rodaría y cuyo guión fue escrito por el propio director basándose en la famosa novela de Robert Louis Stevenson “El extraño caso del Doctor Jekyll y Mister Hide”, pero ambientada en Francia en la edad contemporánea. Una temática de lo más atrayente para un largometraje marcado por la intriga y el suspense que fue originalmente rodado en blanco y negro para la televisión en 1959, siendo también presentado oficialmente en los cines en el año 1961. En “El Testamento del Doctor Cordelier”, los cinéfilos lectores de Lux Atenea Webzine encontrarán a este magistral director en la última fase de su etapa artística donde la experiencia le permite abrir el campo de la experimentación cinematográfica con maestría en el rodaje, talento en la narración, y genialidad en las secuencias que dan vida a este excelso largometraje. Cine fantástico con esa magia visual en pantalla tan especial que solamente puede ofrecer el rodaje en blanco y negro en una ambientación de horror más propia de una pesadilla.

“Soy un hipócrita, y mi apariencia de dignidad y de virtud es sólo una mentira para disimular los más bajos instintos. La más abominable sed de perversión.”

Este atrayente largometraje comienza con la llegada del propio Jean Renoir a un estudio de televisión donde ofrecerá una emisión protagonizada por el propio director que servirá de entrada en esta dramática historia, situándonos en una barriada a las afueras de París. Tras enseñarnos la casa del doctor Cordelier, la cámara se centra en la visita del doctor a su amigo, el notario Joly (interpretado por el actor Teddy Bilis), sorprendiéndose de que éste dejara como heredero en su testamento a un misterioso señor llamado Opale. Al llegar la noche, el notario Joly ve a un hombre (el señor Opale, personaje interpretado con maestría por el actor Jean-Louis Barrault, al igual que al doctor Cordelier) atacando a una niña y refugiándose luego éste en la casa del doctor Cordelier. Cuando Joly entra en la casa del doctor para informarle que ese peligroso individuo ha entrado en su casa, el mayordomo Désiré (interpretado por el actor Jean Topart) trata de tapar el asunto causándole una gran sorpresa ante el intento de ocultamiento de un hecho tan grave y violento provocado por Opale, pero acepta colaborar. Tras hablar con Cordelier, Joly consulta al doctor Séverin (interpretado por el actor Michel Vitold) sobre ese peligroso asunto pero a Séverin no le gustan ni la actitud ni las investigaciones y experimentos que realiza Cordelier. Opale empieza a convertir sus paseos por la ciudad en una sucesión de actos violentos de los que tendrá conocimiento la policía, procediendo a su investigación de la mano del comisario Lardaut (interpretado por el actor Jacques Danoville), acudiendo también el notario Joly a denunciar a Opale. Un monstruo peligroso se pasea por las calles de París y el cerco policial empezará a cerrarse sobre éste, aumentando la intriga de esta trama que no ha hecho más que empezar en su intenso crescendo emocional. Con una banda sonora de estilo clásico compuesta por Joseph Kosma, “El Testamento del Doctor Cordelier” es una excelente película que disfrutarán contemplando escenas tan impactantes como la tensa y amenazante secuencia del señor Opale y la niña; observando los andares chulescos que siempre tiene Opale al andar por la calle, moviendo siempre su bastón con la mano; viendo los instrumentos sádicos que la policía descubre en la caótica y desarreglada habitación de Opale; con la impactante escena de la entrada de Opale en la consulta del doctor Séverin y las tomas cercanas realizadas al monstruoso aspecto de Opale; la magnífica toma cinematográfica de la cornisa indicando la posible vía de escape de Opale; el desvelo del oscuro pasado del doctor Cordelier donde se aprovechaba de su profesión y de su prestigio; el terrible experimento que Cordelier hace teniéndose a sí mismo como cobaya, fruto del cual nacerá Opale; la gran sorpresa que aparece en pantalla con la habitación de Cordelier iluminada con la luz de la mañana; o el impresionante último acto con el doctor Cordelier y Joly como protagonistas principales. Secuencias trágicas que marcan indeleblemente esta historia a través de imágenes dramáticas, horribles y violentas.

“Me había convertido en un ser libre, libre de todos los principios morales, consciente de tener todos los derechos.”

Pero la grandeza artística de la película “El Testamento del Doctor Cordelier” está basada en su temática, el insondable y obscuro interior del ser humano, y en la perspectiva analítica con la que enfoca este delicado e interesante asunto Jean Renoir. Dos caras opuestas de una misma moneda protagonizadas por el doctor Cordelier y el señor Opale como fiel reflejo de esos dos lados que muestra el ser humano en sus acciones: uno racional, creativo, condicionado, delimitado y controlado, y otro salvaje, inmisericorde, incontenible, violento e absolutamente irracional dentro del más puro instinto animal o, mejor dicho, de su insaciable instinto depredador. El doctor Cordelier representa al hombre encumbrado por el éxito y el prestigio profesional gracias a su labor científica como psiquiatra, aparentando mantener siempre las formas y respetando las normas tanto a nivel personal, como familiar, profesional y social. En definitiva, una persona que ha hecho en la vida lo que socialmente es considerado como correcto, y un modelo a seguir, aparentemente. Pero en el estudio científico que viene realizando sobre la mente y la psicología humana, mediante el uso de la ciencia logra crear una pócima que le permite sacar al exterior su otro yo interior, y así mostrarse sin ningún tipo de límite racional alguno: Opale, su sádico y siniestro ser interior. Cuando el doctor Cordelier bebe su propia pócima, nace de su interior el monstruoso Opale, un ser capaz de hacer realidad todos aquellos pensamientos y deseos que Cordelier ha intentado controlar a lo largo de su vida, mostrándose Opale de forma cruel, violenta, egoísta y sin sentimiento de culpa alguna en sus acciones. Un ser caprichoso que toma aquello que quiere, que hace lo que le place sin tener en cuenta la vida de los demás, y sin pensar en ningún momento en las consecuencias de sus trágicas acciones. Una magistral representación simbólica de ese Bien y Mal que vive en el interior del ser humano y que, ya sea por la acción de uno u otro, en este siglo XXI aún seguimos viendo la trascendencia o el dramatismo de la acción humana según sea el lado que haya actuado. “El Testamento del Doctor Cordelier” puede parecer una película pesimista sobre la especie humana, pero la verdad no puede ser juzgada como pesimista cuando refleja una realidad interior del ser humano aún latente en la actualidad. A lo largo de los últimos miles de años, el progreso tecnológico y científico desarrollado por el ser humano ha sido vertiginoso pero, ¿y los cambios en su interior? ¿También han sido tan rápidos y vertiginosos a la hora de aplacar sus instintos, emociones, deseos y sentimentos más salvajes y destructivos? Si el ser humano da rienda suelta a sus instintos y apetencias, y se comporta como Opale, ¿verdaderamente es el Bien la auténtica realidad interior humana? He aquí la esencia intelectual que transmite esta película al ser visualizada gracias al talento de uno de los magos del Séptimo Arte, con mensajes profundos y reflexivos que inspiran y fundamentan sus obras. “El Testamento del Doctor Cordelier”, merecido homenaje cultural a este director de culto dentro del cine más excelso y con el inconfundible sello artístico europeo. Jean Renoir, ¡¡¡Glorioso e Inmortal!!! ¡¡¡Disfrútenlo!!!

“El sofista que era Séverin se negó a admitir que se pudieran introducir modificaciones en el comportamiento del alma, puesto que el alma, para Séverin, no era otra cosa que la conciencia.”

Lux_Atman

Artículo Nº:  1.807
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