martes, mayo 13, 2014

ELIPHAS LEVI “LA CIENCIA DE HERMES”.

En Lux Atenea Webzine solamente escribo y publico reseñas sobre ediciones originales que he comprado, o recibido como promocional.


Publicado por:   EDITORIAL HUMANITAS, S.L.
ISBN:  84-7910-302-7
Edición:  2003
Páginas:  76

“Las cuatro máximas de la ciencia: saber, desafiar, tener fuerza de voluntad y mantenerse en silencio.”

“La Ciencia de Hermes” de Eliphas Levi es, sobre todo, un libro de transformación. Teniendo muy clara esta base informativa relativa al contenido esotérico de esta obra, escasa en número de páginas pero amplia en el alcance del conocimiento aquí transmitido, los bibliófilos lectores de Lux Atenea Webzine interesados en estas corrientes místicas podrán comprobar cómo asimilación y práctica se convierten en acción y reacción perfectamente definidas. Un libro para el análisis y para la apertura del plano existencial que le llevarán al lector a encontrar esas claves que le permitan ir estableciendo poco a poco esa armonía perdida entre cuerpo, espíritu, alma y mente. Una filosofía del sentido de la existencia mirada más allá de la muerte al ser tomada esta como una etapa más dentro de la propia evolución del alma y que, al ser integrada de forma natural y automática en la vida cotidiana, permite aligerar al individuo de una gran parte del peso que conlleva la vida para poder dar cabida a retos y experiencias mucho más enriquecedoras para nuestra alma. Con la mente siempre posicionada como eje principal del ser, con la purificación del espíritu como vía a seguir, y con la rearmonía con el Dios Supremo como inexorable efecto de este modo de vida, como delimitador de los márgenes de este camino existencial el libro “La Ciencia de Hermes” de Eliphas Levi se erige como un documento para el estudio de incalculable valor para los seguidores del gnosticismo. Un estilo de vida, y una perspectiva a través de la cual mirarla, sentirla e interactuar con ella, que ve amplificados los efectos de cada nuevo descubrimiento en el interior del ser místico como fruto de su incansable búsqueda de la realidad, esa verdad oculta tan esquiva, y fugaz en muchas ocasiones, que exige grandes sacrificios para lograr alcanzar esa sensibilidad que permita desentrañar sus secretos.

“El conocimiento depende de la razón y la experiencia, mientras que las bases de la fe se encuentran en el sentimiento.”

Como no podía ser de otra forma, “La Ciencia de Hermes” también tiene claves herméticas en su interior únicamente entendibles para los expertos en esta materia. Eso no significa que una persona profana en esta temática no pueda empezar a extraer y comprender una parte de su contenido esotérico, sino más bien esta dificultad ha de convertirse en el reto a lograr alcanzar y superar. ¡Qué sería de la Mística sin la fuerza de voluntad! Dentro del esoterismo, nada es verdaderamente importante si fuera fácil y sencillo, ya que lo fácil en la mayoría de los casos suele estar relacionado con lo material, y lo material y lo místico comúnmente no encajan nada bien. Desde una perspectiva terrenal y material inicial, el individuo ha de elevar su mirada para poder empezar a comprobar que lo verdaderamente importante y revelador no suele ser tan obvio. Pero también ha de mantener su concentración en lo terrenal para no perder nunca el contacto con el suelo que da estabilidad y perspectiva de la realidad en el presente. Precisamente para encontrar ese equilibrio entre lo divino y lo terrenal, ambos necesarios para poder vivir plenamente, las páginas de esta obra contienen ese tesoro de sabiduría que permite orientar y señalar aquello a lo que debemos dedicar nuestros esfuerzos para profundizar en ello. En esta función, “La Ciencia de Hermes” es un libro nítido y claro debido a su acertada organización. Una evolución en la inmersión mística cuyos efectos benéficos irán poco a poco liberando esa base intrascendente que tanto tiempo nos hacía perder, para luego seguir dedicando y concentrando esfuerzos en su expansivo aprendizaje esotérico. Y teniendo a un gran maestro con el nivel de conocimientos de Eliphas Levi, este camino guiado permitirá evitar desvíos y callejones sin salida que pudieran ocasionar desesperanza o incredulidad en el individuo. He ahí la función del verdadero maestro: orientar la fuerza de voluntad, y no aplacarla, delimitarla o condicionarla. Solamente así se puede conseguir la sabiduría necesaria para poder seguir avanzando ya que los errores y los fallos son las fuentes principales donde mana la propia experiencia. “La Ciencia de Hermes”, extraordinaria obra mística. ¡¡¡Disfrútenlo!!!

“Las personas llenas de prejuicios son aquellas que nunca han sabido ser felices.”

Lux_Atman

Artículo Nº:  1.748
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