domingo, abril 20, 2014

JOHN MILTON “EL PARAÍSO PERDIDO” ILUSTRADO POR GUSTAVE DORÉ.

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Publicado por: EDIMAT LIBROS, S.A.
ISBN: 84-8403-675-8
Edición: 2000
Páginas: 210

“Dios también nos asiste cuando estamos dormidos, y en los sueños se aprende algo.”

Escribir una reseña sobre el arte creado por este maestro de la escultura, del grabado y, sobre todo, de la ilustración es siempre un placer. Abrir y analizar de nuevo las páginas de la grandiosa obra “El Paraíso Perdido” de John Milton, ilustrada por el artista francés Gustave Doré (1832 - 1883), se convirtió en el comienzo de otro placentero momento cultural donde el intelecto se transforma en la búsqueda de ese detalle que, tal vez, hasta ahora había permanecido desapercibido. En Lux Atenea Webzine, ya en el año 2008 publiqué una reseña sobre el grandioso libro “El Paraíso Perdido” conmemorando el 400º aniversario del nacimiento del insigne maestro inglés John Milton (1608 - 1674), y, desde entonces, los bibliófilos lectores de este medio de información cultural underground no han dejado de entrar en ella para acceder a su análisis. Pero, en esta ocasión, el protagonista principal de esta reseña es Gustave Doré por su magia y por su talento a la hora de reflejar las escenas más importantes de ese mítico libro en bellas imágenes. Una joya literaria que también pasaría por sus manos en el siglo XIX para ser engalanada y ser enaltecida aún más. Para apreciar esta obra ilustrada por Doré con mayor detalle y realismo, la editorial EDIMAT publicó en el año 2000 esta lujosa edición en tapa dura y en gran formato en cuyo interior, se encuadernaron estas páginas en hojas de papel de alto gramaje que resultan perfectas para impresiones de calidad con una gran definición. En este libro editado por EDIMAT solamente se incluyeron los fragmentos del texto original correspondientes a cada lámina. Ochenta y ocho ilustraciones concebidas por el genial talento de Gustave Doré para convertir la visión decimonónica de esta obra poética en una de las más grandiosas de este libro jamás publicada. Un ennoblecimiento artístico cuya sombra sigue proyectándose en esta segunda década del siglo XXI a través de reseñas y de análisis de su labor como sublime ilustrador.

“Más dichoso hubiera vivido ignorante del porvenir.”

Empecemos con algunas instantáneas visuales como, por ejemplo, Satanás, que en “El Paraíso Perdido” es el ángel caído, es abatido por las fuerzas divinas fieles a Dios; Satanás y sus fieles seguidores son expulsados tras la derrota; gorgonas, hidras y quimeras representadas con su más tenebrosa imagen; Satanás tratando de pasar a través de abruptos desfiladeros; resplandecientes y luminosas imágenes del Reino Celestial donde aparece Dios junto a su hijo Jesús en lo más alto, y con ángeles y arcángeles en la parte inferior; luchas encarnizadas entre el Bien y el Mal donde lo obscuro y lo numinoso proyectan una tensión y una fuerza impresionantes. Así de contundentes se muestran las primeras láminas de Gustave Doré en esta extraordinaria edición. Tras ser derrotada su rebelión organizada contra Dios, Satanás astutamente tratará de vengarse a través del engaño como nueva estrategia para poder salir triunfante tras su fracasada rebelión, y, en ese nuevo rumbo que decide tomar para cambiar su destino, el ser humano va a formar parte de sus malévolas intenciones. Por este motivo, la presencia de Adán y Eva es inevitable como inicio de esta interferencia satánica. La serie de láminas donde Doré representa a Satanás camino a la tierra se han convertido ya en ilustraciones míticas debido a la grandeza artística que ellas fue capaz de reflejar. Una belleza sublime, y de tenebroso trasfondo a pesar de su admirable hermosura, que no hace más que aumentar el halo de inocencia de Adán y Eva, y del arcángel Gabriel y sus ángeles, ante el astuto y letal peligro que les acecha. Gustave Doré sabe muy bien cómo mostrar con inteligente disposición psicológica a unos confiados Adán y Eva a través de gestos que muestran despreocupación, y hasta cierto punto dejadez, mientras permanecen en el Paraíso. Pero en los Cielos sigue habiendo un enfrentamiento sin tregua entre el arcángel Miguel y las fuerzas de Satanás que, aunque está suponiendo la derrota de estos últimos, también está cobrándose sus bajas entre los ángeles de Dios. Las ilustraciones de esos colosales enfrentamientos entre seres alados de uno y otro bando son espectaculares por su realismo y por la complejidad que presentan en estas instantáneas de la acción donde el sufrimiento, el dolor y la desesperación están siempre presentes en sus rostros. Finalmente, la caída al Infierno cierra esta serie de láminas de gran impacto visual.

“La boca de bronce de la guerra había dejado de rugir.”

Retornando al Paraíso, tras una serie de espectaculares láminas con imágenes de sobrecogedores paisajes y malévolas bestias, veremos a Satanás dando forma a sus planes para poner a Adán y Eva en contra de Dios, siendo la lámina donde se representa a Satanás mirando a la serpiente, la que iniciará las tribulaciones de estos seres humanos tras haber comido el fruto del Árbol del Conocimiento, a pesar de que Dios hubiera enviado al arcángel Rafael para evitar que cayeran en las tentaciones que les pudiera mostrar Satanás. De un Adán y una Eva inocentes y despreocupados, pasamos de repente a observar en sus rostros el reflejo del miedo, de la inquietud y de la incertidumbre. A continuación, la siguiente serie de láminas de siniestro espectro vendrá protagonizada por las huestes del Mal, y por una impresionante imagen de la Muerte y del Pecado, además de otra espeluznante representación del Príncipe de las Tinieblas en su trono, rodeado de horribles criaturas, que no harán más que aumentar el interés de nuestros bibliófilos lectores en esta excelsa edición. A partir de aquí, en otra serie de imágenes se representarán fielmente las tribulaciones del ser humano sobre la tierra, junto a escenas de la presencia de Dios como guía y camino de salvación. Como extra en este libro, también se ha incluido el trabajo de ilustración realizado por Gustave Doré para el libro “La Balada del Anciano Marinero” de Samuel Taylor Coleridge (1772 - 1834), presentando un estilo en el dibujo más propio del mundo de la novela corta que se transformará en un apasionante viaje a través del mar donde el drama y la tragedia no abandonarán a estos tripulantes. Entre todas estas magníficas ilustraciones, quisiera destacar la obscura y siniestra escena donde Gustave Doré representó con absoluta maestría a la Muerte y a la mujer-espectro en la proa del barco, configurando una imagen indeleblemente grabada en mi mente desde la primera vez que la observara en este libro hace más de una década. Así de contundente se presenta la grandeza artística de Doré gracias a su capacidad para crear imágenes imborrables en la mente del lector, y éste también es el motivo por el cual sus obras seguirá siendo seleccionadas y analizadas en este medio de información cultural digital. “El Paraíso Perdido”, la unión artística de John Milton y Gustave Doré no ha podido ser más excelsa. ¡¡¡Disfrútenlo!!!

“Y si la muerte ha de venir luego a esclavizarnos, ¿de qué nos sirve la libertad concedida a nuestra naturaleza?”

Félix V. Díaz
RESEÑA Nº:
En Lux Atenea Webzine solamente escribo y publico reseñas sobre ediciones originales que he comprado, o recibido como promocional.

Otras reseñas recomendadas:
JOHN MILTON “EL PARAÍSO PERDIDO”.
LUDOVICO ARIOSTO “ORLANDO FURIOSO” ILUSTRADO POR GUSTAVE DORÉ.
“LA DIVINA COMEDIA”, DANTE ALIGHIERI (ESPECIAL INFIERNO).
DANTE ALIGHIERI “LA DIVINA COMEDIA” ILUSTRADO POR GUSTAVE DORÉ.
“LA DIVINA COMEDIA”, WILLIAM BLAKE.
“ILUSTRACIONES AL LIBRO DE JOB”, WILLIAM BLAKE.

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