miércoles, abril 02, 2014

“EL PROGRESO DECADENTE”, LUIS RACIONERO.


Publicado por:   EDITORIAL ESPASA CALPE, S.A.
ISBN:  84-239-6646-1
Edición:  2000
Páginas:  214

“Europa en la Edad Media no existía más que en forma de cristianitas, sin conciencia de ser Europa.”

Después de haber leído y analizado este excepcional ensayo, entiendo perfectamente que esta obra haya sido galardonada con el Premio Espasa Ensayo 2000 por este extraordinario y didáctico estudio sobre el siglo XX y su influencia en el siglo XXI. En sus interesantes páginas, los lectores de Lux Atenea Webzine podrán descubrir y entender muchos de los procesos económicos, sociales y tecnológicos que está experimentando nuestra sociedad occidental en esta centuria y cuáles son, y serán, los principales retos a los que tendremos que enfrentarnos en este nuevo mundo globalizado. Como experto en economía, Luis Racionero ha estructurado y dado forma a su obra “El Progreso Decadente” hasta hacerla completamente asequible al público en general sin que haya perdido en absoluto su valor intelectual, o su atmósfera profesional de hondo calado. Con un estilo ágil y sencillo a través del cual explicar lo complejo de forma clara y transparente, en este libro conocerán las raíces culturales, sociales y económicas que han convertido a Occidente en potencia hasta la actualidad. Primero con la supremacía europea establecida durante los últimos cinco siglos, y con el dominio mundial estadounidense alcanzado desde mediados del siglo XX tras sufrir Europa dos guerras mundiales que acabaron con sus imperios, el reto principal que Europa ha de superar para salir victoriosa en este siglo XXI no va a ser ni militar ni político, sino cultural. Cultura y economía cada vez están uniéndose con mayor número de vasos comunicantes y cualquier merma en ellos ocasiona inexorables pérdidas en el otro lado. Además, la competencia de Asia retornando en esta centuria a posiciones de dominio y expansión ha añadido un plus más al difícil entorno de futuro al que nos enfrentamos los europeos, y solamente un cambio radical en la política interior podrá conseguir que Europa siga manteniendo un estatus de privilegio a nivel mundial… o si no quedaremos situados en un segundo plano cultural y económico frente a potentes áreas de desarrollo y progreso como los Estados Unidos de América, Asia, Rusia e Iberoamérica. La Cultura va a ser la fuente principal que nos garantice nuestro futuro económico, pero sin una política europea que oriente lo económico hacia la innovación tecnológica, la investigación científica y la expansión interna de nuestra cultura como base de su expansión internacional, será casi imposible que Europa siga manteniendo los niveles de calidad de vida y de desarrollo intelectual que ha venido disfrutando históricamente. La economía, y solamente la economía, no va a sacar a Europa de su profunda crisis.

“La sociedad está estructurada sobre ese trípode valores-poder-tecnología: los valores justifican una distribución de poder, y este decide a qué usos se destinará la tecnología.”

De la misma forma que durante siglos las naciones más poderosas han resuelto sus diferencias mediante el enfrentamiento militar como forma de establecer el dominio de unas sobre otras, o sus límites fronterizos, desde la caída del Muro de Berlín y el establecimiento de la globalización a nivel mundial, el campo de batalla entre las naciones más poderosas y desarrolladas está siendo el económico. Un escenario controlado predominantemente por los países occidentales y al que se han unido con fuerza y decisión algunos países asiáticos como China, India, Corea del Sur, Taiwán… a través de su creciente potencial económico. Debido a la colosal dimensión de sus mercados y a su potencial industrial, tanto China como India son naciones destinadas a convertirse en las grandes potencias económicas de este siglo XXI en vista al fuerte crecimiento que está experimentando su producto interior bruto cada año. Si a esto le añadimos el decidido impulso que están dando a la investigación tecnológica avanzada y al desarrollo interno, tanto en el nivel intelectual de su población como en infraestructuras, el reflejo de todo este desarrollo tarde o temprano irá dando forma a una atrayente cultura propia que irá poco a poco abriéndose hueco a nivel mundial gracias a las redes de telecomunicaciones. Asia ha convertido estas redes en un asunto estratégico para su futuro, destinando grandes presupuestos para su expansión y actualización. Mientras Asia se está preparando para el futuro tecnológico al que todas las naciones más desarrolladas habrán de enfrentarse, Europa Occidental sigue aun mirándose el ombligo recordando su glorioso pasado, dejando a su cultura difuminarse en este creciente caldo multicultural internacional, y olvidándose de destinar importantes medios económicos, humanos y tecnológicos a la innovación que son esenciales para el progreso. Si desean conocer cómo ha sido nuestro pasado, cómo llegamos a ser el centro cultural y económico del mundo, cómo hemos perdido esa hegemonía, y, lo que es más importante, qué puede hacer Europa para ser uno de los principales polos culturales y económicos en este siglo XXI multipolar, las páginas de este libro contienen en su interior muchas de las respuestas a estas preguntas. “El Progreso Decadente”, reflexivo análisis del siglo XX para poder conocer las claves que configuran a esta sociedad del siglo XXI. ¡¡¡Disfrútenlo!!!

“El mundo no es el coto privado de la especie humana, como ha creído la civilización occidental.”

Lux_Atman

Artículo Nº:  1.702
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