sábado, septiembre 07, 2013

NASSIM NICHOLAS TALEB “ANTIFRÁGIL. LAS COSAS QUE SE BENEFICIAN DEL DESORDEN”.

Quiero dar las gracias a la EDITORIAL PAIDÓS por su cortesía con LUX ATENEA WEBZINE al enviarnos este promocional.

Publicado por:   PAIDÓS / ESPASA LIBROS, S.L.U.
ISBN:  84-493-2864-0
Edición:  2013
Páginas:  656

“Lo antifrágil surge del desorden.”

Nuevo libro del genial analista Nassim Nicholas Taleb (que nuestros lectores recordarán tras la publicación de la reseña de su excelente obra “El Cisne Negro” en Lux Atenea Webzine) y nuevo e importante avance conceptual sobre la posmodernidad que, en estas seiscientas páginas, nos permite conocer con mayor profundidad y detalle los lazos y uniones que accionan y motivan a una gran parte de las sinergias económicas y sociales que estamos viviendo en esta segunda década del siglo XXI. El impresionante libro “Antifrágil” ha quedado muy bien vertebrado en una serie de capítulos muy sagaces y complejos (veinticinco en total) que, girando siempre en torno al eje de la sociedad posmoderna, quedan rigurosa y didácticamente desarrollados a través de ejemplos y explicaciones donde el concepto de “antifrágil” les resultará fácilmente comprensible en su asimilación más sencilla y lógica a través de los siete libros en los que ha dividido internamente a esta obra. A pesar de tener una apariencia bastante contundente como volumen literario, la realidad es que las excelentes e interesantes lecciones que en estas páginas se aprenden al final acaban convirtiendo sus más de seiscientas páginas en un recorrido intelectual más bien corto, y que perfectamente podían haber sido complementadas con doscientas o trescientas páginas más. Esta es la grandeza intelectual y filosófica que Nassim Nicholas Taleb viene presentando libro tras libro, y con un pragmatismo absoluto muy particular de cara a observar y a analizar la realidad económica y social en la que vivimos, y que verdaderamente te apasiona ante cada nueva obra suya presentada.

“Cuanto más compleja sea la regulación y más burocrática la red generada, más puede beneficiarse posteriormente de él un regulador que conozca sus lagunas y sus fisuras.”

Ya en su excelsa obra “El Cisne Negro” nos habló sobre la importancia de los sucesos imposibles e impredecibles que terminan haciéndose realidad (cisnes negros), y cómo estos factores clave, imposibles de prever por los grandes analistas y por los más reconocidos expertos, tienen una influencia crucial a la hora de mover y desestabilizar a los principales pilares en los que se apoya y sostiene nuestra sociedad actual. En este año 2013, y dando un paso más en su revolucionaria visión de la realidad del siglo XXI, “Antifrágil”, como término para describir la esencia principal de la posmodernidad como aquello que no es ni frágil ni robusto, o sea, de aquello que no es ni débil ni inamovible, presenta ese significado perfecto para entender de forma sencilla y clara esta visión cortoplacista a la que se han entregado cada uno de los elementos que participan en esta sociedad posmoderna. De indiscutible trasfondo taoísta en su más primigenia raíz conceptual, la verdad es que la esencia antifrágil de la posmodernidad es más una virtud y una demostración de fortaleza, que una carencia o un defecto en sí. Tampoco lo antifrágil es perfecto porque no puede existir la perfección en algo que está en constante movimiento y transformación, pero esa dinámica energía que lo mueve y le da sentido, es la que, una vez iniciada su andadura, resulta tan difícil de parar y mucho más cuando esos cambios están ligados a la influencia de la tecnología y de la Ciencia en la sociedad. En el fondo, esa base racional es la que vuelve de nuevo a dar solidez a lo antifrágil en su base conceptual pese al profundo desarraigo que provoca en una parte de la ciudadanía que vive inmersa en esta posmodernidad.

“Es un hecho que cualquiera puede volverse rápidamente esclavo de una profesión tras una cierta fase de adoctrinamiento, hasta el punto de que sus opiniones sobre cualquier tema pasen a ser autointeresadas y, por consiguiente, dejen de ser fiables para el colectivo.”

Lo “Antifrágil” exige cambios constantes en todo. Nada es estable, nada es sólido, nada es inamovible, y todo, absolutamente todo, puede llegar a ser cambiado, alterado o modificado. La posmodernidad en su esencia antifrágil exige al individuo, auténtico eje de esta revolución humana, que desarrolle un esfuerzo constante para actualizarse, para adaptarse y readaptarse a los continuos cambios que en la sociedad y en la economía se producen. De una sociedad tradicional “robusta” donde los cambios venían dados casi de un siglo para otro, pasamos a la modernidad “frágil” donde los cambios ya se sucedían de década en década, o sea, con cada nueva generación naciente. Pero, en este siglo XXI, con la posmodernidad, esos cambios ya no necesitan ni de un lustro para consolidarse a nivel social y económico, motivo por el cual el plantearse metas u objetivos a largo plazo se transforma en un intento tan vacuo e imposible como los constantes e incansables intentos de Sísifo para poner la enorme piedra en lo alto de la montaña sin que ésta se cayera. Exactamente lo mismo sucede con la posmodernidad “Antifrágil”: nada es estable y cualquier intento de convertir algo en estable no es más que caer en el esfuerzo inútil que suele traer la desesperanza como fruto final.

“El efecto –engañados por los datos- se está acelerando con el tiempo.”

Ahora mismo, en Occidente ya estamos viviendo en este mundo “antifrágil” como realidad cotidiana. Ya sea a nivel económico, político, social, profesional, personal, familiar… este cortoplacismo que forma parte de lo antifrágil se va convirtiendo cada vez más en nuestro día a día. Y lo mismo que nos sucede aquí, está sucediendo en todos los países desarrollados a nivel mundial, motivo por el cual el conocimiento de este nuevo e imparable dinamismo ha de convertirse en una de nuestras prioridades para poder adaptarnos de la mejor manera a esta nueva realidad que ya es nuestro presente. En esta obra, Nassim Nicholas Taleb nos habla del choque absoluto entre la modernidad y la posmodernidad “antifrágil”, la inutilidad de las previsiones como base de futuro, la influencia de la tecnología y de la asimetría de la inteligencia humana en el fundamento de lo “antifrágil”, la crisis de la ética en el mundo “antifrágil”… en definitiva, cuestiones clave para comprender el concepto de la realidad existente en este siglo XXI. “Antifrágil”, una obra literaria de imprescindible lectura y análisis para quienes tratan de conocer el mundo en donde tratan de vivir su propia plenitud. ¡¡¡Disfrútenlo!!!

“El sistema económico está arrojando sobre las generaciones venideras la carga tanto de una voluminosa deuda pública diezmadora de recursos como del desastre medioambiental con el único fin de satisfacer las exigencias de los analistas financieros y el establishment bancario.”

Lux_Atman

Artículo Nº:  1.520
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