viernes, septiembre 06, 2013

BEN GOLDACRE “MALA FARMA”.

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Quiero dar las gracias a la EDITORIAL PAIDÓS por su cortesía con LUX ATENEA WEBZINE al enviarnos este promocional.


Publicado por:   PAIDÓS / ESPASA LIBROS, S.L.U.
ISBN:  84-493-2843-5
Edición:  2013
Páginas:  384

“La industria farmacéutica gasta el doble en publicidad y promoción que en investigación y desarrollo.”

Tras el éxito mundial de su libro “Mala Ciencia”, en este año 2013, el prestigioso psiquiatra y periodista científico Ben Goldacre presenta su nueva obra en España titulada “Mala Farma”, a través de la prestigiosa editorial PAIDÓS. De nuevo con el mundo de la Ciencia como leitmotiv, será en el complejo universo de la Medicina actual donde los lectores de Lux Atenea Webzine se sumergirán para conocer ese lado oscuro, y normalmente oculto a la luz pública, que principalmente tiene como origen el interés económico en un mercado mundial valorado en 600.000 millones de dólares. Una compleja mezcla de dinero, prestigio académico, futuro profesional, poder político, y servicio al ciudadano, donde médicos y pacientes son los menos informados e implicados en este asunto, quedando el resto de factores como piezas determinantes y decisivas en el estado actual del mundo de la Medicina. Con una industria farmacéutica cuyos lazos y redes se extienden (y condicionan) a cada uno de los estratos que intervienen en este servicio transformado en un lucrativo negocio, en las páginas de este libro, Ben Goldacre va describiendo y detallando en qué estado de condicionamiento y de alteración de las normas más básicas de la Medicina está situado actualmente este sector. Desde mi punto de vista, una vez leída y analizada esta magnífica y reveladora obra, su grandeza informativa queda más elevada aún debido a las soluciones que el autor va proponiendo en cada uno de los capítulos que vertebran este análisis profundo y serio de cada uno de los niveles que intervienen en la investigación y venta de un medicamento. Unas soluciones prácticas, lógicas y racionales que encuentran su más férrea e inamovible oposición en el estado actual de absoluto condicionamiento económico en el que se encuentra el mundo de la Medicina en esta segunda década del siglo XXI.

“Los organismos reguladores son los únicos que tienen acceso a los datos completos.”

Paso a paso, sector por sector, en las páginas del libro “Mala Farma” han quedado al descubierto estos graves y serios condicionantes a través de una investigación profunda de cada uno de los niveles que intervienen en la investigación y comercialización de un medicamento por parte de la industria farmacéutica, y cómo este condicionamiento siempre les revierte en unas ventas y en unos importantes beneficios no siempre relacionados con la calidad del fármaco vendido (o recetado). Insistiendo siempre en la inestimable labor que viene realizando esta industria con la entrada en el mercado de nuevos fármacos de gran eficacia médica, ello no altera en absoluto la importancia de esta admirable investigación sobre los alarmantes e incomprensibles casos investigados en el libro. Una exposición clara y contundente de la flagrante vulneración de las normas científicas y médicas más básicas, directamente relacionadas con negocios multimillonarios donde el Estado y la ciudadanía son quienes terminan pagándolo. Empezando por la labor de investigación y de creación de un fármaco, siguiendo por las pruebas y ensayos médicos a los que se somete antes de que el organismo oficial que lo regula le conceda a la compañía farmacéutica el permiso para comercializarlo, continuando por la difusión en medios de información médicos (y públicos) sobre las virtudes de ese medicamento, junto a una intensa y constante promoción por parte de los comerciales para que los médicos lo receten, uno a uno, han sido analizados e investigados en su cara más oscura al formar parte de este complejo entramado orientado a la obtención de grandes beneficios económicos: alteración de los resultados de los ensayos científicos para dar una imagen positiva de la efectividad de un fármaco, organismos reguladores condicionados por la propia industria, medios de información médica y pública que no desean ver mermados sus ingresos publicitarios, comerciales que utilizan eficaces métodos de marketing (y monetarios si fuera el caso) para que el médico recete ese medicamento a sus pacientes, organizaciones de pacientes que trabajan junto a la propia industria por el apoyo económico que esta les ofrece, médicos que son condicionados por la industria farmacéutica ya desde la universidad, instituciones académicas y eminentes figuras médicas cuya labor está influida por el condicionante económico y promocional que les ofrece la propia industria, opacidad y secretismo oficial en los datos relacionados con la efectividad de algunos medicamentos. Como pueden comprobar en este libro, son un conjunto de hechos con ejemplos muy claros donde el entorno serio y científico, que muchos relacionan con el mundo de la Medicina, no nos presenta su cara más brillante y honesta de cara a su labor social debido a la gravedad de los casos aquí expuestos.

“Los fármacos se anuncian más cuando es considerable el número de pacientes potenciales, no el de los pacientes reales. Esta observación es interesante porque significa que a la gente se la convierte en paciente, lo que está muy bien si son enfermos, pero fatal si no lo son.”

Actualmente, creo que el origen del problema que está afectando a esta degradación del conglomerado médico, ya sea la propia industria, los investigadores, las universidades, los editores de revistas académicas, los organismos reguladores, los gobiernos, los propios médicos… no es otro que el cambio de sistema económico experimentado en Occidente desde la caída del Muro de Berlín. De una economía productiva hemos pasado a otra especulativa, y este cambio también ha afectado a la industria farmacéutica al igual que le ha sucedido a otros sectores industriales. Directamente, no puede ser señalada a esta industria como la causante principal de la alteración y deformación del conglomerado médico ya que en realidad son los inversores los verdaderos dueños de estas empresas, y es el beneficio económico que desean obtener con el dinero invertido lo que condiciona todo. La visión económica cortoplacista propia del sistema especulativo lleva años comprobando que una noticia relacionada con el descubrimiento de un nuevo fármaco de potencial uso común, eleva inmediatamente el valor de las acciones en Bolsa de la empresa farmacéutica que tiene en propiedad esos derechos. Una forma muy directa de rentabilizar el dinero destinado por la empresa a esa investigación, trayendo consigo dividendos a sus accionistas. En cambio, siguiendo esa misma lógica de rentabilidad económica, es muy difícil que haya importantes empresas farmacéuticas que dediquen dinero y personal a investigar fármacos que curen enfermedades poco comunes o raras. La cruda realidad es que, en un mundo económico basado en la especulación, los más de 600.000 millones de dólares que mueve la industria farmacéutica se han convertido en un dorado pastel, en un negocio que no para de crecer en todo el mundo, y será muy difícil que el sistema vigente pueda cambiar. Hay demasiado dinero en juego y, dentro de este mundo económico y bursátil, cuanto menos riesgos, mayor seguridad de obtener esos beneficios a corto plazo si ya se conocen previamente las reglas y se saben mover bien los hilos necesarios. Cuando, en cambio, en una inversión existe mucho más riesgo, habrá financiación si luego trae consigo mayor beneficio aún. Actualmente, en el mundo de la Medicina se están moviendo auténticos colosos industriales de gran poder económico y político que han de rendir cuentas a sus inversores por encima de todo, y todas las partes que intervienen en este entorno médico, cuyos juegos de intereses y deficiencias han sido muy bien descritas por el autor en su obra, no son más que piezas que dan forma a este opaco y enrevesado puzzle cuyos frutos finales son fundamentales para que se pueda seguir ampliando una esperanza de vida jamás imaginada hace tan solo un siglo. No sé si este sistema se mantendrá, cambiará o caerá, pero sí tengo muy claro que la industria farmacéutica es muy poderosa y es imprescindible que siga existiendo para que podamos seguir teniendo una calidad de vida en Occidente como nunca antes hayamos tenido en la historia de la Humanidad. “Mala Farma”, un libro revelador avalado intelectualmente con la credibilidad de este prestigioso psiquiatra a la hora de desvelar públicamente las graves deficiencias que existen en el entorno científico, industrial e institucional relacionado con el mundo de la Medicina actualmente. ¡¡¡Disfrútenlo!!!

“Las pruebas de baja calidad que genera este sistema perjudican a los pacientes de todo el mundo. Y podría arreglarse si quisiéramos.”

Si deseas entrar en el ARCHIVO LUX ATENEA WEBZINE DE RESEÑAS (LITERATURA) (HERE).

Lux_Atman

Artículo Nº:  1.514
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