miércoles, abril 03, 2013

“EL ÚLTIMO SAMURÁI” (the last samurai).

Director: EDWARD ZWICK
Guión: JOHN LOGAN, MARSHALL HERSKOVITZ, EDWARD ZWICK.
Actores principales:  Tom Cruise (capitán Nathan Algren), Ken Watanabe (samurái Katsumoto), Tony Goldwyn (coronel Bagley), Timothy Spall (Simon Graham), Koyuki (Taka), Shichinosuke Nakamura (emperador Meiji), Masato Harada (Omura), Zebulon Gant (actor Billy Connolly), Togo Igawa (general Hasegawa).
País:  EE.UU Año:  2003 Productora: WARNER BROS. PICTURES Duración aprox.: 148 minutos
Publicado en España por:  WARNER HOME VIDEO ESPAÑOLA, S.A. AÑO: 2004 Formato: DVD Picture

DVD:
-    Película “El Último Samurái”
CARACTERÍSTICAS ESPECIALES:
-    Comentario del director Edward Zwick.

La espectacular e inolvidable película “El Último Samurái” es cine épico de acción ambientado en el Japón del siglo XIX. Un próspero país en profunda transformación social y política situado en la encrucijada entre el tradicionalismo feudal representado por la figura del samurái y su código de honor, y la modernidad representada por el tremendo poder tecnológico e industrial que ésta desarrolla. Dos visiones absolutamente incompatibles que terminarán en un irreconciliable enfrentamiento militar que originará una lucha desigual ante el gran desequilibrio existente entre el poder destructivo que desarrollan uno y otro en el campo de batalla, quedando la balanza desnivelada de forma aplastante a favor de la modernidad industrial, salvo en el aspecto moral y ético. Valores en decadencia dentro de una sociedad moderna unida únicamente al progreso tecnológico y científico dentro de un mundo dominado por la Razón. Una ética, una moral, y una lealtad que en el mundo samurái lo es todo junto al honor, son conceptos sociales e individuales profundamente enraizados en la vida tradicional, y es precisamente esta visión realista del choque entre dos tipos de sociedad diametralmente opuestos donde el director Edward Zwick alcanza su mayor profundidad conceptual en esta magnífica película. “El Último Samurái” es un largometraje que enamorará a los cinéfilos lectores de Lux Atenea Webzine amantes del cine ambientado en Japón, y muy especialmente en todo lo relacionado con el fascinante y atrayente mundo de los samuráis. Eso sí, me ha resultado muy curioso comprobar cómo algunos críticos de cine consideran a Omura como un consejero de carácter negativo cuando, en realidad, lo que quiere es convertir a Japón en una poderosa nación que gracias a su modernidad pueda tener independencia y no estar sometida a otras naciones extranjeras ya modernas. Reconozco que es muy atrayente dejarse arrastrar por el sentimentalismo romántico en referencia al tradicionalismo samurái, pero siendo realistas con la política internacional de la segunda mitad del siglo XIX, o una nación era moderna, poderosa, y tenía colonias a su servicio a las que explotar; o sencillamente pasabas a ser colonia de otra nación, a ser condicionada y sometida por los intereses económicos y políticos de las naciones más modernas e industrializadas, y obligado a dejar anclado a tu pueblo a un nivel de vida mucho más bajo de lo que la modernidad puede ofrecerle, con las tensiones sociales que ello puede generar en la ciudadanía a lo largo del tiempo. Porque la modernidad no solamente trae consigo el acceso a poderosas armas, sino también una industrialización, una manufacturación, una mecanización, una electrificación, unos avances científicos y tecnológicos… que ninguna nación desea dejar a un lado cuando otras disfrutan de ese nuevo estatus. Y en política internacional, a las naciones débiles jamás se las respeta, convirtiéndose en peones de otras o desapareciendo absorbidas por naciones más fuertes.

“Yo digo que Japón lo hicieron un puñado de guerreros valientes dispuestos a dar la vida por una palabra al parecer olvidada: Honor.”

La épica historia que da vida a la película “El Último Samurái” comienza con la imagen del samurái Katsumoto (actor Ken Watanabe) teniendo un sueño premonitorio unido simbólica y metafóricamente a un tigre. Tras esta impactante secuencia, viajaremos a la ciudad estadounidense de San Francisco, año 1876, abriéndose ante los ojos del espectador la alcohólica, decadente y triste vida del capitán Nathan Algren (actor Tom Cruise), héroe nacional condecorado con la Medalla del Honor por su participación en la batalla de Gettysburg y por haber formado parte del legendario Séptimo de Caballería en la lucha contra los indios nativos. Una acción contra los pieles rojas de la que no se siente nada orgulloso, pesando como una losa sobre su conciencia. Física y mentalmente autotorturándose, Nathan Algren ha terminado convirtiéndose en promotor de ventas al servicio de la famosa empresa fabricante de armas Winchester. Tras ser despedido, el sargento Zebulon Gant (actor Billy Connolly) le propone un trabajo bien remunerado acorde a su gran experiencia como militar en el que está en juego un fructífero negocio en el cual los Estados Unidos de América puede convertirse en el único proveedor de armas de Japón, a cambio de ayudar al emperador a llevar a cabo con éxito sus planes de reforma y modernización del país aplastando militarmente a aquellos que se le opongan. Nathan Algren y Zebulon Gant se reúnen con influyentes militares estadounidenses y diplomáticos japoneses entre los que destaca Omura (actor Masato Harada), consejero del emperador Meiji (actor Shichinosuke Nakamura), y el impasible coronel Bagley (actor Tony Goldwyn), oficial del Séptimo de Caballería que tuvo como superior. En su nuevo trabajo, Nathan Algren tendrá que ayudar al general Hasegawa (actor Togo Igawa) a adiestrar a sus tropas en el manejo de las nuevas armas. Una vez llega a Japón, allí se encuentra con un traductor y antiguo diplomático inglés llamado Simon Graham (actor Timothy Spall), el cual le pone al corriente de la vida y costumbres del país, sobre los grandes cambios que está experimentando la nación y cómo los samuráis se están oponiendo a esa modernización, y sobre cómo ha de desenvolverse con las autoridades para cumplir eficazmente con su trabajo.

“Por 500 al mes mataré a quien usted quiera. Pero tenga esto en cuenta. A usted lo mataría por nada.”

Liderados por Katsumoto Moritsugu, prestigioso samurái que también fue maestro del emperador, los samuráis se han rebelado contra el emperador por traicionar la tradición ancestral en pro de la modernidad, negándose a aceptar esos radicales cambios que quiere instaurar en toda la nación. Pero la autoridad del emperador Meiji está en cuestión ante los ataques de Katsumoto a todo lo que representa lo moderno, y sin esperar a que las tropas hayan terminado de ser entrenadas, se ordena al general Hasegawa que aplaste ese levantamiento. Envalentonados con la superioridad de fuego de las nuevas armas y con el mayor número de tropas que llevarán a la zona de conflicto, las consecuencias de ese grave error de cálculo y de menosprecio del poder del enemigo no se harán esperar, siendo derrotados en el campo de batalla. El general Hasegawa, tras ser vencido, se hará seppuku antes de cargar con la deshonra de la derrota, y en ese mismo enfrentamiento militar Nathan comprobará la tremenda astucia y valor que los samuráis despliegan en la acción, siendo rodeado, herido, y hecho prisionero por orden de Katsumoto tras comprobar su gran valor en combate incluso cuando estaba a punto de ser ejecutado por uno de sus samuráis. Katsumoto se lo lleva al campamento donde pasará el invierno, encargándose de su cura la propia hermana de Katsumoto llamada Taka (actriz Koyuki), y esposa del samurái a quien él mató. Nathan era un hombre perdido interiormente y atormentado existencialmente pero, una vez recuperado, entre los samuráis recuperará su norte anímico y espiritual según vaya asimilando las costumbres y tradiciones de los samuráis (bushido) en una armonía interior tan intensa y vital como jamás hubiera experimentado antes en su vida. En el otro extremo, en el bando del emperador se ha comprendido que solamente con fusiles no podrán aplastar a los samuráis, habiendo autorizado la compra de armas más poderosas entre las que se incluyen piezas de artillería howitzer y ametralladoras tipo gatling, desplegando una terrorífica e incontenible superioridad de fuego imposible de parar o derrotar usando armas tradicionales. “El Último Samurái” es un inolvidable y épico largometraje de acción, pero la épica solamente alcanza su estado más puro en su trasfondo heroico si la tragedia y el drama están presentes en la vida de los elegidos.

“La flor perfecta es algo muy raro. Quien se dedique a buscar una sola no habrá malgastado su vida.”

Sorprende comprobar que el rodaje en exteriores de esta brillante película fuera realizado en Nueva Zelanda porque la ambientación ha sido impecablemente lograda pese a que incluso se han utilizado imágenes creadas por ordenador, haciendo que la mente del espectador se adentre rápidamente en la trama y escenarios donde se desarrolla esta cautivadora historia, identificándose psicológicamente con facilidad con sus protagonistas y las acciones en las que están involucrados gracias a este admirable realismo visual. Además, la intensidad emocional en la que poco a poco nos vamos sumergiendo convierten en toda una experiencia cinematográfica las más de dos horas que dura esta película, quedando indeleblemente grabadas en nuestra memoria algunas de estas bellas y extraordinarias imágenes y secuencias como, por ejemplo, la inteligente escena donde Nathan de nuevo vuelve a ponerse el uniforme e instantáneamente vuelve a revivir las carnicerías contra los indios en las que participó; impresiona la excelente y meticulosa ambientación de la vida cotidiana de los ciudadanos japoneses en una ciudad de esa época en rápida transformación; la colosal batalla que se desata en el bosque cubierto por brumas entre las tropas del emperador y los sublevados con una carga de caballería samurái impresionante; la cautivadora atracción que provoca la contemplación de la belleza que transmiten las armaduras de los samuráis; el sigiloso y letal ataque de los ninja al poblado ocultos en la oscuridad de la noche; o la épica batalla final donde el heroísmo y la valentía quedan perfumadas con la defensa de lo íntegro hasta la muerte. “El Último Samurái”, uno de los mejores papeles interpretados por el actor Tom Cruise con la espectacularidad y la magia cinematográfica ambientada en el Japón del siglo XIX. ¡¡¡Disfrútenlo!!!

“Pertenezco al guerrero en el que se han unido lo viejo y lo nuevo.” (lema grabado en la espada samurái de Nathan Algren)

Lux_Atman

Artículo Nº:  1.454
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