domingo, enero 13, 2013

LUX ATENEA WEBZINE CONMEMORA EL VIGÉSIMO ANIVERSARIO DEL ESTRENO DE LA SERIE DE TELEVISIÓN “EXPEDIENTE X, THE X-FILES” (1993-2002).


“I Want To Believe”

En este año 2013, en Lux Atenea Webzine vamos a empezar a celebrar nuestras ya tradicionales conmemoraciones recordando a una serie de televisión de culto que, al igual que a mí, ha dejado marcada a una generación que en la década de los noventa y principios del siglo XXI pudo disfrutar de sus nueve impresionantes e inolvidables temporadas. Hablar de la serie “Expediente X, The X-Files” (1993-2002) es hablar de una serie de televisión de culto cuyo indiscutible y masivo éxito de audiencia en todo el mundo le llevó a ser aclamada por los más importantes medios de información de la época, y a tener una excelente respuesta por parte de la crítica especializada en vista a la originalidad de sus guiones y al interés que éstos despertaban en los espectadores. Esa mezcla de conspiración en las altas esferas, de inexplicables sucesos paranormales, y de misteriosas presencias extraterrestres interactuando en nuestro mundo que, de forma interesada, son intencionadamente ocultadas a los ojos de la sociedad y de la opinión pública, se convirtieron en elementos clave para atraer a un público fiel ante la pequeña pantalla de televisión.

Creada por el genial Chris Caster y producida por la prestigiosa cadena estadounidense FOX, los capítulos de la serie “Expediente X” podemos dividirlos en tres grandes apartados temáticos muy claramente diferenciados. Una trama principal desarrollada en capítulos y que está protagonizada por sus dos personajes principales, los agentes del FBI Dana Scully y Fox Mulder, encargados de investigar esos misteriosos casos caracterizados por lo extraño e inexplicable, y que son clasificados dentro de esta poderosa organización gubernamental como expedientes X. Hay una serie de capítulos protagonizados por criaturas y entes paranormales, y luego hay otros capítulos que van desde la sátira y la comedia inspirada en la propia temática de la serie, a actos protagonizados por asesinos y gente perturbada en nuestra sociedad que complementan la serie con otros impactantes casos. Tres niveles temáticos que se superponen y se integran, evitando que los espectadores puedan llegar a saturarse si solamente hubieran sido rodados los capítulos de la trama principal. Un dinamismo temático que permite incluso que amantes del terror y del misterio disfruten viendo algunos de estos capítulos cerrados cuyos guiones y escenarios tanto nos atraen.

Los agentes del FBI Dana Scully y Fox Mulder, interpretados con credibilidad y maestría por los actores Gillian Anderson y David Duchovny, forman ya parte de la iconografía popular debido al enganche emocional que sus personajes despertaron entre el gran público. Unas admirables interpretaciones, sin duda alguna, pero en las que destacaría una de sus más geniales características que definen la personalidad de sus respectivos papeles. Esta característica no es otra que, en Dana Scully y en Fox Mulder, los atributos normalmente asociados a lo masculino y femenino en ellos estaban cambiados. Profundizando un poco más en este interesante asunto, me sorprendió comprobar que Dana Scully se caracterizaba por tener una visión fría y científica, dejándose llevar únicamente por la lógica, lo tangible y lo demostrable como base principal en su forma de ver y analizar el mundo que le rodea. Unas características tradicionalmente asociadas a la perspectiva masculina que, curiosamente, en Fox Mulder es precisamente al contrario. Lo femenino en su forma de sentir y analizar el mundo está potenciado al dejarse llevar más por su intuición que por lo racional, y donde la imaginación, el análisis, y la percepción lúcida y sagaz le lleva a poseer ese sexto sentido para ver más allá de lo obvio, o sea, de lo que tiene aparentemente delante de sus ojos. Fox Mulder cree en otro mundo más allá de lo científicamente demostrable y Dana Scully no cree en absoluto en teorías, manteniendo desde principio de la serie esa actitud incrédula que, poco a poco, se irá viniendo abajo por la contundencia de los inexplicables hechos que investigarán. Creo que esta inversión de cualidades en sus personalidades hizo destacar aún más a estos dos complicados personajes que fueron interpretados con sentimiento y credibilidad absoluta por estos dos actores a pesar de su dificultad.

Pero en la serie “Expediente X” no solamente brillan los personajes de Dana Scully y Fox Mulder, sino también otros inolvidables personajes como su jefe en el FBI, el Director Adjunto Walter S. Skinner (interpretado por Mitch Pileggi), el impredecible y oscuro Alex Krycek (interpretado por Nicholas Lea), o el siniestro personaje de El Fumador, -Smokeman-, interpretado con sumo talento por el actor William B. Davis. ¡¡¡Smokeman, grandioso e inolvidable personaje!!! Desde mi punto de vista, la figura de Smokeman es clave a la hora de poder representar en un personaje a las poderosas fuerzas gubernamentales que intrigan y conspiran en la sombra dentro de la trama principal de la serie. Smokeman forma parte de una sociedad secreta a la que sus oscuros personajes llaman El Sindicato que, con el poder en sus manos, no dudarán un segundo en obstaculizar y tapar cualquier caso en donde participe Fox Mulder en su afán de conocer y desvelar la verdad. Por este motivo, inicialmente la misión de Dana Scully será informar sobre los pasos que vaya dando Fox Mulder ya que El Sindicato lo quiere tener bien controlado. Pero Dana pasará de un estado inicial frío y analítico con Mulder, a otro estado de colaboración y ocultación que obligará a El Sindicato a tomar medidas cada vez más extremas para tratar de parar y de desacreditar sus investigaciones, motivo por el cual, la desaparición de pruebas y los asesinatos serán constantes e irán en un crescendo en la trama principal que nos enganchará hasta el final. 

Con esta excelsa calidad, es normal que esta serie de televisión fuera galardonada en múltiples ocasiones con prestigiosos premios, entre los cuales destacan sus dieciséis Emmys y los dos Globos de Oro concedidos a sus dos actores principales, conseguidos como reconocimiento a esta admirable labor artística que se prolongaría durante nueve temporadas hasta el 19 de mayo de 2002. Dos décadas han pasado ya desde su estreno en el año 1993 (10 de septiembre) y en este medio de información cultural independiente vamos a rendir un merecido homenaje a esta mítica serie de televisión, publicando un especial en este año 2013 en cuyas reseñas iré comentado cada una de sus nueve temporadas y cada uno de los capítulos que las componen, recordando aquellos momentos inolvidables que nos marcaron nada más verlos en la pequeña pantalla. Una atracción hacia lo desconocido y lo misterioso que nos enganchó a la serie y que, en mi caso en particular, debido a mi trabajo no pude seguir sucesivamente cada uno de sus capítulos, perdiéndome alguno de ellos. Una visualización consecutiva de la serie que no pude disfrutar hasta que no compré esta edición completa de la serie en DVD hace algunos años y que, desde entonces, he vuelto a repetir esta experiencia en varias ocasiones. Tal es la grandeza que tienen las series de culto ya que no te cansas nunca de verlas. Por este motivo, por esa pasión y esa intensidad emocional que “Expediente X” provoca a sus fieles seguidores, cada uno de sus episodios siempre se convertirá en una solemne liturgia dentro del misterio para los cinéfilos lectores de Lux Atenea Webzine. “Expediente X”, una de las referencias indiscutibles en cuanto a series de culto inolvidables en la Historia de la Televisión. ¡¡¡Disfrútenlo!!!

“The Truth Is Out There.”

Atenea & Lux_Atman

Artículo Nº:  1.378
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