domingo, noviembre 11, 2012

“MEPHISTO”.


Director: ISTVÁN SZABÓ
Guión: ISTVÁN SZABÓ (basado en la novela escrita por Klaus Mann)
Actores principales:  KLAUS MARIA BRANDAUER (HENDRIK HÖFGEN), ILDIKÓ BÁNSAGI (NICOLETTA von NIEBUHR), ROLF HOPPE (TÁBORNAGY), KRYSTYNA JANDA (BARBARA BRUCKNER), PETER ANDORAI (OTTO ULRICHS), GYÖRGY CSERHALMI (HANS MIKLAS).
País:  HUNGRÍA-ALEMANIA Año:  1981 Productora: OBJEKTIB STUDIO / MAFILM Duración aprox.: 144 minutos (versión original íntegra en alemán) / 126 minutos (versión en español estrenada en salas).
Publicado en España por:  CAMEO MEDIA, S.L. AÑO: 2005 Formato: PELÍCULA INCLUIDA EN LA CAJA DE 3 DVD´s “ISTVÁN SZABÓ”.

- Película.
-    Trailer “The Naked Face”; conversaciones con István Szabó y Klaus M. Brandauer.
-    Ficha artística.
-    Ficha técnica.
-    Filmografías destacadas.

“Su maquillaje es perfecto. La maldad personificada. La Santa Maldad. Sin embargo de cerca lo que manda es la mirada. Y que blando apretón de manos, muy interesante. ¡Ah! Eso tal vez pertenezca a sus secretos de actor, mostrar fuerza y cerebro, y en el fondo ser débil.”

“Mephisto” es el título de la película que inicia la trilogía creada por el director húngaro István Szabó sobre la ascensión y caída del imperio Austro-húngaro. Una coproducción alemana y húngara que llegó a ser premiada con los prestigiosos galardones cinematográficos del Oscar a la Mejor Película Extranjera en el año 1982, y del premio al Mejor Guión en el Festival de Cannes. Con un extraordinario guión basado en la novela homónima escrita por Klaus Mann, obra literaria basada a su vez en la vida del actor alemán Gustaf Gründgens, en la película “Mephisto” el ilustre director István Szabó supo reflejar con total fidelidad e intensidad emocional el ambiente que se pudo respirar en el mundo artístico y social a principios de la década de los treinta en Alemania. Con un mensaje muy claro y directo sobre la supeditación del Arte en sus distintas corrientes al poder político, cuando todo en el país ha de ser orientado al esplendor y al orgullo nacional, la evolución personal y artística de su protagonista principal, el actor Hendrik Höfgen (interpretado por el genial actor Klaus Maria Brandauer), se transforma en el modo perfecto de reflejar esos choques frontales del éxito con la ética personal, entre los intereses profesionales con la moral interior, triunfando siempre los primeros ante la fortaleza y la atracción irresistible que ofrece el amparo del poder a un artista. Pero, antes de continuar con mis comentarios sobre esta excelsa película, quisiera destacar la magnífica edición en DVD aquí reseñada, publicada en 2005 por CAMEO MEDIA, gracias a la cual los lectores de Lux Atenea Webzine podrán disfrutar de la versión íntegra de este largometraje (con casi veinte minutos extra) que son esenciales para poder comprender la trama de la película. No entiendo cómo pudieron cortar esas escenas en la versión estrenada en las salas de cine españolas porque su importancia es clave para que el espectador pueda entender la trama del largometraje. En muchos aspectos me ha recordado a otra excelsa película, “Apocalypse Now”, cuya versión Redux respecto a la versión inicialmente estrenada de la obra adquiere la misma importancia para quienes disfrutan del cine (para leer la reseña de la película publicada en Lux Atenea Webzine, HERE).

“Hay que romper la barrera entre actores y espectadores.”

Iniciamos esta inolvidable aventura cinematográfica situándonos en la ciudad alemana de Hamburgo. Allí, el artista de teatro Hendrik Höfgen, actor de segundo nivel, se presenta ante el espectador como una persona cuyo ego desea engordar enormemente a través del elogio y de la fama, aunque para ello tenga que pagar un alto precio en cuanto a la honestidad y a la sinceridad consigo mismo. Por este motivo, desde el principio de la película aparecerá como un ser desdichado y un fracasado a nivel privado, autotorturándose ante su delicada situación profesional y su precariedad económica. Hendrik Höfgen es un actor de teatro que necesita que le reafirmen con adulaciones aunque de cara al público presente una imagen bien distinta. Sus miradas constantes ante el espejo, su clara y rotunda egolatría, ese pensar solamente en él y para él, su inseguridad que le lleva a avergonzarse de sí mismo, su narcisismo,… en realidad no son más que muestras de sus pensamientos internos basados en un mundo irreal, imaginario e idílico donde todos han de estar pendientes de él. Sus conversaciones consigo mismo frente al espejo no son más que exteriorizaciones de ese mundo interior en conflicto permanente con la realidad que le rodea. Pero Hendrik Höfgen es un inquieto apasionado del Arte, motivo por el cual dirige una compañía de teatro, recibe clases de danza que elevan sus ilusiones y estimulan sus sueños, tiene un socio a su lado en sus proyectos llamado Otto Ulrichs (personaje interpretado por Peter Andorai),… pero con la llegada de Nicoletta von Niebuhr a la compañía de teatro (papel interpretado por la actriz Ildikó Bánsagi) su vida dará un primer giro importante. El éxito entre el público le sonríe, se enamora y se casa,… pero esos aparentes días de vino y rosas terminarán cuando Hendrik Höfgen choque frontalmente con Hans Miklas (personaje interpretado por el actor György Cserhalmi) por sus ideas nacionalsocialistas con las que no está de acuerdo (por ese motivo, no parará hasta echarlo de la compañía), chocando también con la familia burguesa de su mujer debido a que le incomoda su privilegiado e inalcanzable nivel económico ya que le hace sentir inferior.

“Hay que demostrar que el teatro tiene una función política.”

Tras ser recomendado por su suegro y por la actriz Dora Martin, Hendrik Höfgen recibe una oferta para interpretar un papel en el Teatro Estatal de Berlín, y una vez allí, empezará con un trabajo sencillo y humilde en el escenario que le permitirá poco a poco ir creciendo profesionalmente e ir moviéndose en círculos mucho más influyentes donde la presencia de personas poderosas afines al nacionalsocialismo será inevitable. En el Teatro Estatal de Berlín va aumentando su éxito y su protagonismo dentro de las obras que interpreta, fama que le abrirá las puertas del mundo del cine como actor haciendo papeles de soldado. Pero Hans Miklas también ha ido escalando posiciones dentro del partido dirigiendo a las juventudes nacionalsocialistas y cuando finalmente Adolf Hitler llega al poder en Alemania, a partir de ese momento, empezará un nuevo ciclo en la vida de Hendrik Höfgen que cambiará su destino radicalmente, siendo la descripción audiovisual más realista de su nueva situación el choque de opiniones y pareceres entre él y su mujer. Ante el giro de los acontecimientos que suceden alrededor suyo, Hendrik Höfgen decide mantenerse al margen de todo. Su mujer se marcha a París con su familia, y él, que se encuentra rodando una película en Budapest, duda si volver a Alemania. Pero tras recibir halagos desde Berlín por parte de un Ministro/General del ejército alemán para relanzar el Teatro Nacional (papel interpretado con maestría por el actor Rolf Hoppe), Hendrik Höfgen regresará al Teatro Estatal de Berlín. Con el retorno de la obra “Fausto” al teatro, entrará en el círculo de las altas esferas de la cultura gracias a su impresionante interpretación de Mefistófeles, papel con el que ha conquistado al Ministro/General ya que le identifica dentro de su visión del Arte y de la Cultura alemanas y, a partir de ese momento de gloria, Hendrik Höfgen aumentará su voluble e insegura personalidad en pro de la fama, del éxito y de la notoriedad pública que el poder político le ofrece a cambio de su arte orientado a los intereses nacionales. Y ese poder político, en manos del Ministro/General, no admite un “no” como respuesta a sus deseos.

“Tú sólo te quieres a ti mismo, únicamente a ti mismo pero ni te quieres lo bastante.”

Los cinéfilos lectores de Lux Atenea Webzine quedarán impresionados con la escenificación tan natural y creíble que Klaus Maria Brandauer nos ofrece en su extraordinaria interpretación del papel del actor Hendrik Höfgen, ofreciendo credibilidad absoluta a este difícil personaje que es clave dentro de la trama de la película. Klaus Maria Brandauer se presenta en este largometraje como un colosal actor que transmite emociones con sus gestos, con su mirada, convirtiéndose en ese ser camaleónico que se transforma exteriormente en función de los acontecimientos y del carácter de las personas que le rodean. Y es que Hendrik Höfgen, confiando ciegamente en su camaleónica capacidad de adaptación, cree que sus dotes de actor le sacarán siempre de cualquier situación por difícil que ésta sea, pero la realidad le acaba desbordando constantemente por no analizar en profundidad el trasfondo de la situaciones en las que está implicado. La brillante luz del éxito que le ofrece el poder es demasiado tentadora para su ego. Un poder en manos del Ministro/General alemán cuya excelsa interpretación a cargo del actor Rolf Hoppe me ha dejado muy impactado en esta película. Rolf Hoppe interpretando al Ministro/General sabe cómo transmitir en la pantalla ese halo de quien posee todo el poder para hacer realidad el ideal del Arte dirigido al pueblo alemán. Por ese motivo, la obra “Fausto” y la sublime interpretación de Mefistófeles a cargo de Hendrik Höfgen, terminan siendo observados por el Ministro/General como un símbolo perfecto de la nueva Alemania, del nuevo espíritu alemán, quedando tan impactado ante esa inolvidable escenificación que el propio Ministro/General empezará a llamar con el nombre de Mefistófeles a Hendrik Höfgen. Pero esa fascinación y esa devoción por sus cualidades interpretativas también tendrán otra cara oscura en la vida de Hendrik Höfgen ya que el Ministro/General le irá marcando cada uno de los límites dentro de los cuales se podrá mover, conociendo cada detalle de su vida privada para manipularle y orientarle en pro de sus intereses. Una dinámica y una evolución de Hendrik Höfgen a lo largo de la película que se convierte en uno de los mayores atractivos psicológicos que esta obra nos ofrece.

“Muchas veces he querido desaparecer en las profundidades del infierno.”

En la película “Mephisto”, el arte cinematográfico del director húngaro István Szabó se presenta en uno de sus largometrajes de culto más aclamados. Hablar de István Szabó en “Mephisto” es hablar de impactantes escenas que se quedarán indeleblemente grabadas en la mente de los cinéfilos lectores de Lux Atenea Webzine. Escenas como en la que Hendrik Höfgen está bailando libremente mientras suena la música de can-can; cuando la marcha de la actriz Dora Martin a EE.UU lleva a un diálogo que permite que el espectador comprenda cómo piensa una persona pragmática y otra fantasiosa que está en su propio mundo de luces y éxito; la escena donde podemos contemplar la camaleónica capacidad de transformación de Hendrik Höfgen en una secuencia de imágenes de personajes teatrales de todo tipo; la escena de las juventudes nacionalsocialistas indicando el oficio de sus padres como reflejo del creciente éxito social del nacionalsocialismo entre el pueblo alemán; la impactante fuerza visual de la escena donde Hendrik Höfgen interpreta a Mefistófeles en la obra “Fausto” y el detalle del guiño que le lanza al actor que interpreta a Fausto ante el clamor y la ovación desatada entre el público; la escena en la que Hendrik Höfgen es llamado por el Ministro/General a su palco y el tenso cruce de miradas que se establece entre ellos incluyendo la sorprendente imagen del palco desde la perspectiva del público asistente al teatro; la esplendorosa ambientación de la escena del discurso de Hendrik Höfgen presentando y comentando la estatua; la simbólica escena de Hendrik Höfgen reunido en el despacho del Ministro donde el General está situado por encima de él como contundente imagen visual de quién manda y quién obedece; o la inolvidable escena de Hendrik Höfgen en el estadio olímpico de Berlín iluminado por los focos. En definitiva, excelentes ambientaciones que combinan con maestría la intensidad cinematográfica con la fuerza de la interpretación teatral. Además, en esta magnífica edición en DVD, los lectores de Lux Atenea Webzine también podrán ver el interesante y reflexivo reportaje titulado “The Naked Face” (2001) donde el propio director István Szabó nos comenta cómo se interesó por el mundo del cine y qué corrientes cinematográficas europeas, como la Nouvelle Vague francesa o el cine italiano, irremediablemente le atrajeron y le indicaron el camino a seguir; o cómo la política y la historia llegaron a condicionar su vida y su obra cinematográfica. Sus ideas y opiniones sobre el cine, sobre los actores, sobre las películas a nivel del propio espectador… pero desde un punto de vista psicológico, completan el interés informativo de este reportaje junto a las palabras de Klaus Maria Brandauer describiendo su pasado dentro del mundo del teatro en su etapa artística anterior a la película “Mephisto”, además de comentar su fugaz y desesperanzador paso por el mundo del cine cuya desilusión fue aún más profunda debido a las grandes diferencias que existen entre los actores de teatro y los actores de cine. En definitiva, estamos ante la edición más completa que se haya publicado hasta el momento de la película “Mephisto” en DVD. “Mephisto”, cine europeo de culto firmado por uno de los directores con más talento del siglo XX. ¡¡¡Disfrútenlo!!!

“Yo pienso que hay algo mefistofélico en todo verdadero alemán. Qué sería de nosotros si no tuviéramos más que a Fausto, nuestros enemigos serían felices. El gran Mefistófeles es figura de nuestros héroes alemanes.”

Lux_Atman

Artículo Nº:  1.333
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