miércoles, noviembre 16, 2011

LYDIA LUNCH “PARADOXIA”.

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Publicado por: EDITORIAL LA MÁSCARA, S.L.
ISBN: 84-7974-397-2
Edición: 2000
Páginas: 159

“Me buscaba en vano a mí misma, mientras que desaparecía de buena gana dentro de los demás.”

Desde hace bastante tiempo, la artista Lydia Lunch siempre me ha parecido uno de los mayores talentos dentro de la música dark&independiente en vista a la calidad de sus obras publicadas. Con composiciones marcadas por la cara oculta del ser humano, por los conflictos éticos y morales fruto de las creencias religiosas imperantes hasta hace muy poco en la sociedad occidental, y, por qué no decirlo, por esa hipocresía social destinada a tapar todo aquello que no ha de ser revelado al público pese a su dilatada existencia durante toda la Historia de la Humanidad, está claro que Lydia Lunch nunca ha destacado precisamente por exaltar las bondades del ser humano, sino más bien todo lo contrario. Un realismo llevado a su máxima expresión, le pese a quien le pese, que ha provocado en más de una ocasión cierto tipo de escándalo a su vida y a sus obras musicales por decir aquello que nunca debería decirse en público. Pero con el coraje que surge en el interior de quien no tiene nada que tapar, ni que ocultar ante el público, su libro autobiográfico “Paradoxia” es probable que provoque más de una sorpresa a los lectores de Lux Atenea Webzine debido a su crudeza emocional, ya sean seguidores o no de esta gran artista. Lydia Lunch no busca la provocación literaria o la transgresión moral como fórmula para poder alcanzar ese éxito en ventas de su libro porque, en realidad, no lo necesita. Pero, en cambio, sí parece convertir esta obra en una especie de camino de transmutación interior destinado a anular los posibles efectos psicológicos de estas vivencias extremas al hacerlos de conocimiento público, eliminando cualquier posible pago emocional futuro dentro del camino existencial que viene siguiendo.

“Más viva cuanto más cercana de la muerte.”

“Paradoxia” es un libro de perdición, de abandono absoluto del ser en su camino autodestructivo a través de la experimentación de todo lo que se ponga a su alcance, siendo el sexo, una de las fuentes principales de ese sádico castigo interior a todo lo que éticamente y moralmente se rechaza. Un masoquismo corporal llevado hasta sus últimas consecuencias que, por fortuna o por suerte, no llegó a tener consecuencias más graves en su vida a pesar de sus constantes paseos por el filo de la navaja. Que Lydia Lunch haya podido contarlo ya es digno de elogio en vista a los difíciles y complicados sucesos que en estas páginas se relatan, y que convierten estos viajes psicotrópicos y sexuales casi suicidas, en una sucesión de actos a cual más y más extremo. Una ruleta rusa casi constante que es jugada como reto a una vida que no se siente en ningún momento como plena, sino como infernalmente insatisfactoria. Y esa insatisfactoria sensación de vacío interior y de inadaptación al mundo en el que se vive, en el caso de Lydia Lunch se acaba transformando en una entrega a los supuestos placeres que ofrecen los vicios aunque se tenga que pagar la corrupción moral y ética del individuo como tributo. Una vez absorbida por esa espiral de desenfreno, de insatisfacción posterior, y de nuevo desenfreno aún más extremo a continuación, a los lectores les llevará a un final que, sorprendentemente, también tendrá su fin moral y ético porque, en el fondo, el ser humano no es una máquina sino un individuo emocionalmente insatisfecho desde que nace hasta que muere, haga en esta vida lo que haga, o consiga en esta vida lo que consiga. La plenitud del individuo siempre será una quimera en la mente humana, pero la voluntad de poder hallarla siempre hará que este sea capaz de aguantar lo imposible con tal de alcanzarla en algún momento de su vida, o de liberarse finalmente de los lazos morales y éticos que le atenazan y que le impiden ser él mismo sin tener que pagar algo a cambio a aquellos otros seres humanos que se aprovechan de su difícil situación. Lydia Lunch en “Paradoxia” acaba perteneciendo a ese grupo de personas complicadas y oscuras que, perdidas en este mundo al que consideran siempre hostil, parecen no encontrar nunca esa luz al final del túnel existencial que están viviendo, quedando las páginas finales de este libro como testamento final tras haberse lanzado en cuerpo y alma a estas duras experiencias con el señuelo del placer y del abandono emocional como carnaza. “Paradoxia”, la vida de una mujer llevada al límite de su autodestructivo aguante en este mundo. ¡¡¡Disfrútenlo!!!

“Empecé a darme cuenta exactamente de hasta qué punto había estado malgastando mi energía con otra gente.”

Lux_Atman

Artículo Nº: 1110
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