domingo, febrero 13, 2011

EUGENIO CARMONA “JACQUES-LOUIS DAVID”.

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Publicado por: HISTORIA VIVA, S,L.
Edición: 1993
Páginas: 145

“Jamás he buscado otra cosa en mi obra que inspirar el amor a las virtudes… Sólo las pasiones del alma han tenido atractivo para mí.”

Jacques-Louis David (1748-1825) fue el grandioso genio de la Pintura que más influyó en la esencia del arte pictórico francés del siglo XIX, y este libro escrito por Eugenio Carmona, profesor de Historia del Arte en la Universidad de Málaga, es una de las mejores formas de adentrarse en el universo mental y emocional de este genial pintor a través de la descripción más exquisita de la época en la que nació y el espíritu artístico que dio sentido a toda su obra. Desde entonces, el ilustre nombre de Jacques-Louis David ha quedado grabado con letras de oro en la Historia de la Pintura europea, sirviendo de fuente de inspiración a futuros creadores en cuyas obras de Arte tratan de reflejar y transmitir al público esa atmósfera cargada de pasión, mitología y cultura con raíces que se extienden con fuerza en el inconsciente colectivo europeo. Con la Antigua Grecia y Roma como esencia fundamental de sus inspiraciones creativas originales, el pintor Jacques-Louis David terminaría por convertirse en una de las principales e indiscutibles referencias artísticas dentro del estilo Neoclásico por su maestría y su excelso estilo. Con cuadros espartanamente sobrios donde la fuerza y la tensión del momento inmortalizado quedan fielmente reflejadas por este gran maestro, con el paso del tiempo, estas magnas obras han terminado por convertirse en cuadros imperecederos capaces de seguir despertando admiración, asombro y pasión en el tecnificado público del siglo XXI. Seguro que algunos lectores de Lux Atenea Webzine ya conocen cuadros de Jacques-Louis David tan bellos y sublimes como “Las Sabinas (1799)”, “La Muerte de Marat (1793)”, “La Muerte de Sócrates (1787)”, “El Juramento de los Horacios (1784)”, “La Muerte de Bara (1794)”, “Los Amores de Paris y Helena (1787)”, “El Dolor de Andrómaca (1783)”, “Héctor (1778)”, “La Muerte de Séneca (1773)”,… que engrandecen el arte pictórico francés para el disfrute contemplativo y existencial de todos los que amamos la cultura europea.

Pero la política cobrará importancia en su vida y, tras participar en la caída de la monarquía en la Revolución Francesa junto a Robespierre, del cual era amigo, finalmente acabaría ingresando en prisión en cuanto cae el gobierno de Robespierre. Allí pintaría su famoso “Autorretrato”. Las posteriores simpatías de Jacques-Louis David con Napoleón Bonaparte lo liberarían y acabarían influyendo totalmente en su inspiración creativa. Con magníficos cuadros donde exaltará la figura de Napoleón, no solamente como nuevo abanderado de la libertad en Francia sino también en toda Europa, todas estas obras acabarían siendo agrupadas dentro de un nuevo estilo llamado Imperio e, inmerso en ello, las dramáticas y oscuras escenas clásicas reflejadas por Jacques-Louis David en la mayor parte de anteriores obras serían sustituidas por escenas solemnes y majestuosas donde el despliegue de luminosidad, esplendor y lujo crearan idílicos ambientes donde se resalta el protagonismo de Napoleón. Excelsos cuadros como “La Coronación de Napoleón (1805-1807)”, “Napoleón cruzando los Alpes (1799)”, “El Juramento de la Armada a Napoleón (1810)”, “Napoleón en su Gabinete de Trabajo (1812)”,… se han convertido en obras de obligada referencia artística de esta época crucial en la Historia de Europa, pero Jacques-Louis David retornaría con ímpetu pasional a sus raíces ancladas en la cultura de la Antigua Grecia con obras como “Leónidas en las Termópilas (1814)”, “Amor y Psique (1817), “Telémaco y Eucaris (1818)”, “La Cólera de Aquiles (1819)”,… hasta que su cuadro “Marte Desarmado por Venus y las Gracias (1822-1824)” ponga un emotivo punto y final a una sublime carrera artística que marcaría a las siguientes generaciones de pintores en Francia (Girodet, Gros, Ingres,…). Cuando Jacques-Louis David fallece en el año 1825, su cuerpo es enterrado en la ciudad de Bruselas pero su corazón reposará en el mítico cementerio parisino de Père Lachaise desde entonces. “Jacques-Louis David”, una magnífica edición para un genio de la Pintura inigualable que vivió en persona la etapa más convulsa y crítica en la historia moderna de Francia. ¡¡¡Disfrútenlo!!!

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Artículo Nº: 881
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