jueves, febrero 03, 2011

HERMES TRISMEGISTO “ASCLEPIO DISCURSO INICIÁTICO”.

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Publicado por: MRA, Creación y Realización Editorial, S.L.
ISBN: 84-88865-40-6
Edición: 1998
Páginas: 123

“Hay dos clases de alimentos: los del alma y los del cuerpo.”

En la Antigüedad, Asclepio era el dios de la Medicina y de la curación al cual se recurría para la rearmonización del cuerpo y, de esa forma, recuperar la buena salud perdida. Pero “Asclepio Discurso Iniciático”, místico libro que a continuación les comentaré y que ha sido atribuido a Hermes Trismegisto, esencialmente es una obra hermética sobre curación espiritual y física debido a que ambas están íntimamente relacionadas, tal y como en sus páginas nos explicarán. Con el intelecto como clave fundamental e ineludible para que el hombre pueda llegar al conocimiento de lo divino, sobre todo, “Asclepio Discurso Iniciático” es un tratado místico sobre el proceso de purificación espiritual que un individuo ha de seguir para curar su cuerpo y su alma, y donde, además, se explican con sumo detalle los diferentes tipos de intelecto existentes en el universo y las cuatro facultades espirituales fundamentales (Sentimiento, Memoria, Previsión y Razón). Según Hermes Trismegisto, el mundo sensible en el que vivimos pertenece a la eternidad, y como las cosas sensibles están directamente unidas a lo insensible, y las mortales también lo están en relación con las inmortales, el orden y la armonía serán sinónimos de una buena salud corporal y espiritual y, a su vez, caos y desequilibrio lo serán de enfermedad y de falta de ánimo en la vida. Y es que, desde que el mundo es mundo, el ser humano siempre ha tenido la necesidad imperiosa de vivir en un mundo ordenado y previsible. Un estado ideal para su existencia terrenal que ha sido anhelado por el hombre desde tiempos inmemoriales pero al que nunca ha estado dispuesto a alcanzar a través de su firme voluntad y de su entrega espiritual, pese a que orden, voluntad y espiritualidad están directamente relacionados. Además, cuando en algún momento en la Historia de la Humanidad, el ser humano ha logrado establecer cierto orden en alguna Edad de Oro, inexorablemente ha caído en la dejadez, los vicios, el materialismo y la corrupción en un corto espacio de tiempo, destruyendo tanto su prometedor presente como el futuro de las generaciones venideras. Así de rotundo y demoledor se muestra el destino escrito por el propio ser humano cuando por fin ha conseguido hacer que sus sueños fueran una realidad en su vida. Dentro de ese apocalíptico orden integrado en la cosmovisión del propio ser humano en su realidad dentro del universo es el que, de una forma u otra, daría incluso solidez a la transmigración de su alma de unas especies mortales a otras debido a su entrega al influjo carnal y material en el que, con suma irresponsabilidad, se acabó abandonando.

“El ser humano debería dedicarse a lo más propio de su verdadera naturaleza: contemplar a la divinidad y desdeñar la parte mortal a la que se halla unido por necesidad.”

La carencia de sabiduría en el mundo siempre ha sido crónica al estar la mayoría de los seres humanos mucho más interesados en lo material que en lo espiritual, a pesar de que una y otra han de estar armonizadas en su balanza existencial para consolidar su felicidad. Una balanza existencial donde la relación existente entre el intelecto y el alma, y el alma con Dios, no se pueden ignorar jamás. Con Dios como eje y sentido principal de la propia existencia y, lo que es más importante, con Dios que ha de ser sentido por el individuo más allá de sus propios y limitados sentidos porque un dios que únicamente es sentido a través de los sentidos humanos, sin lugar a la menor duda no es Dios, sino más bien una fantasía cuya existencia solamente tiene cabida en la misma mente humana que lo genera. Por lo tanto, habiendo separado a Dios de los limitados y engañosos sentidos humanos, en “Asclepio Discurso Iniciático” quedará perfectamente explicada la directa relación existente entre el individuo, su voluntad, su cuidado espiritual, el orden que aspira alcanzar, la pureza de su alma, y Dios; y dentro de esa mística visión, es obvio que el lector de Lux Atenea Webzine no ha de sorprenderse cuando lea frases atribuidas a Hermes Trismegisto donde, por ejemplo, le hablen sobre la inutilidad de los actos humanos relacionados con Dios a través de ofrendas y sacrificios porque a Dios no se le puede ofrecer algo como gesto extraordinario ya que todo es suyo, incluso nuestra vida. Además, también en estas páginas les sorprenderá encontrar algunos textos proféticos como el que lleva por título “Menosprecio de lo que fue santo y sagrado”. Un texto que más bien parece haberse convertido en la crónica más objetiva de los difíciles tiempos que estamos viviendo en nuestro presente en este siglo XXI, y no solamente en referencia a la situación social y económica, sino también en relación a la brutal degradación del medio natural que el ser humano está causando en todo el planeta, y de la pérdida absoluta en toda sabiduría relacionada con lo espiritual debido a su mala imagen pública. Y es que “Asclepio Discurso Iniciático” es un libro revelador que, por decir las cosas como verdaderamente son, ha venido siendo rechazado generación tras generación porque al endiosado Ego humano no le gusta conocer sus limitaciones y defectos, y mucho más aún, cuando en su interior se explican claves existenciales relacionadas con la Muerte, uno de los más importantes tabúes dentro de la sociedad postindustrial y posmoderna en la que vivimos actualmente. “Asclepio Discurso Iniciático”, una obra mística donde, principalmente, todo lo que en nuestro mundo está afectado por el tiempo es visto como un error. ¡¡¡Disfrútenlo!!!

“Toda alma es inmortal; pero no todas lo son del mismo modo. Difieren en la manera y en el tiempo.”

Lux_Atman

Artículo Nº: 872
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