jueves, enero 06, 2011

“LOS PINTORES DEL ALMA. EL SIMBOLISMO IDEALISTA EN FRANCIA”.

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Publicado por: FUNDACIÓN CULTURAL MAPFRE VIDA.
ISBN: 84-89455-35-X
Edición: 2000
Páginas: 311

Esta impresionante obra es el catálogo oficial de la exposición “Los Pintores del Alma” que en el inicio del año 2000 (del 26 de enero al 26 de marzo) organizó la Fundación Cultural Mapfre Vida en la ciudad de Madrid. Un evento cultural sin precedentes sobre la escuela simbolista francesa nacida a finales del siglo XIX y cuyas excepcionales obras pictóricas continúan siendo desconocidas por una gran parte del público. El Simbolismo, como preludio de lo que será el Surrealismo en el siglo XX, concibe sus obras de Arte a partir de la fuerza de la imagen, del influjo del color y de la luz en el espectador, del detalle y de la meticulosidad en la creación de la obra, como base técnica fundamental a través de la cual presentar una realidad oculta a través de las sensaciones que la propia obra estimula en quienes la observan. Los artistas simbolistas, en su afán de alcanzar esa perfección técnica para provocar emociones a través de la contemplación de sus obras, no dudaron en adentrarse dentro del universo simbólico íntimamente relacionado con los arquetipos que permanecen vivos en nuestro inconsciente, y mediante palabras, símbolos, signos, e imágenes asociadas con lo subliminal, lograron llevarlas con éxito al plano consciente a través del uso de las imágenes representadas en sus obras pictóricas. Una realidad oculta que es desvelada en estos cuadros para demostrar su existencia o, al menos, hacer que sea sentida con fuerza por lo intuitivo.

El Simbolismo no solamente tuvo representación artística dentro del mundo de la Pintura, sino que también hubo otras ramas del Arte donde el Simbolismo se vio reflejado en creaciones artísticas debido a la importancia de la obra “Las Flores del Mal”, escrita por el genial maestro Charles Baudelaire, origen de esta corriente artística. Poetas, escritores y músicos, a través del lenguaje utilizado en el mensaje contenido dentro de sus obras, también fueron incluidos dentro de esta influyente corriente simbolista, y grandes artistas como Baudelaire, Poe, Mallarmé, Verlaine, Huysmans, Villiers de L´Isle-Adam, incluso Oscar Wilde, han dejado su nombre grabado con letras de oro en el libro de la Historia Cultural del Simbolismo ya sea como precursores o por haber profundizado en sus conceptos. De por sí, un ilustre simbolista como Arnold Böcklin ya dijo que, dentro del Simbolismo, “la pintura tiene que explicar algo, que la poesía tiene que hacer pensar y una pieza musical impresionar al espectador”, y siempre con el símbolo, con la representación perceptible de una idea como principal eje conceptual dentro de la obra porque el símbolo tiene vida propia dentro de la mente del espectador a través de un significado muchas veces inconsciente. Por este motivo, el uso de la metáfora será inevitable en la creación de estas impresionantes y cautivadoras obras de Arte.

Estéticamente, el Simbolismo Idealista fue una corriente artística que creó una fuerte controversia social y cultural en la sociedad francesa y belga de finales del siglo XIX debido a que estas enigmáticas obras incorporaban tanto a la oscura belleza siniestra (con todos los significados filosóficos y morales que ello implica) como el uso un lenguaje metafórico donde la sinestesia y sus complejos significados únicamente estaban al alcance intelectual de unos pocos privilegiados. Una sinestesia que, por cierto, sería posteriormente utilizada en el siglo XX por el Expresionismo dentro de la mayor amplitud conceptual, como por ejemplo, en la relación existente entre colores y notas musicales. Pero en el Simbolismo idealista, es el mundo de lo metafísico, de lo misterioso, de lo espiritual, de lo onírico, de lo místico, lo que da forma a ese universo oculto donde la imaginación artística de los maestros simbolistas logró alcanzar una efectividad y profundidad emocional absolutamente admirable con ese choque frontal entre lo aparente y lo racional frente a lo secreto y opaco, o sea, lo verdadero y melancólico, que es, en definitiva, los que provocan esas fuertes reacciones del espectador al contemplar estas obras a través de sus sentidos. Por este motivo, su relación con el Romantismo, Romanticismo tardío, y con el Decadentismo, será inevitable (les aconsejo la lectura del libro “La Carne, la Muerte y el Diablo en la Literatura Romántica” de Mario Praz, obra ya reseñada en Lux Atenea Webzine (HERE).

“Los Pintores del Alma” fue una excelente exposición donde los cuadros te sobrecogían, donde las figuras representadas te traspasaban con la mirada, donde la luz y el color te sumergían en otro mundo, donde las obras se convertían en ventanas a otra dimensión que sentías como tuya, y donde me resulta imposible hacer una elección pictórica personal en vista a la impresionante selección de obras realizada para este magno evento cultural. Sin lugar a la menor duda, en un primer repaso me quedaría con más de veinte cuadros seleccionados y, seguramente, no sería justo con otras bellas obras tan magníficamente impresas en estas páginas. Además, completando esta extraordinaria obra, en sus últimas páginas podrán encontrar unas breves biografías de estos genios de la pintura cuyos cuadros fueron los protagonistas principales de esta exposición: Edmond Jean Amand (Aman-Jean), Valère Bernard, Boleslas Biegas, Émile-Antoine Bourdelle, Louis-Maurice Boutet de Monvel, Maurice Chabas, Maurice Denis, Georges Desvallières, Charles-Marie Dulac, Georges de Feure (Georges Van Sluijters), Henri Gervex, Eugène Grasset, Henry de Groux, Charles Guilloux, Lucien-Victor Guirand de Scevola, Louis Welden Hawkins, Jeanne Jacquemin, Fernand Khnopff, Frantisek Kupka, Charles Lacoste, Henri Le Sidaner, Lucien Lévy-Dhurmer, Henry Martin, Edgar Maxence, Émile-René Ménard, Gustave Moreau, Gustave Adolphe Mossa, Alphonse Osbert, Armand Point, Pierre Puvis de Chavannes, Odilon Redon, Ary Renan, Salomon Léon (Léonard) Sarluis, Carlos Schwabe, Charles Sellier y Alexandre Séon. Unas interesantes y apreciadas páginas en donde se detallan los acontecimientos y hechos más importantes ocurridos a lo largo de sus vidas. “Los Pintores del Alma”, el catálogo oficial de una de las exposiciones pictóricas más impresionantes que haya visto en toda mi vida. ¡¡¡Disfrútenlo!!!

Lux_Atman

Artículo Nº: 831
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2 comentarios:

Vila Saco dijo...

Hace años que tuve la oportunidad de asistir a esta exposición, que me causó una impresión imborrable. Estoy tratando de identificar un cuadro que ví en ella, y no lo consigo. Se trataba de una imagen de gran tamaño, (casi del tamaño de un hombre), que mostraba una figura siniestra en la penumbra (¿el demonio quizá?), observando al espectador con unos ojos que parecían tener brillo. El efecto de la penumbra estaba tan bien conseguido que la figura parecía que realmente estaba allí, acechando entre las sombras. Si me ayudarais a identificar la obra y el autor, os lo agradecería.

Julio dijo...

Vila Saco, el cuadro que intentas recordar es quizá "Lucifer" de Franz von Stuck, de 1890.
Un saludo.