miércoles, noviembre 24, 2010

“SU PROPIA VÍCTIMA (DEAD RINGER)”.

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Director: PAUL HENREID Guión: ALBERT BEICH y OSCAR MILLARD
Actores principales: BETTE DAVIS, KARL MALDEN, PETER LAWFORD
País: EE.UU Año: 1964 Productora: WARNER BROS. PICTURES Duración aprox.: 111 minutos
Publicado en España por: IMPULSO RECORDS, S.L. AÑO: 2009 Formato: DVD

“Margaret, no te preocupes. Todo irá bien.”

“Su Propia Víctima” es una magnífica película que Bette Davis rodaría tras el inesperado gran éxito del largometraje “¿Qué fue de Baby Jane?”, comentado recientemente en Lux Atenea Webzine. Un dramático thriller cuya admirable remasterización realizada para esta edición en DVD nos permite disfrutar, en toda su riqueza visual, esta trágica historia protagonizada por dos hermanas gemelas: Edith (tosca, seca, y cuyas graves dificultades económicas están a punto de dejarla en la calle por no tener dinero para seguir pagando el alquiler de su casa) y Margaret (elegante, educada, una rica viuda sin hijos muy poco afectada por el reciente fallecimiento de su marido, a cuyo entierro asiste Edith al comienzo de la película). Tiempo atrás, Margaret le quitó su amor a Edith, casándose posteriormente tras haberlo engañado diciéndole que estaba embarazada de él. El descubrimiento de ese engaño tras el fallecimiento del marido de Margaret se convertirá en el desencadenante de una venganza personal de Edith contra Margaret y que la llevará a cometer un horrible crimen. Tras sutituir a su hermana en su confortable vida, la aparición de un policía (Karl Malden) unido a Edith, y, sobre todo, de un amante secreto de su hermana Margaret (Peter Lawford), acabarán complicando su nueva vida de privilegiado status.

La genial interpretación que Bette Davis realiza para dos personajes tan iguales físicamente y, a su vez, tan diferentes en su esencia tras haber sido moldeados de forma tan distinta tras el acceso de bienes y riquezas, ofrece una gran credibilidad a esta dramática historia propia del mejor cine negro. Una trama muy bien construida donde la tensión y el suspense llevan al espectador a no levantarse del asiento hasta su grandioso final. Detalles como la contraseña de la caja fuerte de la casa de su hermana, la simpatía/rechazo del perro hacia sus dueños como eficaz indicador de la auténtica realidad que permanece oculta a la mirada de la Razón de los seres humanos, la estética oscura y siniestra de muchos de los escenarios aquí mostrados (llegando a adentrarse en el terreno de lo tétrico y lo macabro en algunas ocasiones), la mirada analítica de Karl Malden como pocos actores pueden ofrecernos en la representación de un agente de la ley, el uso de la máscara como clave de las relaciones humanas en sociedad (e incluso, en la intimidad), las dificultades que se presentan a Edith para adaptarse a su nuevo rol,… convierten a esta película en una auténtica joya del Séptimo Arte para ser disfrutada en múltiples veladas, porque… ¿Qué sería de la magia del cine si no lo pudiéramos disfrutar en la oscuridad de la noche?

“Su Propia Víctima” es un largometraje donde la venganza toma sentido en una persona que ha sufrido grandes carencias en su vida cotidiana tras haber sido engañada. Amor y riqueza que se alejaron de su vida tras los maquiavélicos planes tramados por una hermana más interesada en estar rodeada de lujo y prosperidad económica, que de estar al lado de la persona a la que ama. Esta justificación al crimen cometido, que se percibe claramente en la primera parte de esta historia, es la que da al espectador esa dualidad moral entre lo socialmente condenable y la justicia tomada por la mano de una persona que no ha visto su existencia realizada por culpa de un cruel engaño. Además, las difíciles situaciones a las que se enfrentará Edith en su papel de Margaret, llegarán a afectarla psicológicamente tanto en su personalidad como a la nueva mirada con la que ha de ver el mundo. Un entorno al que debe engañar con eficacia para que no descubran su verdadera identidad. “Su Propia Víctima” es un largometraje que destaca por sus excelentes escenas y tomas rodadas, todo ello, a través de la magia y el ambiente que sólo las películas filmadas en blanco y negro pueden ofrecer al amante del buen cine. Cine en blanco y negro que, por cierto, parece estar reviviendo una segunda época de esplendor como forma de expresión audiovisual en este inicio del siglo XXI. Algo deben tener las obras cinematográficas rodadas en blanco y negro para seguir despertando emociones en los espectadores más cultos. “Su Propia Víctima”, una excelente película para dejarse hechizar por el hipnótico embrujo interpretativo de Bette Davis. ¡¡¡Disfrútenlo!!!

Lux_Atman

Artículo Nº: 782
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