lunes, septiembre 27, 2010

PEDRO BARCELÓ “ANÍBAL, ESTRATEGA Y ESTADISTA”.

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Quiero dar las gracias a LA ESFERA DE LOS LIBROS por su cortesía con LUX ATENEA WEBZINE.

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Publicado por: LA ESFERA DE LOS LIBROS, S.L.
ISBN: 84-9734-975-8
Edición: 2010 (RECIBIDO COMO PROMOCIONAL)
Páginas: 334

“El vencedor no es victorioso cuando el vencido no se considera tal”.

Sin ninguna duda, Aníbal es el personaje histórico más destacado de la Antigüedad, por supuesto, con el permiso del incomparable Alejandro Magno. Y es que la aureola de grandeza y de genio asociados a la figura de Aníbal está directamente relacionada con sus aplastantes victorias contra la todopoderosa Roma, y mucho más, tras haber eliminado su hegemonía militar terrestre a través de una serie de batallas donde su inteligencia y su estrategia siguen siendo aún recordadas y estudiadas como ejemplos de la eficacia de un ejército en situaciones aparentemente desfavorables a simple vista. Una extraordinaria capacidad para orquestar y definir al ejército cartaginés como una máquina bélica imparable, y cuando tuvo al Imperio Romano de rodillas, humillado, derrotado, y sin obstáculo militar alguno que pudiera evitar la conquista de su capital, Roma, Aníbal decide cambiar la estrategia militar que hasta entonces le había resultado tan favorable, y entra en una guerra de desgaste donde Roma ganará un tiempo precioso para reorganizar su ejército, acumular recursos, y, posteriormente, entrar en esa guerra de desgaste que sería catastrófica para el destino de Aníbal y del imperio cartaginés. Una guerra que se prolongaría durante años pero, estando Roma en su propio territorio y pudiendo recuperar recursos y hombres mucho más rápidamente que Aníbal, acabaría imponiéndose al, hasta entonces, invencible ejército cartaginés. ¿Por qué Aníbal no conquistó la ciudad de Roma cuando nada podía impedirlo? Ese es uno de los sucesos más misteriosos que nos ha ofrecido el Mundo Antiguo y, a día de hoy, todavía no se ha podido encontrar una razón lógica que justifique tal acción.

“El propio Aníbal había recibido el mando supremo militar a la edad de veintiséis años (221 a.C.)”.

Ese halo de intriga y de poder que parece rodear la vida de Aníbal desde su nacimiento es el que ha fundamentado la creación de esta impresionante biografía sobre un héroe que casi lo fue más por su benevolencia e inocencia a la hora de intentar doblegar el espíritu romano, que por sus admirables victorias militares. Leyendo este libro, Aníbal muchas veces se presenta como un David cartaginés luchando contra un Goliat romano al que acaba perdonando la vida, acto con el que sembrará la semilla de su desgraciado destino. Y es que, para la admirada Roma, la palabra “rendición” nunca existió en su lenguaje imperial, estuviera en la delicada y dramática situación que estuviera, y ese poderoso espíritu para renacer desde las cenizas que le permitía volver a acumular nuevas fuerzas para continuar la lucha, resultaron inconcebibles para otras muchas culturas e imperios que, en circunstancias parecidas, jamás hubieran ni siquiera soñado. Aníbal quiso ver a Roma rendida, pero Roma no se rendía. Y Roma jamás olvidaba a quienes la humillaron.

“Aníbal fue un modelo para Napoleón”.

Aníbal tuvo un triste final, permaneciendo durante sus últimos años en constante huida de una Roma incansable y deseosa de poder capturarle con vida para saldar viejas cuentas. Roma era la venganza cuya memoria nunca olvidaba a aquellos que trataron de someterla porque el orgullo romano siempre fue una de las sagradas virtudes que le permitió dominar el Mundo Antiguo durante siglos. En cambio, en la mente de Aníbal como hombre de estado, jamás llegaría a entender por qué esa furia romana malherida y derrotada nunca llegó a capitular, y tal vez, esa perspectiva humana más propia de los tiempos modernos actuales que de la época que le tocó vivir, haya sido uno de los factores que le han permitido perdurar en la Historia como uno de sus principales protagonistas. Además, cuando lean esta excelente obra, comprobarán que Aníbal no sólo tuvo como enemigos a Roma, sino también a una poderosa e influyente facción del gobierno cartaginés más interesado en sus glorias personales que en el bien del imperio, y Roma no perdería la ocasión de aprovecharse de ello en su momento oportuno. Creo que el autor de este libro, Pedro Barceló, ha escrito una extraordinaria biografía que, seguro, se va a convertir en referencia obligada tanto para estudiantes e historiadores, como para el público interesado en conocer en profundidad la vida de este genio cartaginés. “Aníbal, Estratega y Estadista”, una obra literaria imprescindible y que consigue hacer de la lectura, una pasión. ¡¡¡Disfrútenlo!!!

“Cartago no sobrevivió mucho tiempo a la muerte de Aníbal”.

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Lux_Atman

Artículo Nº: 729
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