miércoles, junio 16, 2010

PAUL AUSTER “LA TRILOGÍA DE NUEVA YORK”.


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Publicado por: EDITORIAL ANAGRAMA, S.A. / SALVAT EDITORES, S.A.
ISBN: 84-345-6371-1 Edición: 2001 Páginas: 296

“Desde hacía algunos meses no recordaba ninguno de sus sueños.”

La verdad es que ponerse a leer cualquier obra de Paul Auster es toda una garantía de iniciar unos momentos personales únicos en donde la literatura pasa a centrar nuestra mente para sumergirla en una evasión psicológica inigualable. Uno de los libros de Paul Auster donde los lectores de Lux Atenea Webzine pueden encontrar ese paraíso psicológico es “La Trilogía de Nueva York”, volumen que reúne sus obras “Ciudad de cristal”, “Fantasmas” y “La habitación cerrada” en torno a un ambiente cosmopolita moderno cargado de emociones que a algunos lectores les pueden resultar muy cercanas e identificables. Con párrafos inspirados en el espíritu con el que Robert Walser vio el mundo, a Paul Auster le encanta dejar escritas en sus obras esas frases que te obligan a parar la lectura para razonarlas tras habernos quedado impactados con la primera presentación de su mensaje. Palabras y expresiones con un significado actual que potencian su impacto en nuestro cerebro porque nos identificamos con ello. Porque sentimos que eso es así viviendo como vivimos al alocado ritmo de la gran ciudad. Por este motivo, y por la sensación de profundidad psicológica en los razonamientos de sus personajes, libros como el presente son los que nos hacen seguir pensando que la literatura de calidad sigue latiendo con fuerza en esta sociedad posindustrial tan deshumanizada.

“La soledad se convirtió en un pasadizo hacia el yo, un instrumento para el descubrimiento.”

En “Ciudad de cristal”, la urbe se acaba mostrando inabarcable para la mente, con barrios convertidos en tierra extraña y hasta las mismas calles terminan pareciendo unos caminos desconocidos que marcan un paisaje urbano que provoca desapego y sensación de vacío. Una mirada a la jungla urbana que se mueve en el interior del ciudadano entre el rechazo absoluto y la atracción más fuerte. “Fantasmas” es más introspectivo, más sagaz y pulsante mientras la mirada al exterior se vuelve más profunda y afilada. “Fantasmas” es más oscuro, juzgándose absolutamente todo y tomando hasta el silencio como una elección, como una actitud, como una opción siempre rechazable debido a la indefinición que le caracteriza. Un silencio que ataca de lleno a toda la base del pragmatismo más vitalista. Cerrando esta trilogía se encuentra “La habitación cerrada” y su atmósfera de resignación ante los inesperados giros que el destino da a cada persona. “La habitación cerrada” es la búsqueda del sentido de la vida, del sentido de unos actos y de unos hechos que chocan frontalmente con una visión del mundo más dada a la trascendencia del individuo. “La habitación cerrada” es una búsqueda de las bondades humanas mientras la muerte ya nos está empezando a reclamar. Un intento de humanizar el orden universal para tratar de convertir la existencia de la especie humana en algo extraordinario, pero sin tomar en cuenta que un millón de años en el universo es solamente un pestañeo en el tiempo. “La Trilogía de Nueva York”, una obra transformada en un estímulo para la imaginación del lector. ¡¡¡Disfrútenlo!!!

“No puedes odiar algo tan violentamente a menos que una parte de ti lo ame también.”


Lux_Atman

Artículo Nº: 559
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