martes, junio 08, 2010

THOMAS L. FRIEDMAN “CALIENTE, PLANA Y ABARROTADA. Por qué el mundo necesita una revolución verde”.

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Publicado por: EDITORIAL PLANETA, S.A.
ISBN: 84-08-08745-8 Edición: 2010 Páginas: 612

“Hemos construido un entorno realmente ineficiente con la mayor eficiencia que el hombre ha conocido.”

Entre todos los libros publicados en este año 2010 que llevo leídos, sin lugar a dudas, la obra “Caliente, plana y abarrotada” escrita por Thomas L. Friedman va a quedar recordada en mi memoria como uno de los trabajos de investigación y análisis más realistas sobre nuestro presente y futuro. Como experto en economía, Friedman ha convertido esta obra en la privilegiada heredera de su anterior libro “La Tierra es plana” a través de un profundo y detallado análisis del presente y futuro de la Humanidad. Tras el título “Caliente, plana y abarrotada” se presenta un futuro que ya se está perfilando en esta primera década del siglo XXI con las características propias de un caos social provocado por el colapso económico producido por el agotamiento de los recursos mundiales necesarios para nuestra supervivencia. Un planeta Tierra destinado a calentarse más y más debido al incremento porcentual del dióxido de carbono en la atmósfera que provocará cambios rápidos y muy radicales en el clima y en los ecosistemas a nivel mundial. Un planeta Tierra más plano que nunca debido al impacto cultural, social y económico de una tecnología que nos ha llevado a acortar las distancias entre los seres humanos y en donde las diferentes culturas e individuos son capaces de unir pensamientos y acciones desde puntos muy alejados del planeta como nunca se haya conocido. Y un planeta Tierra abarrotado debido a la explosión demográfica humana en donde empezamos a ver por primera vez desde que el mundo es mundo que, de seguir creciendo año tras año de esta forma, muchos recursos esenciales para poder vivir con el nivel de vida actual se presentarán escasos, caros y difíciles de conseguir en unas pocas décadas.

“Destruir un bosque tropical y otros ecosistemas ricos en especies para ganar dinero es como quemar todos los cuadros del Louvre para cocinar una cena.”

Es obvio que esos tres factores clave en el análisis de nuestro inminente futuro, están íntimamente relacionados porque si hay más seres humanos viviendo en este planeta, necesitaremos más recursos, pero los recursos que disponemos para mantener este nivel de vida son limitados. Si hay más seres humanos viviendo en este mundo, tal y como está diseñada nuestra economía capitalista, emitiremos a la atmósfera mucho más dióxido de carbono del que estamos emitiendo actualmente, y que ya está siendo demasiado alto. Si hay más seres humanos viviendo en este mundo devorando recursos y emitiendo mucho dióxido de carbono, el clima mundial se verá radicalmente afectado, provocando cambios en los ecosistemas que repercutirán muy negativamente en los recursos naturales que necesitamos para poder sobrevivir en este planeta Tierra. Y no tenemos otro planeta cerca que nos permita poder emigrar allí para que nuestra especie pueda seguir existiendo. El planeta Tierra es el hogar donde vivimos, pero lo estamos destruyendo a conciencia y a un ritmo tan acelerado que, en unas décadas, la mera supervivencia será un difícil reto diario.

“No solo la población mundial crecerá desde los 3.000 millones de 1995 a los 9.000 millones que se esperan para 2050, sino que –y esto es infinitamente más importante- pasaremos de una población mundial en la que tal vez 1.000 millones de personas vivían según estilo de vida americano a un mundo en el que 2.000 o 3.000 millones vivirán según ese estilo o aspirarán a hacerlo.”

Friedman, como norteamericano, entiendo que tenga esa esperanza y esa confianza en el ser humano, y que confíe en que todo esto lograremos superarlo a través de un cambio profundo tanto en el modelo económico vigente, como en la concienciación del valor ecológico de muchos ecosistemas clave para nuestra supervivencia como especie, confiando absolutamente en la capacidad de innovación tecnológica del ser humano. Lo más importante de este libro, a parte del análisis real de los datos que disponemos en el presente, es que plantea soluciones que se podían empezar a aplicar desde ya mismo, y que nos llevaría a poder seguir disfrutando de un buen nivel de vida que sería ampliado incluso a un mayor número de personas, sin tener la necesidad de realizar traumáticos cambios en nuestra sociedad actual. Solamente sería necesaria una decidida actuación ejecutiva a cargo de los líderes políticos mundiales (sobre todo del gobierno de los EE.UU) para convertir estas soluciones en realidades que evitarían que llegásemos a ese punto de no retorno absolutamente irreversible.

“La mayoría de nosotros estamos respaldando nuestros actuales estilos de vida, y nuestro crecimiento económico, apoyándonos –cada vez, de manera más excesiva- en el capital ecológico de otras partes del mundo.”

Siempre he dicho que la sociedad norteamericana tiene una visión positiva ante el futuro, cualidad que ha permitido convertir a ese país en una gran nación cuando ha tenido que enfrentarse a grandes retos mundiales. Su firme decisión y su agudo ingenio intelectual y científico han transformado tanto el pensamiento como la sociedad a nivel mundial, pero ese sistema económico que viene funcionando desde el final de la Segunda Guerra Mundial y que ha permitido elevar la calidad de vida hasta límites nunca soñados, se va a presentar como algo absolutamente insostenible en unas pocas décadas de seguir así. Admiro la positividad de Friedman pero, a nivel personal, creo que muchos millones de personas en Occidente no van a dejar de disfrutar de su alto nivel de vida porque sí, o porque se lo diga un político carismático. No creo que los millones de asiáticos que van a salir de la pobreza en las próximas décadas vayan a renunciar también a ello porque sí, o porque se lo diga un político carismático. No creo que muchas naciones y empresas multinacionales vayan a dejar de extraer recursos en nuestro planeta porque sí, o porque se lo diga un político carismático. Y mucho menos creo que los ciudadanos occidentales y orientales vayan a sacrificarse para salvar el ecosistema mundial. Las personas, las empresas, las naciones,… viven y gozan el presente despilfarrando recursos sin pensar en las futuras generaciones (que son sus hijos y sus futuros nietos), y cuando todo se venga abajo, esto será un “sálvese quien pueda”. Como una muestra histórica muy clara de este enraizado pensamiento humano, les aconsejo que estudien la historia humana en la isla de Pascua, un auténtico vergel sobre la tierra donde abundaban los recursos naturales hasta que llegó el ser humano. Así podrán conocer un paralelismo muy claro de nuestro presente y del futuro que nos puede estar esperando en este planeta. Así opino porque creo que en la historia de la Humanidad, todo es cíclico y los errores se repiten, pero les invito a no juzgar esta opinión como pesimista sino como realista según los datos que tenemos encima de la mesa. “Caliente, plana y abarrotada”, soluciones reales perfectamente aplicables en nuestro presente que pueden evitar la mayor crisis en la historia de la Humanidad. ¡¡¡Disfrútenlo!!!

“Como nadie quiere cometer un sacrificio individual, vamos a cometer un suicidio colectivo.”

Lux_Atman

Artículo Nº: 549
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