martes, noviembre 10, 2009

RÜDIGER SAFRANSKI “SCHILLER o la invención del idealismo alemán”.

LUX ATENEA WEBZINE conmemora el 250 aniversario del nacimiento del filósofo, poeta, historiador y dramaturgo Johann Christoph Friedrich Schiller (Marbach del Neckar, 10 de noviembre, 1759 – Weimar, 9 de mayo, 1805).

Publicado por: TUSQUETS EDITORES, S.A.
ISBN: 84-8310-459-8 Edición: 2006

“El idealismo es el triunfo de una voluntad iluminada y clara.”

Dentro de la literatura alemana, Schiller es considerado el dramaturgo más importante. Perteneciente al Clasicismo de Weimar, junto a Goethe, a Schiller le gustaba el perfeccionamiento literario siguiendo un modelo, pero sin admitir regla o norma alguna que pudiera encorsetarle en su labor intelectual y artística. En este sentido, en Schiller se puede ver muy claramente la influencia del Sturm und Drang (inspirado en la obra literaria de William Shakespeare, principalmente) leído en su juventud, y en donde la intensidad emocional y sentimental son valoradas siempre por encima de la inmovilidad racional. Schiller, a parte de ser filósofo, poeta, historiador y dramaturgo, también realizaría estudios de medicina, fue profesor de Historia, además de bibliotecario. Con una vida dedicada en cuerpo y alma a la cultura y al saber, una pulmonía, agravada por una tuberculosis mal curada que venía arrastrando desde hacía años, acabaría con la existencia de uno de los mayores genios dentro de la historia alemana.

“Veamos quien gana el pulso, el espíritu al cuerpo, o el cuerpo al espíritu.”

El lector quedará sorprendido al ver cómo en un sistema educativo tan duro y excesivamente disciplinado como el alemán de esta época, pudiera despertarse en Schiller una pasión tan intensa por la escritura desde muy joven. Pese a que muchas de estas obras de juventud no se han conservado, la vida de Schiller quedaría totalmente unida al mundo de la literatura a través de unas obras marcadas por la elegancia y la profundidad en el mensaje. “Don Carlos”, título de su libro más conocido, fue escrito basándose en la historia de Carlos de Habsburgo e Isabel de Valois, y en él, Schiller contrapone dos visiones del mundo casi universales desde el origen de la civilización humana: una visión antigua asentada en el poder, y que se muestra potente y castigadora, y otra nueva mucho más joven y vigorosa, en donde el ideal es el que mueve absolutamente todo. Con esta línea literaria desplegada, Schiller empezaría a crear la base de lo que sería considerado en un futuro como el ideal romántico, pero su pasión por el ideal no evitó que tuviera una mirada muy tradicional respecto a la vida cotidiana de una persona. Otras de sus obras más famosas son “Maria Estuardo”, “La virgen de Orleans”, “Guillermo Tell”, “Historia de la guerra de los treinta años”,... y dentro del mundo editorial, Schiller también llegaría a ver publicadas sus revistas “Die Horen” (en la que colaborarán grandes personalidades de la cultura alemana como Goethe, Fichte, Hölderlin,...) y “Musenalmanach” (con la colaboración de Goethe, Hölderlin, Tieck,...).

“¡Ha de hacerlo todo uno mismo!”

Con unas inquietudes culturales amplias y diversas, el choque con la aristocracia despótica reinante en aquellos tiempos, y muy en particular, con el duque Karl Eugen, fue inevitable. Esta élite europea que únicamente se movía por sus propios intereses, y a la que no le importaba en absoluto la difusión de la cultura en la sociedad, acabaría provocando los aires revolucionarios que originaron la Toma de la Bastilla y que terminarían conmocionando políticamente a todas las monarquías del continente. La humanidad, la libertad, la oposición moral y ética a una aristocracia despótica que hundía al pueblo en la ignorancia, llamaron la atención de Schiller. Pero, pese a su apoyo inicial, también alertaría sobre el peligro de una nueva tiraría en Francia si un excesivo poder caía en manos de los revolucionarios. Por desgracia, los trágicos hechos que acontecerían en los años posteriores, demostrarían con hechos esos acertados análisis políticos. Aquellos que en un momento dado defendieron la libertad del pueblo, una vez conquistaron el poder, utilizaron esos mismos argumentos para crear una nueva dictadura. A Schiller le tocará vivir en una época histórica marcada por la transición de una sociedad absolutista a otra más burguesa, y, a partir de la Revolución Francesa, la burguesía empezará a reclamar un mayor protagonismo dentro de la escena pública y política en toda Europa. Pese a todo, en el año 1792, Schiller será nombrado Ciudadano de Honor de la República Francesa.

“Las raíces del entusiasmo de Schiller arrancan del hastío de la vida, que ha de superarse siempre de nuevo...”

A Schiller le gusta observar lo racional y lo emocional y sentimental, desde un punto armónico, desde una base de equilibrio interior. Se opone totalmente al uso de la fuerza para provocar un cambio de mentalidad, aunque este sea positivo y beneficioso para el individuo, la sociedad o la nación. Por este motivo, rechazará los métodos adoptados por los revolucionarios franceses una vez logran el poder, ya que, en cierta manera, acaban comportándose como los antiguos tiranos destronados al forzar ese cambio en la sociedad y en los ciudadanos de forma violenta. Para Schiller, el cambio mental debe ser favorecido en el interior del propio ser para luego, expandirse hacia fuera, hacia lo externo. Un cambio que no debe imponerse desde fuera, y nunca mediante sistemas de coacción y de fuerza porque, de esa forma, nunca llegan a extender sus raíces en el espíritu de las personas. Es fácil observar a Schiller como a una gran alma, y su cultura, acabaría convirtiéndose en la última llama de los ideales barrocos. Libertad, razón y humanidad forjaron en su alma lo que posteriormente se denominaría como Romanticismo alemán, y pese a ser una figura clave en la futura unificación alemana en el siglo XIX, y en la definición del idealismo que marcaría la historia de Alemania en los últimos dos siglos, actualmente, la obra y el pensamiento filosófico de Schiller no está siendo considerado como algo a destacar en los planes de estudio establecidos en la nación alemana moderna. Corren nuevos aires en el centro de Europa, y Schiller, justa o injustamente, no está siendo valorado con admiración.

“El idealismo de Schiller radica en la persuasión de que es posible dominar las cosas, en lugar de ser dominados por ellas.”

En lo que a Lux Atenea Webzine se refiere, es todo un privilegio poder celebrar esta fecha tan señalada con sus lectores, a través de una obra biográfica escrita por una de las mentes más privilegiadas y más serias: Rüdiger Safranski. Desde luego, en ningún momento esperaba encontrar una excelencia tal en la elaboración de una biografía. Sin la menor duda, leer a Safranski se ha convertido en toda una experiencia literaria y de conocimiento a través de una excelente narración. Con una estructura interior perfecta, y con un estilo literario digno de todo elogio, es todo un placer escribir la reseña de un libro de una calidad tan alta. Les puedo garantizar que este libro de Safranski no será ni el único, ni el último, que comentaremos en este medio de información literaria. “Schiller, o la invención del idealismo alemán”, una obra imprescindible para poder conocer al detalle a este genio inmortal. ¡¡¡Disfrútenlo!!!

“El idealismo actúa cuando alguien animado por la fuerza del entusiasmo, sigue viviendo a pesar de que el cuerpo ya no lo permite.”

Lux_Atman

Artículo Nº: 456
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