viernes, junio 26, 2009

Michael Jackson ha muerto...¡Descanse en paz!.

Tras haber terminado de leer el largo e interesante prólogo de un libro, había decidido tomarme unos minutos de descanso. Tras entrar en Internet, ...¡¡¡me encuentro con el fallecimiento del artista y cantante Michael Jackson!!!... Antes de ponerme a leer el libro, había visto en una noticia breve que Michael Jackson había sido ingresado en un hospital tras haber sufrido un ataque al corazón, pero que los médicos estaban con él intentando reanimarle. En ningún momento se me pasó por la imaginación que ese ataque cardíaco pudiera acabar con su vida, en vista a los avanzados medios técnicos que disponen los médicos actualmente para tratar estos casos, pero debía estar escrito en su destino que este sería su último día...

La vida de Michael Jackson bien pudiera quedar resumida en dos palabras: espectáculo y escándalo. En la ética y en la moral de su comportamiento privado, algunos de cuyos aspectos nunca podrán ser admitidos y siempre serán condenables y rechazables, creo que llevarán al lector a una posición humana bastante obvia. Pero si hablamos del mundo de la música y de la huella indeleble que este artista único e inigualable nos ha dejado como herencia cultural, sencillamente nos encontramos ante el fallecimiento del auténtico rey de la música pop de las últimas décadas, y cuyo reinado post mortem no encontrará un sucesor con esa consistencia, esa versatilidad, esa noción del espectáculo en vivo, esa forma tan personal de expresar la música a través de la voz y el baile.

A Michael Jackson tuve el privilegio de verle en directo en dos ocasiones: en la gira “BAD” (1988), y años más tarde, en la gira “KING OF POP”. Aunque mis gustos musicales siempre se han decantado mayoritariamente hacia la música de inspiración oscura (rock gótico, EBM, industrial, etereal, heavenly voices, medieval,...) y la música clásica (sobre todo, por las composiciones musicales comprendidas entre los siglos XIV y XVIII), lo que vi en estos dos conciertos no lo olvidaré en mi vida y, como muchas veces he comentado a amigos y conocidos, ese espectáculo no volverá a ser visto en artista alguno en muchas décadas. Su estilo para cantar, para bailar, para moverse sin descanso en coreografías, pasos y movimientos aparentemente imposibles de realizar,... en resumidas cuentas, para ofrecer a quienes han decidido pagar una entrada de su concierto, un ESPECTÁCULO MUSICAL TOTAL. Porque ver a Michael Jackson así de entregado en un escenario era algo especial, era algo más allá de la canción pop, era una danza universal de luz, imagen y sonido más allá de modas, de épocas, de culturas. Era el rey de un teatro universal en el que se recreaba cada alma allí presente.

Sonará la canción “Beat it” y siempre me vendrá a la mente Michael Jackson bailando e interpretando la canción esa noche tan especial en el estadio Vicente Calderón de Madrid; sonará la canción “” y en un instante volveré a estar flotando en la noche entre luces de colores moviéndose a mi alrededor mientras Michael Jackson nos mece con su voz; sonarán los primeros compases de la canción “Billie Jean” y el placer de la música seguirá latiendo en mi interior;... así puedo estar escribiendo y escribiendo más y más sentimientos...

Michael Jackson fue música soul, música disco, Rhythm&Blues, funk, dance,... Michael Jackson fue el videoclip elevado a la enésima potencia. Michael Jackson fue el bailarín que creó un estilo propio con pasos y movimientos únicos hasta entonces. Michael Jackson fue una estética inconfundible, unos complementos convertidos en fetiches,... Michael Jackson fue el número uno en las listas de éxitos de muchos países (en España, por ejemplo, fue 26 veces número uno con sus canciones), fue el que batió todos los récords de ventas en un álbum, el que más entradas para sus conciertos ha vendido y en menos tiempo (un millón de entradas vendidas en 5 horas para los 50 conciertos que tenía pensado ofrecer próximamente en Londres ). Michael Jackson es el REY DEL POP sin lugar a dudas y, al igual que el rey Uther Pendragon hundió su espada Excalibur en una roca para que solamente quién la pudiera sacar de allí pudiera reclamar su reino, Michael Jackson ha dejado el listón artístico y profesional a un nivel prácticamente inalcanzable. Superar lo insuperable será una tarea ardua y complicada que exigirá una entrega absoluta al mundo de la música en futuros artistas que quieran medirse con estas marcas. Solamente para igualarlo, deberán entregar su vida a cambio. Su infancia será la música y el espectáculo, su adolescencia será el baile y los conciertos, su entrada en la edad adulta será la presentación de nuevos discos y sus giras, su etapa adulta será la promoción sin descanso y estar constantemente en el ojo del huracán de la crítica musical,... Quien desee la corona, ahí tiene el camino para conseguirla...

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Lux_Atman

Artículo Nº: 420
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