miércoles, abril 08, 2009

JOHANN GEORG GICHTEL “THEOSOPHIA PRACTICA”


Publicado por: EDICIONES OBELISCO, S.L.
ISBN: 84-7720-631-7 Edición: 2003

“Dios es enemigo de mentes personales y orgullosas; las vuelve la espalda, porque se tienen por cuerdos y sabios que quieren leer el libro de los Secretos con las gafas de la razón.”

Como discípulo del maestro Jacob Boehme, Johann Georg Gichtel nos dejó un legado de sabiduría alquímica y espiritual difícilmente comparable con otros muchos sabios en Europa. Sus enseñanzas, su estilo a la hora de enseñar lo complejo y delicado, han elevado el valor intelectual otorgado a este privilegiado buscador de conocimiento siglo tras siglo. Johann Georg Gichtel, más conocido como “El Teósofo de Amsterdam”, nació en la ciudad alemana de Ratisbona en el año 1638 (14 de marzo). Mientras estudiaba la carrera de Derecho, con el objetivo de llegar a ser algún día un eminente abogado, en un momento de su vida decide abandonar ese camino para dedicarse plenamente al estudio de la filosofía y la teología mística (una corriente de la teología con profundas raíces morales, orientada a la perfección del ser humano mediante la comunicación de la propia inteligencia con Dios). Tras el desencanto sufrido con las corrientes protestantes y católicas dentro del cristianismo, y tras sufrir el destierro en su ciudad natal, Johann Georg Gichtel llegará a la ciudad de Amsterdam, la urbe europea más intelectual y libre de la época. Allí, desarrollaría y ampliaría pacientemente la visión del ser humano con Dios a través de una vida contemplativa en soledad hasta el día de su muerte (21 de enero, 1710).

“Odiará la vida terrestre, buscará la interior.”

La presente obra, “Theosophia Practica”, es la traducción realizada de la edición francesa publicada en el año 1804. Incluye en sus páginas centrales cinco láminas de la época en las que se explican, de forma muy clara, los pensamientos teosóficos del propio Gichtel. El libro está dividido en seis apartados, presididos cada uno de ellos por estas reveladoras láminas:

1) Del gran misterio de la revelación divina según el tiempo y la eternidad en la forma humana.
2) Del hombre natural.
3) El hombre regenerado.
4) Del hombre interior según la imagen de Dios.
5) Del combate de Miguel y el dragón.
6) De la oración.

En estos apartados, Georg Gichtel nos hablará de un mago que transforma a través del lenguaje del espíritu, una eficaz y reveladora vía de conocimiento de las verdaderas leyes universales. Un mago que conoce cómo hacer germinar la semilla energética que transforma y potencia el alma de cada ser humano, pero sin crear dependencia alguna hacia él. Georg Gichtel también nos explicará cómo evitar confundir la gnosis (conocimiento) con sophia (sabiduría celeste); gnosis que transforma al ser y sophia que da las claves para realizar ese cambio en armonía con Dios. En resumidas cuentas, un teósofo encontrará las claves de todo lo que le rodea a través de la introspección y la búsqueda interior, y “Theosophia Practica” contiene muchas claves que facilitan esa entrada en las profundidades del Ego, del Yo y del alma.

“La apertura al azar de las Santas Escrituras produce a menudo resultados sorprendentes.”

La Teosofía es la experiencia recibida en el contacto directo con Dios a través de sus manifestaciones, a través de esa red invisible de leyes que entrelazan cada una de las cosas que nos rodean, desde lo más pequeño a lo aparentemente infinito en relación a nuestro tamaño y concepto de tiempo. Para la Teosofía, el tiempo que dispone un ser humano para descubrir la verdadera realidad de las cosas y de sí mismo es limitado, y son todas esas “tentaciones materiales y psicológicas” las que le harán perder un valiosísimo tiempo del que apenas dispone. Para la Teosofía, el ser humano alcanza una mayor ligereza existencial si la persona procede a desprenderse progresivamente del lastre material que lo encadena e inmoviliza a una tierra cuyas leyes se han escrito con el dolor psicológico y el sufrimiento carnal. El nous, el intelecto, profundiza en el interior mientras la razón, incapaz de poder adentrarse en esos insondables territorios; en cambio, se mueve como pez en el agua en el impulso investigador que enciende el ser a través de la lógica, el análisis y la descripción de lo allí descubierto. La vida del ser humano se convierte en un drama desde el momento de su nacimiento. En cuanto la consciencia de la muerte hace acto de presencia en su Ego, empezará a sentir una progresiva opresión vital que le hará fácilmente vulnerable a las trampas de lo material, a las falsas ilusiones y anhelos de un Ego que se siente amenazado. Para un teósofo, cada ser humano es un esclavo de las formas y la materia desde su nacimiento, y su función es revelarle esas trampas materiales, sentimentales y egocéntricas que le llevarán a la desgracia si no son convenientemente controladas, pero no eliminadas. Lo material, lo carnal, son mundos atractivos y aparentemente placenteros pero, inevitablemente, son caducos y pasajeros. El sexo, las ambiciones, el poder, el dinero, las drogas,... empezarán a ser vistos por cada persona como unas placenteras vías que hacen olvidar la angustia existencial creciente. Pero, tarde o temprano, la propia esencia fugaz e intrascendente de lo que están hechos, terminarán por llevar a esa misma persona directamente al abismo de la desesperación.

“Y los hombres son tan locos, que menosprecian esta magnificencia eterna por un puñado de placeres carnales pasajeros.”

“Theosophia Practica” nos comenta que la humildad y la entrega a los designios de Dios son las claves que llevan al alma de cada ser humano a revelarle el verdadero sentido de su existencia. “Theosophia Practica” nos habla de ese principio destructor que, pese a su poderosa capacidad de cambio, es siempre esclavo del principio creador. Sin creación no hay posibilidad alguna de destrucción. “Theosophia Practica” nos explica muy claramente algunas claves simbólicas como, por ejemplo, la figura del andrógino, mientras el espíritu de grandes maestros místicos como Sohravardi, Krishnamurti,... son presentidos por el lector mientras va analizando cada una de estas páginas. “Theosophia Practica”, la obra cumbre de un ermitaño que vivió en el centro de una de las sociedades intelectualmente más avanzadas de su época. ¡¡¡Disfrútenlo!!!

“Buscamos los honores, el renombre, el esplendor, la voluptuosidad y la grandeza, como si fuéramos a vivir eternamente en este mundo.”

Si deseas entrar en el ARCHIVO LUX ATENEA WEBZINE DE RESEÑAS (LITERATURA) (Pulsa Aquí).

Lux_Atman

Artículo Nº: 367
.

No hay comentarios:

More Visited: