martes, septiembre 09, 2008

FERNANDO ARRABAL “LA PIEDRA DE LA LOCURA”.

Publicado por: LIBROS DEL INNOMBRABLE.
ISBN: 84-95399-08-3 Edición: 2000

”Entre los dos, me llevaron, atado de pies y manos, a la catedral de los sumisos.”

España nunca ha sido un país que haya sabido valorar a los genios del arte nacidos en su tierra. Un ejemplo de esta triste realidad es Fernando Arrabal: ganador con tan solo diez años del premio nacional para superdotados en el año 1941, figura esencial en la concepción del superrealismo junto a Andrè Breton, miembro fundador del Movimiento Pánico junto a Roland Topor y Alejandro Jodorowsky, finalista del Premio Cervantes en el año 2001, condecorado con la Legión de Honor francesa en el año 2005, poeta, escritor, dramaturgo,… una mente privilegiada cuyo reconocimiento nunca ha sido suficientemente estimado ni por los medios de comunicación, ni por el gran público. Tal vez el haber nacido en España haya sido su pecado terrenal, porque hablar de Fernando Arrabal en círculos intelectuales franceses, ingleses, norteamericanos,… es hablar de uno de los genios que más admiran por el vanguardismo y la profundidad del concepto trasmitido en cada una de sus obras. No exagero al decir que sin la presencia artística de Fernando Arrabal, una gran parte del avance en la evolución de la cultura artística actual estaría roto, incompleto, atrasado u obsoleto.

”Para no olvidarme de su cara la imaginé llena de números.”

Anteriormente he hecho mención a dos corrientes artísticas que conviene aclarar al lector antes de proseguir con el comentario de este libro: Superrealismo y Movimiento Pánico. Para entender el Superrealismo hay que echar la vista atrás y situarnos en París, en el año 1962. Fernando Arrabal toma contacto con la élite artística liderada por Andrè Breton y, poco después, les presenta su nueva obra marcada por la corriente superrealista a la que tanto adoraban. ¿Qué es el Superrealismo? El Superrealismo toma como base creativa el estado alterado del propio artista a través de métodos alejados de la lógica racional que sostiene el estado normal de vigilia. Con el Superrealismo, el uso de técnicas como la hipnosis, la escritura subliminal, el encierro en hospitales psiquiátricos, el uso de sustancias alucinógenas,… se convierten en el origen de la propia obra. Nada que pueda ser afectado por la razón es admitido como obra superrealista, y con Fernando Arrabal y su “piedra de la locura”, este campo se amplía al mensaje profundamente simbólico contenido en los sueños y las pesadillas. Por este motivo, cuando el lector se decida a leer este enigmático e hipnótico libro, sus palabras y frases romperán un poco ese estado de realidad racional concentrada en la lectura para abrir algunas puertas psicológicas que tendrán sentido, únicamente, en el particular universo cerebral que cada uno de nosotros poseemos en exclusiva. Si creen que “La Piedra de la Locura” es un libro alejado de la mente de uno en su función didáctica, estarán muy equivocados. Este libro contiene muchas llaves mentales en sus páginas que, tal vez, abrirán algunos candados subliminales de su cerebro.

”Junto al niño había un perro, con una caperuza de diablo, que parecía reírse de mí.”

Pero Fernando Arrabal se une a Alejandro Jodorowsky y Roland Topor, y fundan el Movimiento Pánico, que tiene como origen la palabra griega Pan, el todo. ¿Por qué lo llaman Pánico? Con el tiempo, Andrè Breton empieza a establecer reglas y normas de lo que es superrealista y lo que no lo es, y es precisamente ese encorsetamiento de lo que no tiene fronteras lo que llevará a los miembros del Movimiento Pánico a abandonar el círculo de Breton. Liderando esa separación se encuentra Arrabal, el cual reclama la libertad absoluta del artista respecto a todo aquello que lo limite. Fernando Arrabal sostiene que las normas establecen unas bases ideológicas, morales y estéticas que limitan la capacidad creativa del artista de vanguardia. Además, cuando una vanguardia ha de sostenerse en una serie de reglas para subsistir, en ese preciso instante deja de ser precisamente vanguardista. No se puede estar rompiendo barreras y, a su vez, exigir que se respeten totalmente otras nuevas.

”Me incorporé cuanto pude e intenté gritar, pero no me salieron nada más que gruñidos.”

En “La Piedra de la Locura” todo es onírico y subliminal, y su mensaje simbólico varía según haya sido formada la personalidad del ser que se atreva a pasearse por sus páginas. En “La Piedra de la Locura” encontrarán la presencia astrológica del Horóscopo, de las figuras del Tarot, de las piezas del ajedrez. En “La Piedra de la Locura” sentirán la presencia de la madre que devora y marca psicológicamente al hijo, sentirán el desprecio y las burlas del resto de las personas, sentirán la castración moral y ética que ofrece la religión cristiana al hombre en su relación con la mujer. En “La Piedra de la Locura” vivirán como realidad el verdadero mundo del SuperYo, un gigante aparentemente dormido en las profundidades de la mente pero que condiciona sutilmente a ese Yo con el que vivimos el día a día.

”Las mujeres llevaban cuernos blancos y antifaces negros. Los hombres, arrodillados junto a ellas, imploraban.”

Enfermedades y burlas, transformaciones y seres rayando lo absurdo, luces que oscurecen y oscuridad que ilumina, y la razón convertida en un perro a la búsqueda y captura de quienes desean ser libres. Como toque de auténtico lujo, en este volumen encontrarán ilustraciones en un completo equilibrio con el complejo mensaje de la obra. “La Piedra de la Locura”, los sueños y las pesadillas de Fernando Arrabal. Un libro pánico según su autor. ¡¡¡Disfrútenlo!!!.

”A veces, cuando me besa en la mano, siento un calor especial. Cuando retira los labios en mi mano aparece el escarabajo de oro y bajo él la palabra –Maravilla-.”

Lux_Atman

Artículo Nº: 293
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