miércoles, agosto 20, 2008

JIM THOMPSON “1280 ALMAS”.

Publicado por: DIARIO EL PAÍS, S.L.
ISBN: 84-96246-84-1 Edición: 2004

“¿Qué otra cosa puede soportarse bajo lo insoportable?”

Corrupción perfecta elevada a la enésima potencia. Una frase que define claramente la trama de este libro escrito por uno de los mejores escritores de novela negra, Jim Thompson, y publicado por primera vez en el año 1964. Curiosamente, pese a haber concebido una impresionante serie de grandes obras a lo largo de su carrera, no será hasta su muerte cuando el éxito sonreirá a toda su labor artística y literaria. En brazos del alcohol, Jim Thompson pasó sus últimos años de vida en el anhelo de una fama que nunca se presentaría.

”Estoy acostumbrado a que se rían de mí.”

“1280 Almas” es una historia contada en primera persona por su protagonista principal, Nick Corey, sheriff de la ciudad de Pottsville, un pueblo perdido de la América profunda. Nick Corey es un personaje complejo e impredecible que se encuentra agobiado por los problemas. Debido a sus enredos personales, no come ni duerme tranquilo pensando en cómo salir de ellos, en cambio, su estrategia como sheriff frente a los problemas que se le presentan es optar por mirar a otro lado en la mayoría de las ocasiones. En su relación con la gente se muestra muy educado y amable, y solamente mueve un dedo por su comunidad si ello le beneficia, pero eso sí, siempre sin perder un ápice de su inmaculada imagen pública como hombre responsable comprometido con el cumplimiento de la ley y el orden, y aparentando estar constantemente preocupado en resolver los problemas de los demás por encima de todo. Pero Nick es un agente de la ley con actos fuera de la ley. Como sheriff, no duda en sacarse un dinero extra a costa de sus ciudadanos para complementar un poco su sueldo. Aparentando debilidad en su modo de actuar, Nick es una persona que logra salir airoso de las situaciones más complicadas y comprometidas gracias a sus grandes recursos. Con la inmoralidad por bandera y sin cargo de conciencia alguno, Nick Corey es un manipulador nato que siente cierta atracción por el peligro y las situaciones límite, pero sin perder nunca de vista una puerta de emergencia que lo saque inmediatamente de posibles situaciones inesperadas. Siendo un hombre con un gran éxito con las mujeres, resulta chocante ese contraste existente entre su debilidad emocional, sobre todo al contemplar las lágrimas de una mujer, y su modo de actuar en la vida sin ningún tipo de escrúpulos. Desde luego con Nick Corey, Jim Thompson no creó un personaje predecible que dejara al lector indiferente.

”Yo siempre pienso bien de las personas mientras puedo.”

Pero esta novela no es solamente la vida del sheriff Nick Corey, sino que los lectores asisten a todo un desfile de personajes a cual más raro y complejo. Tanto su esposa Myra como su “inocente hermano” Lennie, o su amante Rose Hauck, o su verdadero amor llamada Amy Mason, o su “amigo” Ken Lacey (compañero de profesión en otro condado), o el honrado Sam Gaddis (otro candidato al puesto de sheriff de la ciudad de Pottsville), nos ofrecen tal variedad de personalidades y actitudes que enriquecen aun más la trama de esta interesante y sorprendente historia.

”Lo que se tiene derecho a esperar y lo que se espera no es exactamente lo mismo.”

Tras su lectura y análisis, quisiera destacar algunas situaciones inolvidables como la caída del presidente del banco al pozo ciego de las letrinas comunitarias; las conversaciones mantenidas sobre el alma de los negros, o sobre la presencia de las prostitutas en la ciudad, que no tienen desperdicio alguno; o el agradecimiento que ofrece Nick a Tom tras haberle ayudado a quitarse un serio problema del medio; o cómo las habladurías de la gente del pueblo acaban llevando a “conocerse al detalle” todo el oscuro pasado del candidato Sam Gaddis; o cómo llegó Nick Corey a “caer enamorado” de Myra y a decidir casarse inmediatamente con ella sin ningún tipo de espera ni demora. Momentos que provocan desde una inaguantable sonrisa, hasta caras de absoluta sorpresa ante lo que estamos leyendo.

”Que yo ponga la tentación delante de la gente no quiere decir que se tenga que pecar.”

Esta novela negra de culto son de las que te marcan, de las que te obligan a una relectura tras otra sin perder en ningún momento ni su atractivo, ni su magia. Tal vez, detrás de ese humor ácido y corrosivo mostrado por este gran escritor no se encuentre otra cosa que una clara denuncia de los crueles defectos arrastrados por las sociedades ancladas en el pasado y en la tradición. A veces, tras la cortina de la moral y la ética ciudadana que definen a una sociedad, no hay otra cosa que injusticias, abusos, prejuicios y atroces instintos nacidos en el lado más oscuro del ser humano. “1280 Almas”, justamente el número de habitantes de un municipio llamado Pottsville. ¡¡¡Disfrútenlo!!!

”Puede que no parezca muy sensato que un tipo se ponga a hacer cosas por un motivo que desconoce. Pero sé que he estado comportándome así toda mi vida.”

Lux_Atman

Artículo Nº: 284
.

No hay comentarios: