sábado, agosto 30, 2008

HOMERO “ODISEA”.

Publicado por: RBA LIBROS, S.A.
ISBN: 84-7901-083-6 Edición: 2007

”… y el cayó dando un grito y el polvo cubrió su cabeza.”

Llevaba años esperando el momento idóneo para leer esta obra de Homero. En varias ocasiones estuve a punto de iniciar su lectura, pero siempre había algo en mi interior que me decía que esperara un poco más. Ese momento por fin llegó: una crisis, un espíritu que no encuentra su lugar perdido en el mundo de la literatura, y la “Odisea” se enciende iluminando el oscuro horizonte con un nuevo brillo. Después de momentos de expansión, después de saborear el dulce néctar fruto del trabajo y del esfuerzo realizado en varias parcelas de la vida, llegó la tormenta repentina, salvaje e imprevista que convierte la miel en hiel, y la mirada en tristeza.

”Mas aparta del hoyo, retira el agudo cuchillo, que yo pueda la sangre beber y decir mis verdades.”

Todos en algún momento de nuestra vida somos Odiseo, Ulises en su versión romana. Todos en algún momento pasamos de los días de vino y rosas a los días del fruto amargo y la flor marchita, y al igual que Odiseo, dejamos atrás la inolvidable victoria personal para adentrarnos en un nuevo destino a través de un mar con olas de incertidumbre,y con rumbo a un horizonte oscuro y tormentoso. Con el inesperado destino de nuestra existencia depositado en la palma de las manos, la luz, Troya, queda a nuestra espalda, en el pasado, y la mirada atrás no sirve de nada cuando hay que dirigir la nave de nuestro presente a través de la vida, hacia Ítaca, hacia el futuro que queremos vivir. El destino anhelado queda lejos, pero hacia allí partimos con decisión, con valentía, con prudencia, con el beneplácito de los Dioses y su reveladora mano que nos guiará por el camino más armonioso con nuestra alma.

”Los Dioses dan bienes o dejan de darlos como a ellos le place en el alma, pues todo lo pueden.”

Ítaca no será la misma cuando la alcancemos. Ítaca cambiará porque está viva y no es estática ni rígida, sino que evoluciona y se adapta a la realidad universal que no llegamos a comprender. La dificultad, los obstáculos, las barreras, las desilusiones, la desesperanza,… estas serán las aguas sobre las que navegaremos, y cuando en el futuro cercano algo parezca calmado, tranquilo y sosegado, esos serán los momentos previos a la presencia de lo más nefasto, de lo más engañoso, de lo más ponzoñoso envuelto en el más apetecible pastel que jamás hayamos visto, que jamás hayamos imaginado, que jamás nos hayan ofrecido en la vida.

”En el fondo del alma sentí siempre horror de que alguno de los hombres mortales viniendo a estas casas pudiera engañarme con falsas razones, pues muchos maquinan las más pérfidas trazas.”

Hay obras que son universales porque las historias que nos cuentan son intemporales. Porque aunque el escenario en donde se desarrollan y los sucesos que allí acontecen hayan cambiado a lo largo del tiempo, el paralelismo existente entre su trasfondo y la realidad que vivimos como individualidades luchando en este salvaje mundo, será siempre la misma. Poco importa que se haya vivido en cuevas o en casas, en palacios o en un barco. Poco importa que se haya arado la tierra para vivir, o se haya emigrado a otros lugares, o se haya creado un nuevo imperio, o se haya fundado una gran empresa, o se haya investigado en nuevos campos de la ciencia. Poco importa que se haya creado una familia, o se haya recluido, o haya tenido éxito en la sociedad, o se haya uno casado con la soledad para el resto de sus días. En esta vida es fácil que tengamos que acabar luchando firmemente para no caer en la tentación del camino fácil de la vida de los lotófagos (los hombres que solamente se alimentaban de las flores del loto, el cual, una vez probado, la persona pasaba a un estado de olvido existencial en donde únicamente se ansía saciarse de comer loto). En esta vida es fácil que acabemos luchando contra poderosos cíclopes que pueden acabar con nuestra vida, usando únicamente el poder de nuestra inteligencia y nuestra astucia como arma contra ellos. En esta vida es fácil que tengamos que luchar contra fuerzas desconocidas que son manejadas con maestría por seres como Circe, y que pueden parecer invencibles. En esta vida es fácil acabar rendidos ante los sueños convertidos en voluptuosas e insinuantes realidades carnales por bellas Calipso, en donde nuestros deseos materiales y pasionales son satisfechos en el mismo instante que los queremos tener. La vida es fácil que nos conduzca a tener que pasar obligatoriamente por peligros irrenunciables para poder seguir adelante, y en donde el sacrificio, la prudencia y la ayuda de los Dioses se convierten en factores determinantes para poder dejar atrás el mortífero canto de las Sirenas, las garras de Escila o el letal remolino de la Divina Caribdis.

”Despiertas por ella se llevaba sus almas, que daban agudos chillidos detrás de él.”

Como pueden comprobar, el mensaje de esta obra traspasa la acción del propio relato para expandirse y fijarse en las vicisitudes pasadas, presentes y futuras de nuestra vida. Esta “Odisea” es sinónimo de capacidad de sufrimiento, de cinismo para obtener aquello que verdaderamente amamos, y que muchas veces, se convierte en algo lejano, dificultoso y complicado. Para aquellos a los que su lectura se pueda convertir en un acto un tanto pesado, les aconsejo no tener que leerlo de principio a fin. Sencillamente déjense seducir poco a poco con los retos que Ulises ha de superar. Para facilitarles un poco más ese camino, aquí les dejo un resumen del contenido de sus Cantos:

- Canto I: Presentación e inicio de la historia. Ulises se encuentra en la isla de Ogigia con la ninfa Calipso. Tras los largos años trascurridos desde la marcha de Ulises a Troya, los pretendientes que quieren tener a Penélope, mujer de Ulises, como futura esposa se dedican a esquilmar los recursos de su familia para forzar a Penélope a elegir a uno de ellos. Atenea habla con Telémaco, el hijo de Ulises.
- Canto II: Las astucias de Penélope para demorar su elección. Telémaco parte de Ítaca hacia la ciudad de Pilo para conocer qué ha sucedido con su padre.
- Canto III: Telémaco llega a la ciudad de Pilo, marchando posteriormente hacia Laconia.
- Canto IV: Telémaco llega a Laconia. Los pretendientes de Penélope traman una emboscada para acabar con Telémaco en su regreso a Ítaca.
- Canto V: Zeus permite que Calipso libere a Ulises. Ulises parte del islote de Ogigia y llega a la tierra de los feacios.
- Canto VI: Ulises en la ciudad del rey Alcínoo, rey de los feacios.
- Canto VII: Ulises en el palacio del rey Alcínoo.
- Canto VIII: Momentos previos a la partida de Ulises de tierras feacias.
- Canto IX: Ulises cuenta lo que le sucedió cuando salió de Troya. La tierra de los hombres lotófagos. Los cícones. Los cíclopes. La isla de Laquea. Ulises y sus hombres encuentran al cíclope Polifemo. Maldición de Polifemo a Ulises.
- Canto X: Llegada a la isla de Eolia. El odre de Eolo desatado. Retorno a Eolia. Castillo de Lamo. Llegada a la isla de Eea donde vive la bruja Circe.
- Canto XI: Hacia el Hades. Encuentro con Tiresias.
- Canto XII: Retorno a la isla de Eea. Consejos de Circe a Ulises. Las sirenas. La Escila y la divina Caribdis. Trinacia, la isla del Dios Sol. Escila y Caribdis. Llegada a la isla de Ogigia.
- Canto XIII: Ulises y el rey Alcínoo. Ulises parte de la isla fantasma de Esqueria y llega a Ítaca. Atenea transforma a Ulises.
- Canto XIV: Ulises y Eumeo, el porquero.
- Canto XV: Atenea avisa a Telémaco. Telémaco regresa a Ítaca.
- Canto XVI: Telémaco se encuentra con Eumeo, el porquero. Ulises y Telémaco. La venganza de Ulises contra los pretendientes de Penélope.
- Canto XVII: Telémaco retorna a su casa. Ulises llega a su palacio.
- Canto XVIII: Ulises y Arneo, el mendigo.
- Canto XIX: Ulises prueba lealtades.
- Canto XX: El último banquete de los pretendientes de Penélope.
- Canto XXI: La prueba del arco de Ulises.
- Canto XXII: La venganza de Ulises contra los pretendientes.
- Canto XXIII: Encuentro de Penélope con Ulises.
- Canto XXIV: El destino de las almas de los pretendientes. Ulises y Laertes, su padre.

El lector que se disponga a leer este libro debe también tener en cuenta una serie de factores y datos que le ayudarán un poco más a enlazar con la trama de esta obra. En la “Odisea” no siempre se respeta el orden cronológico de la acción desde el inicio. Además, del Canto I al IV se los denomina como “Telemaquia” debido a que el protagonista principal de la historia es el hijo de Ulises, Telémaco. También, los primeros Cantos pueden resultar un poco duros dependiendo del número de obras clásicas que el propio lector haya leído, por lo que a aquellos profanos en la materia les aconsejo tener un poco de paciencia. “Odisea” no tiene nada que ver con los libros modernos que son mucho más lineales. Obras clásicas como “Odisea” exigen al lector un mayor compromiso, mucha más atención y una gran concentración en lo que se está leyendo. Con todo, resulta de gran ayuda el glosario de nombres incluido en las últimas páginas del libro, y que serán de consulta segura.

”La ruina amenaza a esos hombres; ni uno solo se habrá de escapar de la parca y la muerte.”

Si en algún momento deciden conocer la larga aventura de Ulises en su anhelado reencuentro con su esposa Penélope y su hijo Telémaco, no duden en pasear tranquilamente por las páginas de este libro. Volverán a releerlo con absoluta seguridad. “Odisea”, el triunfo de la perseverancia. ¡¡¡Disfrútenlo!!!

”Hace mal quien da prisa a marchar al que no lo desea y también quien detiene al que anhela el regreso.”

Lux_Atman

Artículo Nº: 287
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