lunes, abril 07, 2008

THOMAS BERNHARD “IN HORA MORTIS – BAJO EL HIERRO DE LA LUNA”.

Publicado por: DVD EDICIONES, S.L.
ISBN: 84-95007-03-7 Edición: 2000

”Las estrellas tienen el lenguaje de los párpados.”

Cincuenta años han pasado desde la publicación de estas dos primeras obras del escritor, dramaturgo, y por encima de todo, poeta Thomas Bernhard. Pese a haber nacido en la ciudad holandesa de Heerlen en el año 1931, será Austria el país donde pasará la mayor parte de la vida hasta su muerte, ocurrida en el año 1989 en la ciudad de Viena. Y será el alemán, la lengua enriquecida con el ingenio y la visión de uno de los poetas europeos más importantes del siglo XX. En este año 2008, LUX ATENEA WEBZINE se une a la celebración de este acontecimiento cultural con la publicación del artículo sobre sus libros “In Hora Mortis” y “Bajo el Hierro de la Luna”.

”Dónde está lo que ya no soy.”

En 1998, la editorial DVD publicó unidas en un solo volumen estas dos obras con las que Thomas Bernhard se inició en el mundo de la literatura. Este libro comentado pertenece a la segunda edición, y no dudo un segundo a la hora de decir que una obra de esta categoría, debe de ser considerada como referencia de imprescindible lectura para aquellas personas influidas por los aires del Romanticismo. Pese a haber sido escrita en el siglo XX, la poesía de Bernhard sigue la senda trazada en los inicios del siglo XIX, llevando al lector a sentir plenamente esa mística nostálgica que acabaría transformándose en algo siniestramente decadente. Con Bernhard, los versos retornan a ese pasaje desolado poblado por un único ser postrado ante los incomprendidos designios de Dios.

”El tiempo no tiene fin
pero está lleno de la miseria de los sueños
y no me quiere
en mi piedra del morir.”


Año 1958. Un desconocido poeta llamado Thomas Bernhard publica su primera obra titulada “In Hora Mortis”. Con versos cargados de rabia y tensión, Bernhard nos hablará del abandono profundamente sentido por la persona perdida en este mundo. En un ser con una situación existencial así percibida, lo más común es que no añore ni se sienta interesado en nada terrenal. También será común que esa propia confusión interior le lleve a encontrarse completamente incapacitado para diferenciar entre lo bueno y lo malo. En esta aflicción absoluta llevada a límites un tanto extremos, puede conseguir que el miedo al destino de la propia alma convierta la vida en algo insoportable, y esa misma inseguridad y temor, puede llevar al individuo a desear la presencia de la muerte en su inmediato destino.

”La muerte es clara en el arroyo
y salvaje en la luna
y clara
como la estrella del atardecer tiembla
extraña ante mi puerta”


Pese a que la sensación de estar amenazado le hace estar con los cinco sentidos en tensión y en alerta constante, se observa a sí mismo como un individuo existencialmente frágil y vulnerable. Física y espiritualmente se siente debilitado, desgastado y desangelado, y un ser en esa posición siempre observará la vida más como un destierro y una condena. Con estas cartas en la mano con las que afrontar el futuro, el anhelo de una paz post-mortem se suele convertir en el aire fresco que dará vida al espíritu. Porque cuando se pasea por las catacumbas de la tristeza sin una luz ni una salida a la vista, y a la persona solamente le queda Dios en el mundo, todo nuevo segundo de vida es conscientemente sentido como aquello que acentúa el inagotable dolor. El tiempo pasa a dejar de tener sentido, y vida sin tiempo no es otra cosa que una quimera.

”Mi desesperación llega a medianoche
y me mira como si yo hubiera muerto hace mucho
los ojos negros y cargada la frente de flores,
la amarga miel de mi tristeza
gotea sobre la tierra enferma
que a menudo me tiene despierto en noches rojas
para ver el morir agitado del otoño.”


En cambio, en “Bajo el Hierro de la Luna” la poesía se vuelve más simbólica e indirecta, pero con un mensaje más extremo y afilado. La poesía es mucho más plástica y dimensional que la anterior, con unos versos situados temporalmente en los momentos previos al olvido. Porque “Bajo el Hierro de la Luna” nos habla de una visión de la vida humana tomada como algo cíclico de donde no salimos nunca, ni consciente ni inconscientemente. Con la esterilidad universal cayendo sobre los hechos protagonizados por el hombre, Bernhard intuye que hasta el ser más excepcional no deja huella en este mundo. En ciertos aspectos, parece dar la razón al pensamiento del gran Marco Aurelio, pero Bernhard es mucho más inamovible en sus planteamientos al situarnos en un paisaje invernal donde la presencia de la ley del karma transforma y define el futuro, pero en un círculo que gira una y otra vez en torno al mismo eje, y sin que nunca salga de él. Cuando todo se rompe, todo sigue adelante también, cayendo una capa sobre otra capa hasta taparlo todo.

”Grita en la oscuridad, grita ante los troncos
que en sueños podridos crujen una muerte loca”


Es muy curiosa la presencia del mirlo en “Bajo el Hierro de la Luna”. Aunque la figura del ave es una constante en estas dos obras, que el mirlo sea el elegido como clave en la obra no es algo fruto del azar. El mirlo tiene dos colores, el negro y el naranja, y miedo y el fuego son dos ejes fundamentales a la hora de entender y comprender el significado de los versos escritos por Bernhard en este libro. Un miedo oscuro, tenebroso, que condiciona la visión de las cosas por el propio ser. Y el fuego, o mejor dicho, la llama de ese fuego del conocimiento esencial que nos permite poder captar ese sentido de la vida que nos toca vivir. Miedo y fuego, dos caras de una moneda que Bernhard lanzó al aire, y tras atraparla, depositó en nuestra mano para ver si éramos capaces de adivinar qué cara se ocultaba en el dorso. “In Hora Mortis – Bajo el Hierro de la Luna”, poesía fundamental. ¡¡¡Disfrútenlo!!!

”Y el fuego de tus labios arderá
con las flores risueñas de la muerte”


Lux_Atman

Artículo Nº: 267
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