viernes, abril 11, 2008

“LA PRESIDENCIA DE HARRY S. TRUMAN”, DONALD R. McCOY.

Publicado por: EDITORIAL SAN MARTÍN, S.L.
ISBN: 84-7140-256-4 Edición: 1987

”Un dirigente es el hombre capaz de hacer que otros hagan lo que no quieren… y les guste.”

Con la Segunda Guerra Mundial a punto de terminar, el fallecimiento del presidente Roosevelt llevó a Harry S. Truman a tener que tomar el mando político del país y a dirigir el destino de los EE.UU hasta la década de los cincuenta. Pese a las difíciles decisiones que tuvieron que tomarse durante esta contienda por parte del presidente Truman y su gabinete (por ejemplo, el lanzamiento de la bomba atómica sobre Japón), este libro trata principalmente sobre la revolución conceptual y estructural que el pensamiento de Truman tuvo sobre la política y la economía de los EE.UU en los años posteriores al fin de la Segunda Guerra Mundial. Desde luego, no tuvo que ser nada sencillo trasformar una economía plenamente dedicada a la guerra en otra civil donde el consumo y el bienestar social debían que ser atendidos. Para explicar todo este proceso, el escritor de este libro se convierte en un experto profesor de economía, y por consiguiente, de política, consiguiendo que un lector no muy ducho en la materia pueda comprender de forma sencilla y gradual todas las fases que dieron forma a lo que serían los EE.UU que conocemos actualmente. Porque existe un antes y un después en la forma de gobernar los EE:UU, y es Harry S. Truman la clave de tales cambios.

”Sabía que debía tratar de saber de qué hablaban los creadores de la política si quería poder actuar como árbitro entre ellos”

Antes de coger las riendas del país, a Truman se le conocía por su gran capacidad de trabajo, por su responsabilidad y diligencia cuando trataba asuntos de suma importancia, y por su alto grado de competencia para tirar de los hilos del poder más convenientes para lograr la meta fijada. Pese a que no destacaba ni por su carisma, ni por su brillantez, Truman conseguirá ilusionar al pueblo norteamericano a base de incrementar su prosperidad y sus expectativas de futuro. De esta manera, aunque llega al poder con el New Deal de Roosevelt como reto a superar a nivel público, Truman demostrará con hechos, y no con palabras, que el cambio era posible a costa de unos puntuales sacrificios que permitirían dar solidez al futuro despegue económico que tendría el país durante un largo periodo de tiempo.

”Las relaciones personales no se traducían necesariamente en apoyo legislativo.”

Pese al desgaste material y humano que supuso la Segunda Guerra Mundial, los EE.UU pasaron de tener algo más de 131 millones de habitantes en 1940, a tener casi 160 millones de habitantes en 1953. La población en centros urbanos pasó de casi 75 millones de personas en 1940 a casi 90 millones en 1950. La esperanza de vida pasó de los 62.9 años en 1940 a los 68.8 años en 1953. Creció el Producto Interior Bruto, creció el poder adquisitivo de los trabajadores,… crecimientos y más crecimientos sin dejar en ningún momento olvidados los fundamentales avances sociales, tanto en leyes como en servicios públicos. Y todo esto, sin dejar de lado a los más de 600.000 heridos de guerra tanto a nivel económico como a nivel institucional y social. Entonces, ¿qué medidas tomadas por la administración Truman permitieron tales crecimientos sin que la economía cayera en las garras de la inflación? Cómo evitar que una ausencia de bienes de consumo unida a una riqueza monetaria no convierta la economía en inflacionista se consiguió gracias a la creación de una comisión de control de los precios, unida a una serie de medidas destinadas a la expansión del comercio y la industria interior. Para no a largarme más en el tema, todo esto se encuentra perfectamente explicado en las páginas de este libro.

”Entre los errores de los políticos norteamericanos estaban el tratar demasiado a menudo de combatir la firmeza adversaria –por ejemplo la ocupación de territorios en litigio- con principios, considerar perdida una partida en tablas y tener siempre demasiada prisa. Los rusos podían equivocarse, pero rara vez cometían tales errores.”

A nivel de política exterior, en los años que estuvo como presidente, Truman tuvo que enfrentarse a la amenaza de la expansión comunista en el mundo como principal reto, una vez terminada la Segunda Guerra Mundial. Con las esperanzas de la población norteamericana y su gobierno depositadas en la entrada en una era de paz y prosperidad mundial, será la desbordada ambición soviética para lograr un dominio comunista mundial la encargada de llevar a los EE.UU a cambiar radicalmente su política exterior. La entrada en una escalada militar mundial les llevará a incrementar su presupuesto militar muy considerablemente, convirtiendo a Truman en un ingeniero de la economía de crecimiento expansivo para poder sostener tanto la elevación del poder adquisitivo del ciudadano norteamericano, como para poder satisfacer económicamente a unas fuerzas militares deseosas de poder disponer de un amplio presupuesto acorde a los grandes retos con los que se enfrentaban. Dos pies monetarios que avanzarían gracias a los frutos económicos generados por la eficacia de la administración Truman.

”…porque los representantes soviéticos interpretaban la impaciencia norteamericana como algo que podían explotar. Lo malo de esto era que confirmaba la creciente creencia norteamericana de que no se podía negociar con los rusos.”

Algunas importantes organizaciones como el Fondo Monetario Internacional FMI, la Organización del Tratado del Atlántico Norte OTAN, o la Central de Inteligencia Americana CIA, por poner un ejemplo, fueron creadas durante su mandato. Truman fomentó el libre comercio mundial como base fundamental del desarrollo económico y como sostén principal de la política norteamericana. Aprobó el Plan Marshall como factor clave para la recuperación económica de una Europa devastada por la guerra, y tras el éxito logrado, este plan acabaría ampliándose a otros países aliados de los EE.UU. Paro, inflación, riesgo de deflación, huelgas, productividad, gasto público, reconversión, asistencia a los heridos de guerra, derechos civiles, ayuda militar y económica a los aliados, riesgo de hambruna en Europa, precios sin control, producción industrial, intereses económicos de corte especulativo, filtraciones a la prensa de algunos secretos internos de su gabinete, desconfianza en algunos líderes y aliados extranjeros, la escalada nuclear, el Telón de Acero,… muchas fueron las dificultades a las que Truman tuvo que enfrentarse y salir airoso. Conocer cómo lo consiguió se convierte en uno de los principales atractivos de este libro.

”A los políticos americanos la paciencia les parecía cuestión de semanas, cuando debería ser de años.”

Truman fue una persona con gran capacidad de trabajo y tremendamente pragmática. Todos los pasos dados estaban perfectamente estudiados y nada se dejaba al azar. Con una forma de hacer política muy directa, y con la franqueza como eje de su trato con las personas que estaban a su cargo, Truman dejaría perfectamente definida la estructura de poder del gobierno de los EE.UU. Actualmente, su forma de llevar el gobierno de la nación sigue estando vigente salvo en pequeños matices, pero a grandes rasgos, todos los gabinetes, consejos y direcciones que vertebran la estructura gubernativa interna norteamericana llevan su sello. Si se quiere comprender cómo funciona todo esto, en qué se basa, cuáles son sus beneficios y virtudes de estado,… la lectura de este libro se convierte en un hecho esencial para entenderlo de la manera más sencilla. “La Presidencia de Harry S. Truman”, un libro para personas interesadas en la economía, para personas interesadas en la política, para personas interesadas en estudiar la Historia, para personas interesadas en comprender qué sistema de gobierno ha permitido a los EE.UU situarse como superpotencia durante más de medio siglo hasta la actualidad. Eso sí, las interpretaciones de las consecuencias políticas que han tenido en el mundo desde entonces quedan en sus manos. Truman, un insaciable y apasionado lector, un aficionado jugador de póker, un amante del buen Bourbon, un político amigo de las reuniones, un gobernante honrado que delegó con eficacia y que tuvo en sus manos el gobierno del país más poderoso del mundo. ¡¡¡Disfrútenlo!!!

”Somos demasiado fuertes para ser vencidos y demasiado decididos para ser intimidados.”

Lux_Atman

Artículo Nº: 271
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