martes, abril 15, 2008

DINO CAMPANA “CANTOS ÓRFICOS Y OTROS POEMAS”.

Publicado por: DVD EDICIONES, S.L.
ISBN: 84-95007-11-8 Edición: 1999

”Creí que los reflejos sanguíneos del ocaso me traían su saludo”

Pocos han sido los poetas que han conseguido conmoverme tan profundamente como Dino Campana. Cuando sus “Cantos Órficos” llegaron a mis manos, estos no fueron ni un descubrimiento, ni una esperada obra complaciente, sino un intenso acto revelador sobre una realidad que se encuentra ahí, al alcance de la mano de cualquier persona sensible e inteligente, pero completamente oculta para aquellos a los que la vida les ha encartonado la piel poco a poco hasta convertirla en un gélido y cruel escudo

”Delante del fuego, el espejo. En la fantasmagoría profunda del espejo, los cuerpos desnudos se suceden mudos.”

Nacido el 20 de agosto del año 1885 en la ciudad de Marradi, en la bella y exultante región de la Toscana italiana, pese a tener a su alrededor uno de los paisajes más hermosos que puedan existir en Europa, la vida de Dino Campana fue un vagabundeo constante de un lugar a otro alejado de la esplendorosa tierra que le vio nacer. La negra semilla heredada de su madre llamada neurosis, unido a unos arranques de cólera y violencia incontrolables, desde muy joven llevarán a Dino Campana a ingresar en centros psiquiátricos para recibir tratamiento. El poeta cargó con esa pesada carga hasta el final de sus días y, tal vez, esa lacra psicológica acentuara su sensibilidad hasta convertirse en un ser con los sentimientos en carne viva. Para poder descargar esa intensidad emotiva, Dino Campana se sumergiría plenamente y a conciencia en la literatura, escribiendo una serie de obras únicas en su época. Como suele suceder con las genialidades de los grandes artistas, su obra no sería valorada en su justa medida hasta años después de su muerte, acaecida el 1 de marzo del año 1932 en el hospital psiquiátrico de Castel Pulci, San Martín de la Palma (Florencia). Tras su desaparición, no será hasta la llegada de otro genio de la literatura como Eugenio Montale cuando esta línea artística continuó desarrollándose. Dino Campana había entrado en el exclusivo club de los Poetas Malditos por méritos propios, y su recuerdo en este artículo no es otra cosa que un homenaje para quien la prosa y la poesía era un todo inseparable, una armonía perfecta entre la plasticidad de la prosa y el ritmo del verso, la musicalidad de la poesía.

”… para los inquietos espíritus son dulces las tinieblas….”

Dino Campana fue un poeta radicalmente impulsivo. Entregado a la visión de la belleza de una manera casi obsesiva, su inspiración extrema le llevará a quedar siempre insatisfecho con la obra finalizada, quedando sus toques y retoques de la obra como huellas a lo largo de un camino que el poeta creía que llevaba a la liberación espiritual. Con el tiempo bautizado con el líquido elemento de sus palabras, con sus frases estructuradas en tono poético, Dino Campana escarba en la descripción precisa de la belleza, en la definición perfecta del mensaje, en la iluminación del instante imaginado por el lector de ese fragmento de su obra. Porque Dino Campana no quiere ser aclamado por la armonía de las palabras por él ordenadas, sino por el imaginario despertado en quien le lee y pasa a sentir como suyos sus pensamientos. Ama el detalle, pero no como un acto floral de luz y color, sino como una vía para conseguir que lo observado en su presente perfecto, y futuro pasado, sea revivido exactamente como ocurrió en el futuro que será convertido en presente para el lector de su obra. Esa es la grandeza de Dino Campana, su capacidad para expresar la sonrisa de lo bello sin dar importancia al tiempo.

”…pasaban aquellas horas de ensueño, horas de profundidades místicas y sensuales que disolvían en ternura los grumos más acres del dolor, horas de felicidad completa que abolía el tiempo y el mundo entero, largo sorbo en los manantiales del Olvido…”

Su obra más importante son los “Cantos Órficos”, titulado originalmente como “El Más Largo Día”, siendo publicada en el año 1914. Aunque en el año 1971 se encontró una versión inédita de esta obra escrita por el poeta, la calidad de la misma llevó a considerar la edición original del año 1914 como la mejor y más bella. Esa ha sido la edición elegida por la editorial para realizar esta edición bilingüe. La visión renacentista de la vida reapareciendo en los inicios del siglo XX para volver a situar a Italia a la vanguardia de la poesía. La prosa poética de Dino Campana cambió y renovó toda la estructura expresiva y temática que reinaba en aquellos años en el mundo de la poesía italiana, para dar un soplo de mayor pureza, humanidad y belleza al pensamiento, a la visión que el poeta tiene de la vida y a su forma de convertirlo en arte. Dino Campana, un poeta maldito que paseó su cuerpo por diferentes cárceles y centros psiquiátricos durante la mayor parte de su vida, mientras su alma observaba el mundo con una limpieza y claridad pocas veces vista en un genio de la literatura. Dino Campana y su guiño a Orfeo en unos cantos inigualables. Con absoluta humildad… ¡¡¡Disfrútenlo!!!

”Los vivos suspiraron, la Luna
Besó el sepulcro y suscitó una ebriedad
Hasta que el pensamiento descendido al infierno
Bebió en él llamas tan portentosas
Que contra la muerte y los dioses
Sublime arrojó el carro del destino.”


Lux_Atman

Artículo Nº: 275
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