miércoles, abril 16, 2008

“CONVERSACIONES CON AL PACINO”, LAWRENCE GROBEL.

Publicado por: BELACQVA DE EDICIONES Y PUBLICACIONES, S.L.
ISBN: 84-96694-00-2 Edición: 2007

”No me siento como alguien que se arriesgue. Y sin embargo, hay algo en mí que debe provocar controversia, porque la encuentro a donde quiera que vaya.”

Desde siempre, la relación que ha tenido Al Pacino con el mundo de la prensa ha sido de lo más distante y tensa. Poco amigo de hablar sobre su vida más allá de su trabajo en el cine, el mero hecho de conceder una entrevista a un periodista se convirtió en poco más que una proeza aunque viniera procedente del medio de comunicación más prestigioso de la época. Pero como siempre en esta vida, no existe norma sin excepción, y esa política de nulo acercamiento a la prensa se rompió tras conocer a Lawrence Grobel, el periodista que tuvo el privilegio de entrevistar a Marlon Brando hasta el punto de revelarle en absoluta exclusiva una gran parte de su vida más íntima y privada. Este aura periodística entregada por EL ACTOR a Lawrence Grobel fue la que le permitió conseguir el beneplácito de este otro actor con fama de ser periodísticamente inalcanzable. Con estos dos grandes triunfos informativos, Lawrence Grobel se presenta en este libro más como un privilegiado periodista de carácter sincero y veraz, que como un simple entrevistador al que le ha tocado realizar un trabajo más. Y esa aptitud se nota claramente durante las entrevistas incluidas en este libro.

”- ¿Alguna vez ha regresado a su antiguo barrio del Bronx?
- ¿Cómo podría? Ya no existe. El barrio ha desaparecido. Ese mundo se ha terminado.”


Durante la lectura de esta serie de entrevistas realizadas cronológicamente, veremos a este gran actor como un ser cambiante. Partiendo de la base de que Al Pacino nació en una familia pobre, vivió en un barrio pobre y de que nadie le regaló absolutamente nada en esta vida, no es de extrañar que la desconfianza frente al extraño siempre esté presente en su relación con el entrevistador. Es verdad que cuando Al Pacino es entrevistado por Lawrence Grobel por primera vez, este ya destacaba como actor en el mundo del cine. Siempre fue en el teatro donde más cómodo se encontró, pero fue el séptimo arte quien le encumbró a la fama, y como no, quien le convirtió en una persona adinerada sacándolo de las tinieblas de la pobreza.

”La bebida y la marihuana eran parte de mi vida, según recuerdo. Creía que todo el mundo bebía. A los nueve años comencé a fumar cigarrillos. A los diez mascaba tabaco. A los once, fumaba en pipa.”

La primera entrevista fue realizada en el año 1979. Lawrence Grobel trabajaba en la revista Playboy y al concederles una entrevista Al Pacino tras conocer la exitosa entrevista realizada por Lawrence a Marlon Brando en el 25º aniversario de la revista. Lawrence se encuentra a un Al Pacino tímido y desconfiado viviendo en una casa para nada lujosa, pese a ya disponer de una buena cuenta corriente. El gran amor que Al Pacino siempre ha tenido al genio de la literatura llamado William Shakespeare se muestra constantemente tanto en referencias citadas como en la gran cantidad de libros que quedarían a la vista de cualquier visitante de la casa. Con Al Pacino absolutamente a la defensiva, y esquivo como un gato nervioso, Lawrence es constantemente frenado en sus intentos de descifrar la combinación que le permita abrir la confianza de Al Pacino, para sincerarse con él y contar aquello que nunca ha contado. En algunos momentos, la sensación que tiene el lector es la de no saber si está informándose sobre Al Pacino por el propio Al Pacino, o es que Al Pacino está interpretando otro de sus personajes. Lo que queda muy claro durante la entrevista es que no le gustan nada las comparaciones, explotando incluso en algún momento de la misma pese a su aparente prudencia. La necesidad de cierto reconocimiento a su labor se deja entrever en ciertas respuestas fruto de su inseguridad.

”Las críticas te afectan porque quieres gustar.”

No sería hasta el año 1983 cuando se volvieran a ver periodista y actor para realizar una entrevista para la revista Rolling Stone. Con Al Pacino aun más elevado a las alturas de la fama, Lawrence se encuentra con una persona más reflexiva, con más capacidad de autocrítica, con una visión de su vida mucho más madura, pero también mucho más frágil. Al Pacino se muestra mucho más relajado y cordial, menos defensivo pero sin perder ocasión para esquivar la pregunta que le resulta incómoda. Su capacidad de análisis se irá acentuando poco a poco, revelando sus motivos en los temas personales y profesionales.

”La felicidad no existe, sólo la concentración. Cuando estás concentrado, eres feliz. También eres feliz cuando no estás pensando demasiado en ti mismo.”

En 1996 se volverían a juntar en Beverly Hills en una entrevista marcada por el nuevo sentido de las cosas establecido por Al Pacino con todo lo que le rodea. Al Pacino se ha convertido en un ser que juzga más, en una persona más sensible a todo lo que sucede a su alrededor. Mucho más crítico incluso con su vida, analiza en más profundidad las cuestiones planeadas, llevando al lector a releer incluso alguna de sus respuestas. En una de estas preguntas, Al Pacino confiesa estar completamente entregado a la lectura. El gran cambio en su personalidad se ha producido. Dos años después, en otra entrevista será la autocrítica de nuevo el eje que vertebre la misma.

”En la calle la gente se me acerca, me habla.”

En la entrevista realizada en el año 2001, encontraremos a Al Pacino mucho más distendido y relajado, centrándose principalmente en su trabajo en el cine y el teatro. En cambio, en la entrevista del siguiente año le veremos mucho más expansivo, más vivo, psicológicamente más seguro e ilusionado. En cambio, en el año 2004 se mostrará mucho más cauto, más reflexivo, más calmado, con pinceladas un tanto más sensibles en sus respuestas. Finalmente, justo un año después será Al Pacino la fiel imagen del éxito logrado, de la recogida de la cosecha profesional, de la mirada satisfactoria al pasado. Al Pacino habla desde la experiencia, desde la posición en donde no se siente ni coaccionado ni presionado por nada ni nadie. Al Pacino al fin es libre, sin atadura alguna no tiene por qué morderse la lengua, pisando sobre seguro constantemente. Sus palabras se terminan, se agotan, pero queremos más, queremos seguir leyendo más preguntas y respuestas que no son otra cosa que la propia vida.

”Nos pasamos la vida haciendo cosas que se nos van de las manos.”

Al Pacino, un actor de teatro que ha triunfado en el mundo del cine gracias a su meticulosidad y a su arte en la interpretación de personajes cargados de tensión, sufrimiento y complejidad psicológica. Coppola y su trilogía de “El Padrino” le llevaron a la fama y al reconocimiento mundial, pero su sencillez y su pasado más humilde nunca le abandonaron. Tal vez su infortunado origen, su particular familia y sus frustraciones se convirtieran en una pesada losa sobre su presente, pero esa visión de su vida queda en manos de su curiosidad, de la lectura de este libro imprescindible para poder conocer un poco más quién es Al Pacino. “Conversaciones con Al Pacino”, un libro que es algo más que unas entrevistas realizadas a un actor famoso, y reunidas en una sola entrega. Aquí podemos observar a Al Pacino en el día a día en su lado más humano. ¡¡¡Disfrútenlo!!!

”Como dijo Brecht: Las personas son animales extraños y apestosos.”

Lux_Atman

Artículo Nº: 276
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