domingo, noviembre 18, 2007

DIE VERBANNTEN KINDER EVAS “IN DARKNESS LET ME DWELL”.

Publicado por : DRAENOR PRODUCTIONS, (DPR008), 1999
Edición comentada : CD

Intro / Brief even as bright / On a faded violet / Overpast / Cease sorrows now / In darkness let me dwell / Shall I strive? / Arise from dreams of thee / From silent night

Die Verbannten Kinder Evas se ha consolidado en la escena neoclásica, y dos años más tarde, publicará en la compañía discográfica Draenor Productions su tercer álbum, titulado “In darkness let me dwell”. Con este trabajo, Richard Lederer parecerá echar el telón definitivo a su obra, un cierre excelentemente descartado en el año 2006. En este disco volverán a repetirse los cambios en las voces femeninas del grupo, quedando la excepcional cantante Tania Borsky como única vocalista.

El álbum “In darkness let me dwell” es la obra de Richard Lederer más sombría, decadente y trágica de todas las publicadas en este proyecto. La frialdad emocional cubre todas y cada una de sus notas musicales como si fuera un gélido viento congelando gotas de rocío sobre una cubierta vegetal. Una pasión mezclada con lamentos que se transforman en las dos caras de esta melódica moneda. “In darkness let me dwell” son nieblas, son brumas, son ciénagas y tumbas que se extienden más allá del horizonte de nuestra mirada. Su fuente de inspiración lírica seguirá viniendo del mítico Percy Bysshe Shelley, y del gran maestro y compositor de música inglesa llamado John Dowland. Precisamente, el título para este álbum tendrá como origen, el nombre de una de las obras musicales mas famosas compuesta por John Dowland, “In darkness let me dwell”.

En este disco, el diseño elegido está basado en imágenes de descuidados edificios antiguos entre tinieblas, pertenecientes a la colección privada de fotos de la propia cantante, Tania Borsky. Las letras, de estilo gótico, le dan una mayor fuerza sacra al libreto, llevándonos a la inspección detallada no solo de los fondos, sino de cada una de las propias letras utilizadas. Pasemos a escucharlo...

Impresiones post-audición:

La procesión empieza a recorrer su camino mientras suena “Intro”. Las cabezas permanecerán cubiertas, los pálidos rostros con la mirada baja y las piernas entumecidas por el frío inician un avance siniestramente lento. Con la canción “Brief even as bright”, los aires militaristas se aproximarán para dar homenaje a los restos de aquel encadenado al ayer. En “Brief even as bright”, aparecerá la voz de Richard Lederer acompañado por la poderosa voz de Tania, una voz profunda de gran registro cuyo canto lo cubrirá todo. Parece como si Richard Lederer quedara como segundo coro ante tal brillo interpretativo. La combinación de las dos voces con una excepcional decoración coral al final de la canción, es impresionante. “Brief even as bright”, una canción escrita con las más bellas y doradas letras.

Las flores se han secado, perdiendo su color en “On a faded violet”, y de sus vivas fragancias tan solo quedarán alguna débil presencia. La canción “On a faded violet” es un recuerdo a dos voces, es un espejo en el que, poco a poco, el polvo irá cubriéndolo hasta que la luz no tenga donde reflejarse. Con “Overpast”, entraremos de lleno en el reino de Tania Borsky, con un juego a dos voces (interpretadas íntegramente por ella) que nos dejarán sin habla. “Overpast”, una composición ideal para el lucimiento de una impresionante voz.

En la siguiente canción, “Cease sorrows now”, será el propio Richard Lederer quien nos invite a recorrer sus dominios interpretativos en una recreación instrumental gótica, marcadamente religiosa. Una composición compleja cuya evolución es una excelente muestra de la riqueza musical existente dentro del neoclasicismo. Si “Cease sorrows now” fuera instrumentalmente más sobria, perfectamente podía encajar dentro del repertorio de una formación de dark-folk. A continuación, abriremos el férreo arcón lleno de pesares y lamentos que llegó a paralizar la vida de su dueño, llamado “In darkness let me dwell”, una canción lenta, amarga, pero con crescendos sublimes que te emocionan. Sus valles melódicos posteriores son toda una delicia etérea magistralmente diluida por la celestial voz de Tania. “In darkness let me dwell” es grandiosa, ambiciosa y superlativa. Toda una obra maestra de la composición musical neoclásica.

La canción “Shall I strive?” es otra nueva genialidad. Y es que este álbum es eso mismo, una genialidad musical en su conjunto. En “Shall I strive?”, la voz de Richard Lederer es sobresaliente, en una interpretación con coros femeninos no hacen más que resaltar las propias sensaciones. Y si del final de la canción hablamos, las voces de Richard y Tania acompañados de un piano son pura fragancia de Euterpe. ¡Algo esencialmente mágico!. Con el sonido de un órgano entraremos en la canción “Arise from dreams of thee”, una composición sepulcral y tenebrosa elevándose desde la ultratumba. Sus trompetas son una bienvenida proveniente del Cielo; la voz de Tania es la voz de la salvación, de la luz verdadera; la voz de Richard Lederer es el mensaje que ilumina, que permite abrir los ojos de la mirada auténtica y real. “Arise from dreams of thee” es la revelación sobre la tierra, el brillo del Sol, las estrellas guiando en la noche. Finalmente, y cerrando este álbum, se encuentra la canción “From silent night”, una elegante despedida a ritmo de clavicordio, acompañado de nocturnos tambores. En “From silent night” serán Tania y Richard Lederer quienes se encarguen de abrir las cortinas de nuestra habitación para dejar pasar luz, y como si fuera una danza ritual, abandonarán nuestra estancia dejando la puerta… ¿cerrada? o, ¿tal vez entreabierta?.

La esperanza de un retorno de Die Verbannten Kinder Evas era escasa, pero siempre estaba ahí, esperando, anhelando un glorioso retorno con un cuarto álbum. Y en el año 2006, el milagro se hizo realidad, y de qué forma. Mientras el artículo se engalana para publicarse, escuchen el álbum “In darkness let me dwell” y… ¡¡¡Disfrútenlo!!!.

DIE VERBANNTEN KINDER EVAS, EL NEOCLASICISMO AUSTRIACO (3ª parte)

Lux_Atman
Artículo Nº: 238
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