jueves, octubre 11, 2007

FERNANDO PESSOA “LA HORA DEL DIABLO”.

Publicado por: EL ACANTILADO
ISBN: 84-96136-17-5
Edición: 2003

”El amor más elevado es un gran sueño, como aquel en el que nos encanta dormir”

Cuantas veces se cae en el error de considerar un libro pequeño como un libro inferior, o a un libro con muchas hojas, como a un auténtico ladrillo al que cuesta leer. En este caso en particular, “La hora del diablo” es un libro pequeño y con tan solo setenta y nueve páginas, ¡¡¡pero qué páginas!!! Maravillosas.

No voy a descubrir ahora a Fernando Pessoa y su obra. Bueno, mejor dicho, a Pessoa, sus seudónimos y su obra ya que fueron abordados ampliamente en el artículo “Un Corazón de Nadie” ya publicado. Pero en “La hora del diablo” nos encontraremos al verdadero Pessoa, al poeta cuya mirada atravesaba los prejuicios absurdos y las etiquetas más incoherentes. Porque Pessoa era eso, una mirada. La mirada de quien, sin sentirse arropado por la vida, siente lo vivo como un misterio y se adentra en su interior sin dudar un instante. Y a veces, sucede lo que a la mariposa con la luz de la vela, que acaba quemándose atraída por su claridad, ignorando el fuego que acabará consumiéndola.

”Corrompo, pero ilumino”

A Pessoa le gusta jugar con fuego. Con fuegos sociales, con fuegos interiores, con fuegos espirituales, con fuegos sentimentales, con todo tipo de fuegos y, ¿quién es el señor del fuego por excelencia? El diablo. Pero, ¿a qué diablo nos referimos? ¿Al diablo con cuernos y rabo? ¿Al diablo, dueño y señor del infierno? ¿Al diablo castigador de las almas impuras? En “La hora del diablo”, Pessoa nos hablará de ese otro diablo más cercano al concepto griego de diablo, nos hablará de ese ente cuyo fuego inspirador empezará a consumir a quien lo establecido, le resulte incompleto. A quién la imaginación creativa acabe prendiendo su vida en pro de la obra reveladora.

”No soy, como dice Goethe, el espíritu que niega, sino el espíritu que contradice”

Y es que las personas poseídas por ese diablo se convierten en exploradores del conocimiento, en protagonistas de un sueño sin perder la consciencia humana. Se convierten en artistas, en nuevos seguidores del Arte como reflejo de la luz del alma. De esta manera, el mundo dejará de ser el que era y será su inspiración, el que le muestre la verdadera imagen del mundo en el que vive. Así, el fuego del diablo se extenderá dentro de los límites que su razón le marque, y cuanto más fuerte sea la razón, menor será su fuerza. Pero si la razón queda debilitada, entonces el fuego voraz del diablo se hará dueño y señor dentro de su ser hasta transformarlo en un intermediario entre la eternidad del alma y el perenne espíritu del mundo. De esta forma, el artista tratará de hacer realidad en nuestro mundo ese otro mundo, ese otro sueño convertido en obra gracias a la inspiración del propio diablo.

“Pero esas llamas arrojan, no luz, sino oscuridad visible”

En “La hora del diablo” encontrarán deseos, sueños, referencias al Tarot, a la religión,... Verán al ser humano desde lo animal hasta lo espiritual y divino. En sus páginas quedarán hipnotizados con el inteligente uso de los símbolos, con la magia de sus frases, con la grandeza de su mensaje. Presenciarán el nacimiento de las hijas de la música acompañados por el arpa nocturna de la complicidad. Sueños, metafísica, imaginación, creación, deseos, besos inconfesables,… y todos danzando en la noche alrededor de la hoguera del espíritu humano.

Para aquellos a los que la mención del diablo quede inmediatamente relacionado con lo satánico, con el Mal, pues que quieren que les diga. Que ojalá Pessoa estuviera vivo entre nosotros para comprobar cómo el sentido de su obra sigue perfectamente en vigor. Para aquellas otras personas alejadas de falsos prejuicios, sencillamente desearles mi acostumbrada despedida: ¡¡¡Disfrútenlo!!!.

“Somos cuentos contando cuentos”-Ricardo Reis-

Lux_Atman

Artículo Nº: 222
.

No hay comentarios:

More Visited: