lunes, marzo 05, 2007

WILLIAM SHAKESPEARE “ENRIQUE VIII”.

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WILLIAM SHAKESPEARE, OBRAS COMPLETAS VII.

Publicado por : RBA
ISBN : 84-473-2959-3
Edición : 2003

“Los hombres que hacen de la envidia y del odio hipócrita su habitual alimento no temen atacar lo que hay de más virtuoso.”

“Enrique VIII” es la obra escrita por el genio de la literatura inglesa William Shakespeare (1564 - 1616) que más se acerca a los hechos históricos reales en los que está basado su trama. Pero la intención del escritor no fue narrar los sucesos ocurridos en este periodo de la Historia de Inglaterra, sino crear una obra de teatro donde el esplendor y la grandiosidad hicieran acto de presencia sobre el escenario. Y es que esta obra tiene otros matices que la diferencian y separan de la línea literaria seguida por este ilustre autor a lo largo de su vida. Como ya he comentado a los bibliófilos lectores de Lux Atenea Webzine en reseñas anteriores, William Shakespeare me gusta especialmente por la moralidad presente en sus libros, por esas frases y metáforas aleccionadoras basadas en una ética justa y humana, pero, en “Enrique VIII”, aunque esta característica literaria está presente, su peso e importancia en la misma queda claramente en un segundo plano ante el despliegue de suntuosidad aquí descrito. Por este motivo, con diferencia “Enrique VIII” se ha convertido a lo largo de los siglos en la obra de William Shakespeare favorita para los directores de teatro que desean mostrar el amor y pasión que despierta en ellos su obra, representándola con escenarios espectaculares y personajes ricamente engalanados. “Enrique VIII” es una obra de teatro destinada al lucimiento visual y artístico para dejar sorprendidos a los espectadores asistentes con estos colosales y atrayentes despliegues.

“Estáis haciendo de perrito faldero y pensáis cautivarme porque removéis la lengua.”

En relación a su trama, esta magnífica obra viene vertebrada por tres episodios cerrados y muy definidos que se encadenan uno al otro hasta dar un extraordinario cuerpo global a esta historia. El primero de ellos está directamente relacionado con el duque de Buckingham y su caída en desgracia tras haber tenido una falsa acusación que le acarreará la pena capital. El segundo episodio tiene como personaje principal a la reina Catalina de Aragón y su degradación a princesa por expreso deseo del rey, debido a que quiere tomar por esposa a la Dama de Honor de la propia reina. ¿Cuál es el nombre de esta Dama de Honor de la reina? Ana Bolena. Finalmente, el protagonista de la tercera parte de la obra no es otro que el cardenal Wolsey, personaje ambicioso perteneciente a la curia católica cuyas intrigas en contra de los intereses del rey le llevarán a perder sus favores, perdiendo también con ello todas sus posesiones y pertenencias. Como broche de oro para este libro, William Shakespeare incluyó intencionadamente el bautizo de la hija de Enrique VIII y Ana Bolena, cuyo nombre fue Elisabeth, siendo en el futuro la reina que pasaría a la Historia con el apelativo de “la Reina Virgen”. Como se puede ver, las intrigas palaciegas se convierten en los pilares que dan forma y consistencia a la trama de esta interesante y apasionante obra, quedando reflejadas tanto en la crueldad que acarreaba la caída en desgracia dentro de la Corte, como en la fugacidad real que tenía el trato de favor del poderoso según sus intereses. En “Enrique VIII” comprobarán cómo el monarca hace y deshace a su antojo, pese a quien le pese, y caiga quien tenga que caer. El baile de favoritos es continuo, y la desgracia se convierte en el río sobre el cual navegan los elegidos, esperando no caer en sus aguas para perecer ahogados irremediablemente. Por este motivo, la Corte se convierte en un medio complejo y hostil donde la hipocresía, el engaño y la traición están al orden del día, y siempre dando impulso al instinto egoísta deseoso de poder. Aquí todo vale, nadie está a salvo ni aun estando bajo la protección del rey, porque el rey siempre deja hacer si ello le conviene, o deja muy claras sus palabras y órdenes como máximo gobernante cuando la situación así lo requiere. Es verdad que, a lo largo de la trama, sus intervenciones son más bien escasas, pero el efecto de las mismas suele ser casi siempre trágico haciendo que sus órdenes se conviertan inmediatamente en ley, incluso, hasta cuando la Iglesia se llega a oponer a sus deseos. La línea marcada por el rey es muy clara: o se está a favor de sus deseos, o se está en contra y hay que asumir las consecuencias. Por ello, no es de extrañar que tanto la nobleza como el estamento religioso queden supeditados al poder omnipresente de un monarca implacable como fue Enrique VIII. El destino final que tuvieron destacadas personalidades como el duque de Buckingham, Ana Bolena... es de sobra conocido. Además, los enfrentamientos entre la Iglesia católica y los protestantes, entre los traidores y los fieles al rey, entre el amor pasional y la serena virtud, entre la política y la ética… que se respira en cada frase de esta obra, eleva aún más su brillantez literaria. “Enrique VIII” no es un libro con personajes bien definidos que se alzan como protagonistas de esta historia palaciega, sino más bien es una obra donde la acción, donde el acto se convierte en el eje principal de la trama, en el centro que todo lo atrae. Los personajes tan solo giran alrededor, entrando y saliendo según las circunstancias. De todos los libros de William Shakespeare que he leído y analizado hasta el momento, “Enrique VIII” ha sido el más difícil de seguir debido a la densidad narrativa utilizada, y al corte tan radical existente entre las tres partes anteriormente descritas, y que puede provocar que el lector pueda llegar a perderse un poco en el seguimiento de su trama. Pero mi recomendación es absoluta, aunque no tenga nada que ver con la agilidad literaria existente en el resto de sus obras, incluida la embriagadora “Antonio y Cleopatra” que ya comenté anteriormente (21 de febrero, 2007). “Enrique VIII”, auténtica delicatessen dentro del fascinante universo artístico creado por William Shakespeare. ¡¡¡Disfrútenlo!!!, pero pausadamente.

“...el mal que hacen los hombres queda fijado en bronces, y sus virtudes se escriben en las olas.”

Félix V. Díaz
RESEÑA Nº: 196
En Lux Atenea Webzine solamente escribo y publico reseñas sobre ediciones originales que he comprado, o recibido como promocional.

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