sábado, marzo 03, 2007

“GROUCHO, UNA BIOGRAFÍA”, STEFAN KANFER (Semana del Cine 2007 1ª EDICIÓN)

Publicado por: RBA Libros, S.A.
ISBN: 84-7871-038-8
Edición: 2001

“Si vas a perder la cabeza, deja las orejas. Tenemos pocos ceniceros.”

Qué puede uno pensar de cuatro hermanos que, llamados a filas, uno se libra por ser muy mayor (Chico), otro por ser muy joven (Zeppo), otro por tener problemas de salud por el malfuncionamiento de un riñón (Harpo), o el otro por tener problemas de visión (Groucho). Qué puede uno pensar de esos mismos cuatro hermanos que en las salas de espera cinematográficas se dedican a gritar “¡ fuego, fuego !” después de haber echado varias bocanadas de humo de sus respectivos habanos debajo de la puerta del productor; o a desnudarse y, tras haber pinchado unas patatas, se dedican a calentarlas en una chimenea de pega mientras hablan de sus asuntos; o se dedican a bloquear una puerta de la sala. Qué puede uno pensar del líder de los cuatro hermanos si hasta en la Aduana del puerto de Nueva York es capaz de rellenar de esta manera el cuestionario de entrada al país:

Nombre: Julius H. Marx
Dirección: 21 Lincoln Road, Great Neck, L.I.
Nacido:
Cabello: No demasiado
Profesión: Contrabandista
Lista de artículos comprados fuera de Estados Unidos, lugar de compra y precio: ¿Les gustaría saberlo?

Así fueron los Hermanos Marx, el humor con mayúsculas dentro y fuera de la pantalla en unas vidas de lo más estrambóticas. Posiblemente, esa actitud ante el mundo fuera su forma de rebeldía ante una sociedad que les había obligado a trabajar desde muy pequeños, perdiendo la inocencia en el camino. De esta forma, con un poquito de retórica, un poco de acidez, mucha imaginación y bastante leña en el fuego del doble sentido, pusieron el mundo a sus pies cuestionando con mucha inteligencia todo lo aparentemente serio, solemne y formal. Son sarcásticos bufones con un gran intelecto, y por este motivo, su humor se ha convertido en algo intemporal que va viendo resurgir la risa de generaciones y generaciones sin que en ningún momento suenen a viejo o a trasnochado.

“Nada es tan barato como un éxito, no importa lo que cueste”

Para los Hermanos Marx, la apariencia se convertía en la varita mágica del éxito. El ritmo en los gags era la llave con la cual preparaban al espectador hacia la carcajada porque cada chiste tiene una forma de contarse, tiene su propio ritmo que lo hace gracioso y en esta faceta, ellos eran los expertos. Y cuando una situación los desbordaba, cuando una barrera se alzaba delante de ellos, su respuesta era inmediata: cambiaban de sentido, elegían otra dirección y seguían adelante. Porque los Hermanos Marx no conocían la palabra “desesperación” en su circo de máscaras. Fueron el desparpajo personificado, pero sus rodajes fueron auténticos infiernos para los directores. Esos rodajes se convertían en odiseas casi eternas en donde la impuntualidad de los Hermanos, el cambio constante en los guiones y en la casi imposibilidad de reunirlos a todos juntos para sacar adelante las tomas, les hicieron convertirse en la mayor pesadilla que le podía tocar a un director de la época.

Las dos caras de Groucho.

La mayoría de nosotros tenemos una imagen entre graciosa y fraternal de Groucho. Con esos prejuicios inicié mi lectura del libro, pero según fueron avanzándolo las páginas, comprobé fielmente lo equivocado que estaba. En absoluto voy a poner en tela de juicio su admirable carrera, pero leyendo esta biografía verán a un ser con un Ego que no le cabía en el cuerpo. Una persona frágil por dentro, pero duro como el acero por fuera. Una persona que odiaba ver la debilidad ajena, posiblemente, porque a nadie le gusta verse reflejado en aquello que trata de ocultar. Con el débil, Groucho se comportó de forma bastante cruel.

Groucho fue un admirable hombre hecho a sí mismo, una persona que se hizo culta gracias a la lectura pese a no tener estudios. Pero también fue una persona obsesionada con el dinero, y a su vez, muy tacaña en su propia casa hasta extremos como lo de no instalar una piscina en la parcela de su vivienda para que nadie viniera a visitarle con la intención de pasarse un día de baños. Una persona que se entrometía en todo pero, en cambio, le sacaba de quicio que alguien tocara una sola coma en sus escritos. Groucho fue una persona insoportable que en sus últimos años, se comportaba de forma muy alegre en sociedad pero depresiva en la intimidad, en su soledad. Vivir con Groucho no fue tarea fácil, aunque pueda parecer lo contrario. Tal vez estuvo muy marcado por el tremendo dominio de Minnie, su madre. Tal vez su actitud despótica con las mujeres con las que vivió viniera como respuesta hacia Minnie, la persona que le había quitado de las manos su propia infancia. Porque para vivir con Groucho, solamente estaba preparada una mujer si era decidida, obsesivamente dominante, seca y fría, o sea, la reencarnación de su madre. En los demás casos, el infierno sentimental sería el amoroso destino con la ruptura y la caída en círculos viciosos por punto y final. Tanto sus mujeres, como sus hijos, como para el propio Groucho, su particular forma de llevar la vida fue un completo y rotundo fracaso. Solo Harpo decidió no correr por la senda de depredación vivida por el resto de sus Hermanos. “Groucho, Una Biografía”, la historia de un hombre que lo tuvo todo menos lo más importante en esta vida, el amor. Disfrútenlo.

“Son mis principios. Si no te gustan tengo otros.”

Lux_Atman

Artículo Nº: 194
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