domingo, febrero 11, 2007

STEFAN ZWEIG “LA EMBRIAGUEZ DE LA METAMORFOSIS”.

Publicado por : El Acantilado
ISBN : 84-95359-29-4 Edición : 2000

Todo cambio desde el interior de la persona hacia el exterior, arrastra consigo dos fuerzas dispares opuestas entre sí: una fuerza poderosa de renovación arraigada en el instinto, y otra mucho menos potente pero muy aferrada a la racionalidad. O mejor dicho, al miedo a lo desconocido. De la victoria final de una sobre la otra saldrá consolidado ese cambio, o este será abortado. Así de simple, así de complejo. Sobre el encuentro con su verdadero “Yo” de una mujer acotada, metódica, planificada y abrazada al deber nos habla este ilustre escritor llamado Stefan Zweig, en su libro “La embriaguez de la metamorfosis”.

Un cambio es una revolución y descubrir el interior de uno mismo cuando nuestra vida está perfectamente asentada en un rol social, laboral y familiar es algo más que una revolución…es una vuelta al parto, un retorno a la definición de lo que somos, de cómo somos y hacia dónde vamos, “o queremos ir”. En una situación así, únicamente el valor intrínseco de la persona y su capacidad de superación frente a las dificultades podrán llevarlo a alcanzar esa meta no visible, pero sí intuida en el horizonte. Sentiremos que la fortuna nos abandona. El destino empezará a confundirnos con espejismos de tragedia. La incomprensión cobrará fuerza en todas las personas que nos rodean. La soledad tratará de darnos un plus de energías nada calurosas (la soledad no conoce lo que es el calor del contacto humano). Todo parecerá indicarnos que ese encuentro con uno mismo es el peor camino que pudimos escoger. Es entonces cuando uno empieza a sentir el peso de las palabras “ser uno mismo”.

Por ser uno mismo, en esta vida se paga un alto precio. Ser uno mismo es el bien más caro de todos los conocidos, y muchos no pagan este precio y se dejan hacer “un alguien” por la propia vida. Otros en cambio, prefieren pagarlo y ser ellos mismos. Pero, ¿es todo esto un acto de auto-engaño en una especie de comunión con la mentira?. La tranquilidad y la reflexión ante la simpática sonrisa del engaño, tal vez sean uno de los posibles caminos que nos puedan llevar a apartar el oscuro velo que cubre la Verdad de lo que somos en realidad. Los caminos son múltiples y variados, pero lo que es indiscutible es que no existe un único camino que sea posible recorrer en su totalidad y con exactitud por otra persona. Cada uno de nosotros somos únicos, y por lo tanto, único ha de ser el camino que debemos inicialmente seleccionar, y posteriormente, recorrer con valor, tesón y decisión. La vida tiene un sentido, y este no es otro que el autodescubrimiento de nuestra propia Verdad. Todo lo demás, no es más que una caduca obra de teatro que utiliza nuestros sentidos para distraernos y a hacernos perder el precioso tiempo que se nos ha concedido para poder llegar a nuestra realización plena.

Sentados frente a una ventana, mirando al mundo, un único pensamiento debería dominar nuestra la mente cada mañana: ¿Por qué tengo que renunciar a ser yo mismo? Disfrútenlo.

Lux_Atman

Artículo Nº: 179
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