jueves, diciembre 21, 2006

STOA “URTHONA”.

Publicado por : Hyperium, (391005922), 1993
Edición comentada : CD

Candide / Autumn / Infant joy / Spin / In memoriam / Stoa / Captivity / Dust / [N]ever / Taumel / Hommage

Retrocedamos en el tiempo hasta 1991. En este año en Alemania, el compositor Olaf Parusel encuentra el nexo de unión entre sus ideas musicales y sus conceptos filosóficos tras conocer a la cantante e instrumentista clásica Conny Levrow. El grupo musical STOA acababa de nacer.

Estas dos mentes privilegiadas formadas desde su niñez en el culto a la música clásica (Olaf Parusel durante su infancia fue miembro del Stadtsinge-chor Halle, el coro más antiguo del mundo; Conny Levrow llevaba más de diez años tocando el violín, con una especial atención a las composiciones musicales barrocas, y también había participado como vocal en corales clásicas) funden sus experiencias, y el fruto de este esfuerzo llegará ese mismo año con su primera composición llamada “Stoa”, canción que sería incluida en el recopilatorio “From Hypnotic... to Hypersonic” publicado por el sello Hyperium. Posteriormente, esta canción sería de nuevo publicada en este álbum.

Aunque algunas fuentes (incluida la página web oficial del grupo) fechan el año de salida de su primer trabajo “Urthona”, publicada por Hyperium, en 1992, en el disco original, del cual poseo un ejemplar, el año de publicación impresa por la propia compañía es 1993. En fin, misterios, pero lo más importante es que “Urthona”, su opera prima, entra por la puerta grande dentro de la música etérea de corte neoclásico. Esta obra creada y compuesta por Olaf, está inspirada en la obra de William Blake titulada “Las bodas del Cielo y del Infierno”, publicada en 1790, así como también beberá de las aguas surgidas de la fuente y corriente filosófica seguida por los estoicos. Por ejemplo, canciones como “Infant joy” están basadas en los textos originales escritos por el poeta William Blake. Pero en “Urthona”, existe una presencia fundamental en las letras escritas para este trabajo. Su nombre es Kai U. Skerra, lider del grupo musical Anchorage, dejando el inconfundible arte de la prosa a niveles celestiales en canciones como “Autumn”, “[N]ever” y “Taumel”.

“Urthona” es un disco que saca a la luz los lánguidos ojos de la melancolía para que con nuestra mirada, quedemos atrapados en su decadencia. Esos violines que hablan como almas en pena, ese violonchelo que con su cadencia, nos marca la constante perdida del aliento vital en espera de una muerte inevitable, y unos teclados que nos fascinan con sus evocadoras melodías y pasajes etéreos. Y si hablamos de la voz de Conny Levrow, vocalista principal del grupo, su poderosa y sentimental interpretación transforma cada una de las letras en un nuevo mundo sensorial nacido en nuestra psique. Una ambientación purista, imaginativa y culta que hace del estilo neoclásico, una de las corrientes musicales góticas más importantes y complejas. Pasemos a escuchar este maravilloso disco...

Impresiones post-audición :

La luz espiritual de “Candide” aparece, y nos abre la puerta del palacio de los juegos mientras de un clavicordio, salen a volar melodías. La voz de Connie se deja sentir en las brumas de “Autumn”, un mágico paseo por el bosque mientras amanece, experiencia que he vivido escuchándola en un discman, y la cual recomiendo. La sonrisa de la melancolía llegará con “Infant joy” y el espíritu de William Blake nos acompañará hasta que “Spin”, nos muestre la soledad de la desesperanza en boca de un clavicordio. “In memoriam”, una canción que es un augurio. “In memoriam”, la muerte siempre nos arrebatará los seres más queridos cuando menos lo esperemos. A continuación, la canción “Stoa”, sus primeras luces creativas donde iluminadas por los rayos, las almas en pena sólo anuncian una interminable aflicción bajo la lluvia. Aquí la voz de Connie Levrow deja nuestras lágrimas a punto de caer sobre las mejillas. ¡Qué voz! ¡Qué interpretación!.

Con “Captivity”, los fundamentos épicos se transmutan en un cantar. En la canción “Dust”, nuestros pies caminarán descalzos sobre los afilados cristales del conocimiento hasta llegar a “[N]ever”, ¿un suicidio final o un naciente esplendor?. “[N]ever” es mi canción de Stoa predilecta, y desde mi punto de vista, una de las mejores canciones góticas nunca escritas. Esa voz mortuoria, ese violín cuyo cuerpo se va transformando poco a poco en polvo, esos hilos que nos sostendrán en la vida hasta que la Parca decida cortarlos. “[N]ever”, el neoclasicismo que escucharé una y otra vez hasta el final de mis días. La tragedia tiene voz en la canción “Taumel”, una mirada a través del vaho de una fría ventana. Una vida escondida tras unos cristales porque el mundo que hay ahí fuera, está ansioso por despedazar a los sensibles seres que osen pisar sus calles. Finalmente, un piano se convertirá en el mayordomo que nos conduzca a la puerta de salida del palacio en “Hommage”, y mientras, la herrumbre se irá encargando de borrar todos nuestros recuerdos.

“Urthona”, el depresivo romanticismo.

STOA, EL NEOCLASICISMO DE CULTO (1ª parte)

Si deseas entrar en el ARCHIVO LUX ATENEA WEBZINE DE RESEÑAS (MÚSICA) (Pulsa Aquí).

Lux_Atman

Artículo Nº: 134
.

No hay comentarios:

More Visited: