domingo, diciembre 17, 2006

MATTHEW G. LEWIS “EL MONJE” (Semana Gótica 2006 1ª EDICIÓN)

Publicado por : Valdemar
ISBN : 84-7702-097-3 Edición : 2001

Cuando leí esta novela gótica, lo primero que pensé fue en cómo se le pudo ocurrir escribir este relato a una persona del siglo XVIII en una sociedad cristiana bastante ciega y extremista. Porque “El Monje” es sobre todo, un libro de temática religiosa, pero su enfoque es decididamente delator de todas las inmundicias sobre las que se sustenta cualquier religión que tenga como imagen la santidad de sus “miembros”. Sí, lo de miembros no lo he puesto entre comillas por un error tipográfico sino con su intuitivo significado.

El nombre del monje protagonista es Ambrosio, y como “miembro” de una institución religiosa que se vanagloria del espíritu divino de sus correligionarios, este ser se encuentra elevado a la categoría de Santo por sus incautos feligreses. Para ellos, Ambrosio es el icono en el cual poder ver al ser humano iluminado por Dios, al alma pura y benigna que tan escasamente es posible encontrar en este planeta. Ambrosio es la representación del poder del Bien sobre el Mal emanando en cada una de sus acciones rayos benefactores sobre quienes le rodean. Ambrosio está bendecido directamente por la mano de Dios, y como tal, hay que mostrarle devoción, pleitesía y respeto. Pero ¿cual es la cruel, macabra, sacrílega y demoníaca realidad que compone el interior de Ambrosio? Ambrosio es un ser egoísta, reprimido, falso y carismático cuya vida social no refleja ni lo más mínimo la podrida alma que contiene su cuerpo. Ambrosio es esclavo de la pasión sexual, y hablo de pasión sexual y no amorosa, conviene aclarar este crucial detalle. Ambrosio se ha criado y educado dentro de una institución cuyo status social es elevado, y una imagen modesta unida a unos actos elogiables han elevado a Ambrosio incluso por encima de sus compañeros religiosos. Ambrosio disfruta del clamor y respeto popular, aun a sabiendas de que su imagen no está en equilibrio con su oscura sustancia interna. Y como no, en un caso como este, el tiempo se comporta como una sutil fuerza que poco a poco va dejando a cada persona con su verdadera constitución. Para quien nada oculta, el tiempo es su fiel aliado, pero para quien tiene algo que esconder, el tiempo puede ser su implacable verdugo.

Ambrosio sufre su propio infierno pasional potenciado, extremado y degenerado con el fuego de la hipocresía moral religiosa, a la cual es posible atribuir muchas de las filias sexuales retorcidamente degeneradas que sufre la sociedad occidental. La doble moral y el concepto de pecado son auténticos fuegos incandescentes dentro de la mente humana que le lleva a considerar placentero todo aquello que está prohibido, o es posible de ser profanado, llevándole esta pasión desatada a cometer actos moralmente lamentables y ruines que en un estado normal de sobriedad y raciocinio jamás cometería. Y es que ya se sabe que no hay nada que más le guste hacer al ser humano que hacer aquello que está prohibido.

Como punto y final de este artículo me gustaría subrayar un hecho que me hizo situar fielmente y con cierto cariño la trama de este libro. Este hecho no es otro que la mayoría de las acciones que ocurren en esta novela transcurren en la maravillosa y caótica ciudad de Madrid, haciendo que su trama se convierta en una marcha atrás en el tiempo, como así me ocurrió mientras leía este libro en uno de los parques más ensoñadores que tiene esta ciudad. Como siempre, disfrútenlo.

Lux_Atman

Artículo Nº: 128
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