sábado, diciembre 09, 2006

MICHEL HOUELLEBECQ "LAS PARTÍCULAS ELEMENTALES".

Publicado por : Anagrama
ISBN : 84-339-6895-5 Edición : 1999

Algunos le consideran “el nuevo Aldous Huxley“ o “el nuevo Thomas Mann“, pero cualquier comparación, por muy benévola que sea, es siempre una vulgarización. Visión fría de las situaciones y pensamientos, explicaciones puramente científicas como solución a cuestiones sentimentales y de comportamiento, humor degradante y sarcástico, razonamientos apocalípticos y decadentes sobre el futuro de la sociedad europea definen estrictamente la obra de Michel Houellebecq, y muy particularmente esta.

"Las Partículas Elementales" trata sobre la vida de dos hermanastros, pertenecientes a la generación del 68, a los cuales la vida ha llevado a comportamientos y pensamientos diametralmente opuestos. Pero el destino los ha condenado a unirse. El primero de ellos ha conseguido llegar a ser un renombrado investigador especializado en Biología y Genética, poseyendo un gran éxito profesional, éxito que no lo acompaña en su vida interior ya que se ha convertido en un ser asexuado cuya única meta en la vida es convertirse en un perfecto y casi compulsivo consumidor. Su hermano en cambio, es un profesor de Literatura que forma parte del sistema educativo público, viviendo bajo el paraguas protector del Estado. Esta aparente estanqueidad y rutina da forma a su vida privada, creando en su psique interior un ser cuya vida gira entorno a la pornografía de una manera casi obsesiva, pero a su vez, este comportamiento le pasa factura con lógicas puramente misóginas aderezadas con ideas autodestructivas, y cuya guinda son unas ideas racistas casi viscerales. En torno a estos personajes, el autor detalla una gran crítica existencial y conceptualmoderna, los cuales analizaré a continuación.

“..., el barrio era tranquilo. En 1993, sintió necesidad de compañía; algo que le diera la bienvenida al volver cada tarde. Eligió un canario blanco, un animal tímido. Cantaba, sobre todo por las mañanas; sin embargo, no parecía feliz; pero ¿ puede ser feliz un canario ?.”

Triste descripción de la soledad que acompaña en los tiempos actuales a cada uno de nosotros, protagonistas sin voz ni voto en los destinos de la sociedad en la que nos desarrollamos. Pero la profunda crítica que el escritor nos muestra es la espiral de infelicidad y dolor que el ser humano crea y provoca en su lamentable existencia cuando es sometido al aislamiento sensorial del contacto y el afecto. Impresiona la frialdad con la que el hombre trata y maneja la vida de los animales. En su sufrimiento interior, justifica la supuesta sensación o búsqueda de la felicidad de un ser vivo para convertir una vida libre y sin fronteras en otra cercenada y opresiva más propia de un presidiario. Estúpido e hipócrita es el dios que se engrandece con la debilidad ajena.

“ ...: uno tiene naturaleza y aire puro, cultiva algunas parcelas ( cuyo número está fijado con precisión por un estricto sistema de herencias ), de vez en cuando abate un jabalí; folla como un loco, especialmente con su mujer, que da a luz hijos; educa a los susodichos hijos para que ocupen su lugar en el mismo ecosistema; se pone enfermo, y se acabó.”

Cruda descripción de la vida que llevan los agricultores en la sociedad. Es una comparación malévola con la vida animal pero con un estricto sentido depredador del entorno y de los seres que le rodean. Una precisa y mecánica evolución de su propia vida más digna de una maquina que de un hombre. Aquí se intuye una sutil atmósfera machista en donde el “hombrecito” de la casa es el eje de todo, y todo es poco para satisfacer sus necesidades. Vamos, el macho hecho religión y culto. Una reflexión depresiva sobre la pérdida de la curiosidad y la confianza a la que nuestra sociedad nos somete según sumamos años de militancia en la misma. Aquí, el protagonista justifica un entorno frío e inanimado conseguido con su trabajo y esfuerzo como contrapartida a la ciega y necia inocencia de su infancia. Pero en el fondo, el clamor de su yo interno pidiendo la vuelta al viejo estado emocional le origina fantasmales visiones de su actual existencia. Irreparable e incalculable es la pérdida de la fuerza del niño curioso que llevamos todos dentro ya que perdemos la principal energía del ser humano: la capacidad de crear.

“Ambos esposos formaban lo que después dio en llamarse una “pareja moderna”, y Janine se quedó embarazada de su marido más bien por descuido. Decidió, sin embargo, tener al niño; pensaba que la maternidad era una de esas experiencias que una mujer debe vivir; el embarazo, por otra parte, fue bastante agradable, y Bruno nació en marzo de 1956. Los fastidiosos cuidados que reclama un niño pequeño pronto les parecieron a la pareja poco compatibles con su ideal de libertad personal, y en 1958, de común acuerdo, mandaron a Bruno con sus abuelos maternos a Argel. En ese momento, Janine estaba embarazada otra vez; pero en esta ocasión el padre era Marc Djerzinski.”

Resulta familiar, o sino, bastante cercana la historia, ¿no?. Casos como este, han pasado de tener una presencia fugaz a ser vulgarmente comunes. Pero ¿alguien se ha parado a pensar sobre los efectos sociales y humanos motivados por este tipo de comportamientos?, por supuesto, prescindiendo de falsos y absurdos dogmas religiosos. Como muy bien indica el escritor, este hecho viene relacionado con el asentamiento del capitalismo en la sociedad occidental ya que este sistema tiene como base la promoción de la libertad del individuo por encima de todo, y este factor desestabiliza su base social provocando la desintegración familiar y la irresponsabilidad social de la persona. En este ambiente nacen los protagonistas de la novela. Son hijos criados sin la presencia paterna, materna, o ambas, y este hecho será una de las causas principales de la falta de referencias en la problemática evolución de sus personalidades. Una sociedad cuyos individuos crecen en un entorno aséptico y con falta de cariño, crea en sus posteriores personalidades unas carencias emocionales de difícil solución y satisfacción, generando intensas ansiedades y crisis personales que los empujan a una continua búsqueda de emociones que los calmen y estabilicen. Es muy sintomático en nuestra sociedad actual que las personas quieran experimentar placer con una perspectiva casi adictiva, sin darse cuenta que es el deseo junto a la pasión, el correcto vehículo para el óptimo disfrute del placer. Lo contrario, es una mera prostitución del puro placer. Pero también, este es uno de los principales motivos de la intensa explosión de violencia que nuestra sociedad sufre en nuestros días. Este mismo tipo de personas reciben un mensaje opuesto a su realidad personal, provocándoles un sentimiento de rabia por no poder poseerlo en su plenitud. Esto unido a un relajamiento en el cumplimiento de las leyes sociales, fomenta la ejecución de sus instintos más violentos. Todo esto se ve fielmente reflejado en los sucesos dramáticos que Bruno ha de soportar en su estancia en el internado.

Michel Houellebecq da una explicación puramente científica, a este tipo de comportamientos basándose en la teoría del “animal alfa”, que conlleva una descripción estratificada de una sociedad en donde el más violento ocupa el escalafón más alto, y sucesivamente, los menos violentos ocupan los niveles más bajos hasta llegar al denominado “animal omega”, cuya sumisión al grupo es total e irracional. En las frases: “ Le tenía cierto cariño, a condición de que no le robara demasiado tiempo; se sentía culpable. No sabía jugar a ningún juego.”, se perciben perfectamente las sensaciones y emociones que su padre recibe y emite, al contacto con su hijo. Hábito bastante común en la actualidad que, en el mejor de los casos, termina en la apaciguadora entrega de un caro regalo como aturdidor remedio al sentimiento de culpa que el propio padre posee.

Como punto final a esta muestra descriptiva de entornos y comportamientos, quiero destacar la siguiente frase: “..., abandonada en manos de la medicina”. Una exacta forma de narrar la sensación que todo ciudadano tiene al entrar en manos de esta ciencia cuando sufre algún tipo de problema o enfermedad. Espacios inhumanos, fríos e inanimados nos rodean en sus templos, y si el problema que padece es extraño o se están realizando estudios al respecto, a nivel social esta persona pasa inmediatamente de ciudadano con derechos a conejito de indias sin derecho alguno, pasando a un escalafón parecido al de los animales que usa en esta ciencia para experimentación, eso si, con la excusa del beneficio común para toda la Humanidad. Su opinión tendrá exactamente el mismo valor que la de una cobaya: no valdrá nada. Sólo se le pedirá que sea bueno y que haz exactamente lo que le digan, y comprobará que bien le dejarán, y sino, errar es de humanos.

“La ternura viene antes que la seducción, y por eso es tan difícil desesperar. Me gustaría creer que el yo es una ilusión, pero eso no impide que sea una ilusión dolorosa. . .

La existencia individual, revelada al animal en forma de dolor físico, solo llega en las sociedades humanas a la plena conciencia de sí misma gracias a la mentira, con la que se puede confundir en la practica.”


Palabras que, tal y como aquí se muestran, nos revelan las incisas inquietudes que todos sufrimos tarde o temprano en el tortuoso camino que nos toca recorrer a lo largo de la vida. Seducción, ilusión y mentira. Pese a su escasa relación, en manos de la mente humana muchas veces forman nudos y enredos que, en la mayoría de las ocasiones, acaban mal. El arte de la seducción, la pasional ilusión y el psicotrópico de la mentira podrían ser perfectamente unos ejemplos válidos sobre las características propias del ser humano como especie. La máxima de “En el amor todo vale, como en la guerra ”, es tomada como credo por muchos individuos de nuestra especie pero con una salvedad: no buscan amor, sólo buscan pura y llanamente sexo. Un peligroso y atractivo bosque poblado de enigmáticas y glamourosas criaturas que nos atraen como los cantos de sirena atraían a los confiados marineros, pero en donde también habitan otros miméticos seres encargados de destruirnos y dañarnos, tomando la apariencia idílica más refinada usando como patrón, las siluetas más plásticas de nuestros íntimos y privados sueños. Todos nos establecemos en él, y necesitamos este bosque para encontrar gran parte de ese algo indescriptible que queremos poseer y disfrutar para sentirnos plenamente vivos. Obtenemos visiones equilibradas de cuerpos estilizados en movimiento; seres vestidos con ropas de lo más variopinto, desde uniformes para inexpertos adolescentes hasta, en su extremo opuesto, cuerpos cubiertos con lo imprescindible, con formas, tejidos y texturas puramente sexuales. Desde el uso del infantil algodón en colores blancos, rosa pálido y diversos tonos pastel que inspiran la parte más maternal del individuo, o también, su parte más corrupta y depravada; o hasta agresivos y picantes cueros, terciopelos, licras y sedas en vivos colores como el rojo, o el atractivo y predominante color negro, sumergiéndonos en atmósferas de dominación, sumisión y placenteros juegos sexuales; o por el contrario, nos manifestarán claramente la parte más agresiva, cruel y despiadada del sexo.

"(en la calma posterior a una violenta tormenta). De repente tuvo el presentimiento de que su vida entera iba a parecerse a ese momento. Se movería entre las emociones humanas, y a veces estaría muy cerca de ellas; otros conocerían la felicidad o la desesperación; pero nada de eso tendría que ver jamás con él, ni podría alcanzarle.”

Al leer este fragmento del libro, instantáneamente me vino a la mente la canción “Póker para perdedor” del genial e irremplazable Tino Casal. Es el exacto razonamiento de un perdedor que lo es más por su falta de iniciativa racional que por su incapacidad de ser. Unos pensamientos propios de un ser acabado y sin ilusión por nada. Su absurda vergüenza es el aspecto que lo coacciona y coarta, impidiéndole tomar el sorbo de calor que todo ser necesita para encontrarse feliz. No se puede vivir eternamente sólo con los sueños, por muy satisfechos que estos nos puedan dejar, y si esto no es así, es fácil que se entre de lleno en el caótico mundo de la locura.

“Michel soñaba con espacios abstractos, cubiertos de nieve; su cuerpo envuelto en vendas se movía a la deriva bajo un cielo bajo, entre fábricas siderúrgicas.”

Que agradable sensación es saciar la sed de deseo en la fuente de Morfeo, por supuesto, teniendo cuidado de no beber demasiado no vaya a ser que nos ahoguemos en el pilón de la ilógica. Esta es un agua que nos confunde, nos impresiona, nos arrastra a mundos increíbles en donde podemos ser protagonistas o víctimas, espectadores o actores; con inmensos poderes o con energías mínimas en espacios donde el tiempo puede alargarse o acortarse, ya sea para nuestro beneficio o, por contra, para nuestra captura.

“Mientras cruzaba el camping, Bruno pensaba: Hablar con tías tiradas es como mear en una taza llena de colillas o como cagar en una taza llena de compresas; las cosas no entran y empiezan a apestar.”

Repugnante e insultante razonamiento cuyo origen no puede ser otro que el echar la culpa de las propias incapacidades y limitaciones a los demás, y en este caso concreto, culpar a una serie de mujeres de la propia imposibilidad para relacionarse con el mundo femenino. Quién no conoce, o escuchado alguna vez, a personajes de este calibre decir y creerse burradas de semejante calado. Lo más triste es que estos actos actualmente lo protagonizan tanto hombres como mujeres. Una impresentable imagen ofrecida por parte de quienes se creen pertenecientes de una sociedad elevada y culta. Una yesca ideal en donde prender los conceptos fundamentalistas más irracionales y rancios. Así, análisis tras análisis serían necesarias más y más páginas escritas en este artículo para no dejar nada sin tocar, pero esto no es posible. En el tintero quedan interesantes temas tratados en este libro como:

a) EL MATERIALISMO en nuestra sociedad de consumo. El escritor deja en evidencia esa falsa creencia en que lo material da la felicidad, pensando que las expectativas que se generan en los individuos con la ilusión de posesión, les hacen confiar en que estos bienes serán el desencadenante de futuros hechos que los harán más felices; cuando en el fondo, un objeto es solo eso, y nunca se podrá encontrar sentimiento alguno en cosas inanimadas. Cuando esto no se comprende, después de la posesión llega en desengaño.

b) LA BULIMIA. El escritor relaciona estos comportamientos con crisis psicológicas de personalidad, provocando en las personas que las sufren un profundo sentimiento de asco de si mismos.

c) LAS FALSAS PAREJAS que se establecen sólo en clave carnal. Y con la lógica degradación carnal, o con un importante cambio circunstancial, uno/a de los componentes de la pareja se encontrará con la cruda realidad de que el otro estaba enamorado/a sólo de su físico, sin importarle/a en absoluto su persona, cayendo en la cuenta que simplemente es otro objeto de su colección.

d) EL SATANISMO. El escritor se basa en la tesis de Daniel Macmillan, que establece que los supuestos satanistas no creen ni en Dios, ni en Satán, ni en nada que se les parezca, siendo simplemente unos materialistas absolutos enamorados del placer y en busca de sensaciones intensas, siendo la violencia el medio más utilizado para la consecución de sus fines.

e) Las snuff movies, la nostalgia,... y un largo etcétera.

En fin, si quieres descubrir los demás temas que dejo sin tratar, o quieres conocer más detalles sobre lo anteriormente escrito o también, por que nó, satisfacer una simple curiosidad, os animo a adquirir este libro. Michel Houellebecq será un escritor clave a la hora de entender la Europa del nuevo milenio. Disfrútenlo.

Si deseas entrar en el ARCHIVO LUX ATENEA WEBZINE DE RESEÑAS (LITERATURA) (Pulsa Aquí).

Lux_Atman

Artículo Nº: 113
.

No hay comentarios:

More Visited: