jueves, octubre 12, 2006

CHARLES BUKOWSKI “EL INFIERNO ES UN LUGAR SOLITARIO”.

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Publicado por : Editorial Txalaparta
ISBN : 84-8136-077-5
Edición : 2002

“...
los bellos mueren jóvenes
y abandonan a los feos a sus feas vidas.

adorables y brillantes: vida y suicidio y muerte
...”


Sería muy sencillo empezar estas reseñas dedicadas al maestro de la literatura del siglo XX Charles Bukowski (1920 - 1994) resumiendo su vida en una serie de fechas y lugares, pero la figura de este poeta estadounidense fue mucho más allá, quedando en un segundo plano el conocer esos datos que, aunque importantes, quedan ensombrecidos por la relevancia de su grandiosa obra. Como analista literario, creo que lo que verdaderamente motivará a los bibliófilos lectores de Lux Atenea Webzine a adentrarse en sus versos perfumados de modernidad urbana y cosmopolita es invitarles a descubrirlo, a sentirlo, a comprenderlo, y para conseguir este propósito, nada mejor que esta muestra de su arte más perfecto: La Poesía. En el extraordinario libro “El Infierno es un Lugar Solitario” encontrarán una magnífica selección de sus versos ordenados por un pilar conceptual muy claro y directo para su autor: la jungla urbana y humana. Porque si cogemos sus poemas tal cual están, y los destilamos, el amargo licor que de ellos obtendremos olerá a eso mismo: olerá a asfalto, a suciedad, a pobreza, a rincones oscuros, a humo... y, sobre todo, a desesperanzada modernidad. Así de contundentemente descriptivo se presenta Bukowski en estas páginas. Leer y sentir los versos escritos por Charles Bukowski es escuchar el ruido del motor de un viejo coche mientras lo conducimos por las calles de la ciudad; es ver brillar el pelo de una mujer en una habitación, a la cual ni siquiera conocemos o sabemos dónde se encuentra; es el paseo por las calles de nuestra ciudad buscando algo que no vemos, ni tenemos la certeza de que exista; es tomarse un café en solitario, en una cafetería solitaria, en una noche solitaria; es el culto al placer carnal por el placer carnal porque solamente con el placer carnal abandonamos por unos instantes este mundo tan aborreciblemente asexuado como un eunuco; es burlar el dominio del tiempo sobre nuestra vida bebiendo unas copas cuyo alcohol convertirá nuestra inminente rendición existencial en una befa al destino. Una serie de pasajes inconfundiblemente urbanos y cosmopolitas que Bukowski describe poéticamente desvelándonos nuestro crudo abandono en la vida porque, para este ilustre escritor de realidades, no dejamos nunca de sentir ese abandono desde que nacemos. Por este motivo, sus geniales versos resplandecen obscuramente como los versos del individuo desamparado en la jungla urbana y humana cuyos vicios no son otra cosa que desconexiones de una realidad en la que no encaja, ni encajará jamás. Para el ser modernamente urbano, el alcohol lo bebe para resistir, se sumerge en el placer carnal para resistir, le apasiona la lectura para resistir, incluso escribe para resistir, pero, ¿para resistir el qué? Para resistir la propia vida.

“...
Sentarme a escuchar el ruido
de unos tacones aproximándose
más como un ejército que
como una
victoria
...”


Y el infierno, ¿dónde está el infierno? Aquí, alrededor nuestro porque vivimos en él. Y la soledad, ¿dónde está la soledad? Cobijándose en nuestro interior. Y el placer, ¿dónde está el placer? El placer está sólo en el lugar donde no se ve la vida, donde no se ven los rostros, donde no se escuchan las palabras, donde no se escuchan a los hombres, donde todo huele a sexo y alcohol embriagándolo todo. Y Bukowski, ¿quién fue Charles Bukowski? Bukowski eres TÚ. Porque “La pelirroja”, “Elogio al infierno de una dama”, “Conduciendo a través del infierno”, “Nirvana”... son versos que no son versos. Son experiencias, son los largos tragos amargos y escasos tragos dulces que todos hemos de beber durante la vida. Si a ello le unimos el factor visual a través de las fotos incluidas en las páginas de este libro, es verdad que son escasas, pero profundamente impactantes por su cotidianidad al igual que las cartas que aquí encontrarán, tan claras y dominantes como el frío que emana del hielo. Fotografías y cartas, imágenes que han quedado como testigos de las huellas de este poeta intemporal. Unas huellas perfiladas con el suave tacto del cristal de una botella de whisky. Y no te molestes en buscar la técnica en sus versos... ni Bukowski lo intentó buscar. “El Infierno es un Lugar Solitario”, tan solo déjate llevar por impresiones y sentimientos durante su lectura. ¡¡¡Disfrútenlo!!!

“La gente está exhausta, infeliz y frustrada. la gente es
amarga y vengativa, la gente está engañada y temerosa,
la gente es iracunda y mediocre
y yo conduzco entre ellos en la autopista y ellos
proyectan lo que les han dejado de sí mismos
en su manera de conducir
...”


Félix V. Díaz
RESEÑA Nº: 2
En Lux Atenea Webzine solamente escribo y publico reseñas sobre ediciones originales que he comprado, o recibido como promocional.

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